Juan Diego y los Cierres Sanadores

31 de diciembre de 2014

Hilo misterioso de laq vida



La vida es un hilo delgado y lleno de misterios, incertidumbres, cambios y, por supuesto, finales que pueden ser complejos e ingratos en algunos casos, pero transformadores cuando se ha hecho el trabajo más sabio y profundo: el del alma.

Las heridas de la vida son partes requeridas, así como los infiernos terrenales –esos que arden y nos movilizan–, para hacernos sentir vivos y despiertos aunque hayamos caído en la soberbia de creernos omnipotentes. Quisiera ofrecerles un recetario evasivo en el que el camino y el paso no requieran de mayor compromiso, un mundo perfecto sin experiencias agrias, sin ingratitudes ni tropiezos; pero hoy estoy más convencido que nunca, que en estas, se encuentran las grandes maestrías de nuestra existencia.

Profundidad oscuraLa mayor interrogante quizá sea, ¿por qué hay personas que logran salir de las profundidades oscuras y otras que no?. Algunos escépticos dirán que todo es cuestión de suerte, sin saber que detrás del propio azar hay una directriz más veloz que nuestra mente; esa mal llamada ″suerte” es la sabiduría oculta e infinita de la psique (que en su literal traducción al castellano no es otra cosa que el alma).

Cuando estamos despiertos en la conciencia, abiertos a la vida, empezamos a entender que requerimos de un todo para nutrirnos y poder avanzar en nuestra misión individual; somos los protagonistas del guión encomendado, pero nos toca escribirlo según nuestro pulso y, a veces, con sangre viva para entender que lo importante traerá, tarde o temprano, el encuentro frontal con el dolor –ése que guarda en sus más sacras entrañas la fuerza de hacernos más humanos–, para llevarnos a un espacio de verdadero amor.

Todo se ejerce por la acción del cambio. La propia muerte no es, en el fondo, un final sino otro paso hacia la continuidad infinita. Sin embargo, los vencimientos serán parte del itinerario y en ellos habrá que ejercer la máxima de las actitudes adultas: cerrar para seguir. Pero no se trata de un cerrar de practicidad líquida, de desechar. Me refiero al cierre que como un recorrido que nos libera por siempre de lo ya vencido.

Llave de la vidaCerrar es la llave precisa que nos conducirá a una nueva puerta que una vez abierta nos sonreirá; a una nueva etapa más amable y plena incorporando el aprendizaje como una cicatriz notoria que no arde, que no violenta, pero que nos guía a la más alta sabiduría, la que nos permite seguir aprendiendo y agradeciendo el más preciado milagro: la vida.

Despiertos, vivos y serenos
Cuando termine la noche
daré infinitas gracias
por el amanecer bendito,
luz plena y transformadora.
Cuando lea estas líneas,
a viva voz, el terror habrá pasado,
estaré listo para el reencuentro
y hallaré en silencio la paz.
Paz interiorLa verdadera paz
que sostiene la reconciliación
con posibilidad extensa
de encontrarnos despiertos,
vivos y serenos…

Hasta el próximo años amigos lectores



Juan Diego 2014Jonathan Humpierres (Juan Diego)

Cantautor, músico y abogado venezolano
juandiegocd@yahoo.com
@juandiegocdh 






Síguenos:
facebooktwitterrssyoutube


Otros artículos de interés