Cuba una isla donde todo está prohibido menos el miedo (Parte III)

31 de mayo de 2012

trincheraportada44

Transcripción y Video del
comentario del jueves 31 de mayo de 2012

Y ayer me quedé justo en una de las más patéticas restricciones de la sádica y aterradora tiranía de Fidel y Raúl Castro. Me quedé en la prohibición del uso de la Internet, algo corriente para cualquier habitante de un país libre pero que para los tiranos de la estirpe de esos dos carcamales,es inaceptable.

En ese recuento que he venido durante la semana compartiendo con todos ustedes por esta Trinchera de Radio Mambí, y que el periodista Federico Rivas Molina publicó en el Portal Infobae América bajo el título: “Las absurdas prohibiciones de un país llamado Cuba” la Internet tiene espacio aparte… Dice Rivas Molina que las limitaciones de contacto con el exterior no son sólo físicas. Los cubanos no pueden tener Internet en el hogar, porque simplemente tener acceso a la Red les permitiría leer prensa internacional y esto destruiría el cuento que les echan desde hace más de medio siglo los comisarios políticos que en la tiranía fungen de periodistas y manejan las únicas vocerías permitidas, esas que reproducen un único mensaje, el de la historia oficial.

Internet sabemos que para todos los déspotas del mundo es el gran enemigo, y no sólo en Cuba. Así en la Isla su restricción impide que los esclavos encerrados en esa mazmorra que es desde hace más de cinco décadas propiedad de los tiranos Castro, puedan como dice Rivas Molina “…mantener vivo el contacto con sus familiares en el exilio (todo cubano los tiene)” y agrega que por ello “…las conexiones están limitadas a funcionarios y personas afines al Partido Comunista, además de médicos e investigadores. El resto de los cubanos debe acudir a las sesiones semanales cedidas por algunas embajadas o gastar el equivalente a un sueldo básico por una hora de red en los hoteles de cadenas internacionales.Quienes no pueden pagar sumas semejantes han ideado formas más económicas y, por supuesto, ilegales”

Por eso mis queridos oyentes quienes son parte de la horda propagandística de estos infames regímenes se hacen olímpicamente los desentendidos y ni se percatan –como lo resalta el periodista que “Si un cubano envía un correo, seguramente podrá leerse al pie que la cuenta pertenece a algún ministerio, como el de Salud, o tendrá la firma de una prestigiosa universidad habanera. El usuario puede que sea médico, efectivamente, pero no así el emisor del mensaje”. Y esa es la maravilla que sirve de Faro a los delincuentes que han logrado adueñarse del Poder en buena parte de América Latina. Esa es la maravilla que defienden los cómplices de esa hedionda y mohosa tiranía que cuenta con militantes y poderosos defensores en los Estados Unidos. Así Rivas Molina en un admirable trabajo de denuncia, reporta como esa investigadora científica a la que por precaución le asigna el nombre de Olga le cuenta que (Y la cito): «Alquilamos las cuentas a quienes pueden tenerlas” y explica que ella particularmente tiene a un propietario de un acceso a Internet que le permite su uso una hora por día, tiempo que ella misma dice controlar de buena fe. Aclara igualmente que hacer esto «…está prohibido, pero mientras no mandes mensajes conflictivos no te harán problema».

Como se conoce mis queridos radioescuchas, la Cuba castrista es la tierra de lo que los mismos cubanos dan a llamar “El resuelve”, así en este importante trabajo de periodismo investigativo y de denuncias que ha hecho Federico Rivas Molina, estas pobres víctimas de la brutalidad castrocomunista han elaborado normas de uso de los mismos recursos prohibidos. Así el uso compartido de una cuenta de acceso a Internet, posee modos muy precisos… Le cuenta Olga que no se debe insistir si la contraseña marca error porque esto “… evidencia de que otro beneficiario del alquiler la está utilizando en ese momento. La conexión, además, es lenta y penosa, por lo que la navegación se limita a leer y contestar correos: ver películas online o bajar fotos y videos es una tarea imposible”.

Renglón aparte lo que puede ser la posesión de las muy sui generis antenas parabólicas cubanas. Textual dice el periodista: “Si un cubano desea colocar una antena parabólica que le permita acceder a canales de televisión de América Latina o Estados Unidos se arriesgará sin dudas a una requisa de las autoridades. Consumir medios provenientes del exterior está prohibido en Cuba, sometiendo a los televidentes a largas horas de televisión estatal. Es posible, claro está, hallar antenas ocultas fabricadas con ollas de cocina o paraguas con papel de aluminio. Pero si la intención es mirar televisión extranjera con un mínimo de calidad de señal, el cubano ha ideado un original sistema informal de televisión por cable”. Refiere pues lo que le dice un cubano al que llama Carlos Alberto. Este tiene una parabólica que le permite acceder a una decena de canales, y desde su casa parten los cables coaxiales que llegan hasta las casas de los vecinos que contratan su servicio. Estas pequeñas redes clandestinas están a la vista de todos y, soborno mediante, cuentan con el amparo de los empleados de la compañía telefónica estatal” Un juego de prohibiciones que significan ingresos extras a la corrupta tiranía y a sus funcionarios. Relata este cubano que «Cada tanto, el Gobierno decide levantar las redes, pero siempre hay algún funcionario que nos adelanta el operativo. Cuando la limpieza termina, los coaxiales vuelven a su sitio”.

Mañana mis estimados oyentes cierro con el calvario que significa para los cubanos alimentarse… Una Libreta de Racionamiento que más que ningún otro espanto, grafica la miseria impuesta por dos delincuentes suertudos que lograron millones de cómplices en el mundo entero.

ebruzual@gmail.com
@eleonorabruzual

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