Luis José Uzcátegui: Yo soy “El Conejo”

31 de enero de 2016

Pran una cultura





Un entierro nos recuerda que estamos: ¡en el infierno! La vida y sepelio del pran apodado “El Conejo” es la expresión más clara de la degradación a la cual ha llegado Venezuela. Cuando la humanidad haya evolucionado más serán crímenes de lesa humanidad incitar a que se mueran humanos por falta de medicina como también condicionar a los humanos – por parte de los estados- para que se instalen en sus mentes esquemas de pensamientos delincuenciales, transgresores y mórbidos.

Esto se logra fácilmente cuando el gobierno apoya muerte y delito. Cuando ampara y promueve a través de la mentira al narcotraficante, al matón, al secuestrador, al político delincuente y al boligurgues. Cuando los representantes oficialistas en los poderes compiten entre ellos a ver quién es más falso y soez. También se logra en un país donde ya es cotidiano y “normal” que descuarticen e incineren a los pobladores y que los cuerpos de seguridad maten a batazos a un ser humano para robarlo.

El Conejo con Iris Varela

El Conejo con Iris Varela, ministro de Asuntos Penitenciarios

En esta Venezuela a qué mente infantil y juvenil no le gustaría ser “El conejo” para tener poder inusitado y armas. Sobre todo sin son habitantes de la pobreza donde no llegan programas de educación serios ni atención social digna. En Venezuela son muchos los que se sienten “El conejo”. Unos se han robado grandes fortunas. Otros se ufanan de ser muy “inteligentes” para los negocios -y también para la trasgresión. Y qué decir de los que están convencidos que son dueños de la verdad, las curules, las leyes, la política, las encuestas y tienen derechos a pisotear a los venezolanos.

En Venezuela la cultura “El Conejo” se practica como algo ilustre y ramplón. Intelectuales, analistas, creadores de opinión y figuras prestigiosas durante años con total desfachatez sólo han generado fatuidad, ideas vetustas, argumentos mediocres y son aplaudidos. Y en el pueblo rasgos de esta cultura “El conejo” se evidencia a través del chiste bobo, el comentario frívolo, la queja histriónica y la permisibilidad social.

El Conejo entierro
“El Conejo” representa a una sociedad que está presa de la trasgresión, corrupción, vulgaridad, presunción, sandeces, mediocridad, arrogancia, estupidez pero nadie se siente preso: todos se sienten libres e importantes como Teófilo Alfredo Rodríguez Cazorla (“El Conejo”). ¡Y todos aspiran a tener un gran funeral!


Próximo artículo: Emociones en la Asamblea Nacional de Venezuela.



Luis José 7 de febrero 2015
Luis José Uzcátegui

Médico psiquiatra y antropólogo
ljuv2000@gmail.com / @LuisJUzcategui

Su más reciente libro “La Miedocracia. Venezuela, el país del miedo”







Síguenos:
facebooktwitterrssyoutube


Otros artículos de interés