Jesús Peñalver: Conejerías

29 de enero de 2016

Conejerías



 

Habíamos dicho hace algún tiempo, que el país parecía una cárcel, que no exagerábamos porque donde te encuentres, tu lugar cualquiera se ha convertido en refugio donde guarecernos, llegada tal o cual hora. Porque el hampa armada y desalmada sigue por sus fueros, con impunidad garantizada, dentro y fuera de las cárceles. ¿Absurdo? No, no lo es.

Iris Varela y el Conejo 4
Ocurre en reclusorios que regenta la oronda minpopo de asuntos penitenciarios, a quien el difunto llamó “sor fosforito”. Fugas o huidas permitidas, tratos considerados, abrazos fotografiados desde íntimas alcobas, declaraciones destempladas, en fin, de todo hemos visto en su curioso ministerio, sin que ella se atreva a colgar sus malos hábitos.

La crisis carcelaria se les fue de las manos porque nunca ha habido la voluntad política de resolverla. Dicho de otro modo, ni siquiera se les fue de las manos como agua entre los dedos, porque simplemente nunca la han tenido bajo su dominio.

La ministra del ramo (no verde), no tolera que los medios informen sobre el tiroteo festivo recién ocurrido en una cárcel de la isla de Margarita, tras la muerte del afamado pran “El Conejo”, y con un arsenal digno de envidia de cualquier ejército que desee cuidar sus fronteras, su soberanía, sus propiedades, qué sé yo.


Por otra lado, resulta grosero, por no decir desgraciadamente torpe, que el diputado rojo Julio Chávez, al ser consultado sobre el tema por Vladimir Villegas, sin desparpajo respondiera: “hay que hacerle un reconocimiento a la ministra Iris Varela quien con sus esfuerzos…”.

Extramuros, abundan los ejemplos del hamponato reinante e impune, que hace de las suyas, de cuya macabra acción no escapan los funcionarios de ningún rango, provistos o no de escoltas y anillos de seguridad.

En un paisaje de cuchillos parece habérsenos convertido la cotidianidad, un eco perenne de sirenas, un valle de balas de ida y vuelta. Quizá una guerra contra nosotros mismos.

Ante este cuadro, al inefable desgobierno que hoy manda, no se le ocurre otra idea que censurar a los medios de comunicación, amedrentar a periodistas, retener equipos de trasmisión y colocar toda clase de impedimento para que la verdad no salga a relucir. Como si el hampa se acabara con no publicarla.

Pranes y horror
Explotó la crisis y la peste roja ha debido entender que ello ha sido por las malas políticas públicas que ha implantado en esta materia; a su tozudez al no conversar con los expertos, las ONG especializadas, recurrir al diálogo y a la concertación con la gente que de eso sabe y que mucho puede aportar en la resolución del problema.

Pero el desgobierno prefiere insistir en su modelo fracasado, repitiendo errores y omisiones garrafales y seguir el ejemplo del megalómano delirante –la redundancia valga- que enajenó nuestra soberanía a los designios de la oprobiosa dictadura cubana, iniciando la destrucción de Venezuela y ante la acción asesina del hampa mostró grosera complacencia.

Ante el drama carcelario, el hampa desbordada, la inseguridad que nos acogota, esa cosa aposentada en Miraflores no declara la verdadera y necesaria “guerra asimétrica», sino que persiste en una guerra económica que solo existe en su mente de ideas explosivas y planes diabólicos.

El asunto no se resuelve persiguiendo ni atacando a los medios de comunicación, ni a los estudiantes ni a la sociedad civil que protesta y denuncia con razón y derecho.

Quizá un nuevo gobierno de civiles se encargue del asunto, y de otros que aquejan sensiblemente al país que nos duele, urge gobernar bien, en democracia y bajo un sistema de libertades públicas.

En esta hora aciaga ni nunca, no bajaré persianas a mis ojos, no dejaré de escuchar, no haré silencio. Porque la verdad sea dicha, aquí estamos todos en libertad condicional.


Jesús Peñalver foto de jiulio 2015

Jesús Peñalver
es abogado
Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver






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