Gabriel Albiac: Las mujeres de Erdogan

28 de noviembre de 2014

Erdogan y las mujeres




El Consejo de Europa aceptó, en 1999, la candidatura de Turquía. Si no hay imprevisto, el país de Erdogan será Unión Europea pronto. Lunes, 24 de noviembre de 2014. Tayip Erdogan, presidente turco: «Nuestra religión, el islam, ha definido un lugar propio a las mujeres: la maternidad». Nadie podrá discutir eso. Basta con hojear el Libro:

Musulmana 65654Corán, IV, 3: «Desposad, conforme os plazca, tres o cuatro mujeres. Mas, si teméis no ser equitativos, tomad una sola mujer o a vuestras cautivas de guerra. Mejor eso que no tener que cargar con los costes de una familia numerosa».

Corán, IV, 11: «Dios os ordena atribuir al hijo varón una parte equivalente a la de dos hijas».

Corán, IV, 15: «Llamad a cuatro testigos de vuestra elección contra aquellas de vuestras mujeres que hayan cometido una acción infame. Si testimonian, encerrad a los culpables hasta la muerte».

Corán, IV, 34: «Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres, en virtud de la preferencia que Dios les ha concedido sobre ellas, y a causa de los gastos que realizan para garantizar su mantenimiento… Amonestad a aquellas cuya infidelidad temáis; apartadlas en habitaciones cerradas y golpeadlas».

Corán, XXIV, 31: «Diles a las creyentes que mantengan bajas sus miradas, que sean castas, que no muestren más que el exterior de sus galas, que recubran con velos sus pechos, que no muestren sus galas más que a sus esposos, o a sus padres, o a los padres de sus esposos, o a sus hijos, o a los hijos de sus esposos, o a sus hermanos, o a los hijos de sus hermanos, o a los hijos de sus hermanas, o a sus criadas y esclavas, o a los criados castrados, o a los muchachos impúberes».

Corán, XXXIII, 59: «¡Oh, Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con velos: es para ellas el mejor medio de hacerse reconocer y no ser ofendidas».

Ataturk y la mujerTurquía fue, en los inicios del siglo veinte, la sólida esperanza de una salida a la modernidad laica tras la extinción del Califato. Con todas sus limitaciones y todas sus derivas despóticas, los jóvenes oficiales turcos de Kemal Atatürk pusieron en pie, tras la Gran Guerra, la única esperanza de una política no teocrática en territorio musulmán, en los años veinte. El ascenso de los islamistas de Erdogan, a partir de 2001, acabó con ese histórico proyecto. Y Turquía emprendió el regreso a las formas tradicionales de un islam para el cual las mujeres sólo pueden ser animales domésticos a los cuales dicta el amo varón su función reproductora.

Erdogan y la esposaNo hay reproche que hacer a un Erdogan, que siempre compareció en público con su cónyuge ataviada conforme los preceptos del Profeta. Y que jamás dejó ambigüedad sobre el uso de las mujeres en tierra coránica. Su solemne declaración del lunes sólo explicita lo obvio para un gobernante que aspire a ajustarse al Corán. Ningún musulmán digno podría contradecir las inequívocas palabras del presidente turco: «Hombres y mujeres no pueden ser tratados igual, porque eso va contra la naturaleza humana… Su carácter, sus hábitos y su físico son diferentes… No podéis poner en pie de igualdad a una mujer que amamanta a su hijo con un hombre… No podéis pedirle a una mujer que haga todos los tipos de trabajo que un hombre hace, como si estuviera en un régimen comunista… Es algo que va contra su naturaleza delicada».

Turquía mujeres discriminaciónAlá es grande. Y Turquía será parte de Europa en pocos años. Unos ochenta millones de europeos nuevos. La mitad de ellos, mujeres. Delicadas. E inferiores. Alá es grande…


Gabriel Albiac 2



Gabriel Albiac

Catedrático de Filosofía Universidad Complutense de Madrid






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