Luis José Uzcátegui: Al minuto siguiente, qué…

28 de agosto de 2016

1S el Día después 4





Para 30 millones de venezolanos el 1° de septiembre del año 2016 es uno de los días más importantes en sus vidas, por encima de fiestas navideñas, celebraciones personales u otros eventos que generan alta intensidad emocional.  También es el día más transcendental y complejo para el liderazgo opositor, prueba de fuego para medir competencias y solidez como estadistas. ¡El 1° de septiembre ya es una referencia mundial! 

Los significados y expectativas que el pensamiento colectivo espontáneamente ha generado sobre esta fecha son gigantescos. A menos de 7 días  se percibe la llegada de un tsunami emocional formidable, difícil de comparar con otros eventos tanto en el país como en otros países.

Tengo planes

Las mentes de millones de venezolana están llenas de planes tomando como referencia la “Toma de Caracas”; es una acumulación de experiencias difíciles, equivocaciones y vivencias atroces que ahora están convergiendo en un objetivo nacional. El generar planes es uno de los procesos cerebrales más determinantes para ejecutar y consolidar acciones, las referencias de cuándo, cómo y dónde son armas sociales inmensas. En política es providencial cuando un pueblo tiene planes que espera que sean encauzados por sus líderes para encontrar tiempos mejores. En el imaginario colectivo los planes son no sólo asistir a la toma como sea, llegando a la capital o desde cualquier rincón del país lanzando gritos desgarradores de apoyo y vida, el gran plan que esperan todos los venezolanos es después. La guía sabia y pragmática de lo se va hacer para no dejar morir sus planes y los planes de sus hermanos venezolanos.         

Soy como tú

Identidad venezolana
Otra de las dimensiones mentales que se han movido en esta “Toma de Caracas” es que una vez más el venezolano se siente identificado con el otro. Esto ya se vivió en los comicios para elegir el nuevo Poder Legislativo y a los pocos meses en la recolección de firmas para el revocatorio. Y ahora se percibe un contagio afectivo social similar, pero en mayor dimensión. Cada venezolano quiere sentir que está haciendo lo que hace el otro y “no quiere quedarse atrás”. Efecto emocional maravilloso, nada mueve tanto a una sociedad como esta afectividad social, el querer hacer lo que hace mi vecino, mi amigo, mi familiar, mi connacional. Querer ser como tú es otro potencial social que tienen los líderes de oposición, si lo saben aprovechar, para lanzar a Venezuela al futuro. Acertando sobre todo en las estrategias a desarrollar a los minutos de haber concluido el acto o los acontecimientos que puedan suceder.

Tengo identidad 

Es que la “Toma de Caracas” el 1° de septiembre ha activado una emoción maravillosa y gigantesca, que si se utiliza bien, “mueve continentes”. A pesar de las amenazas del gobierno y muchos riesgos, una sensación de libertad inunda a millones de pensantes, es una bendición que llega a los pueblos de vez en cuando; el venezolano percibe no sólo que se dirige a Caracas o que está apoyando desde cualquier sitio de la geografía a sus hermanos, lo invade algo más potente. Está comprometido con una emoción titánica, siente que tiene identidad y que es valorado como ciudadano. Se siente libre para marchar física o ideáticamente a la capital, vuelve a sentir la emoción de ser miembro de un país y que está participando en una acción “heroica”.

Siendo y haciendo

En el campo de los líderes de oposición está la pelota, están dadas las oportunidades para ser y hacer algo más de lo que vienen siendo y haciendo.    


Luis José 7 de febrero 2015
Luis José Uzcátegui

Médico psiquiatra y antropólogo
ljuv2000@gmail.com / @LuisJUzcategui

Recetas contra el miedo
https://drluisjoseuzcategui.wordpress.com/recetas-contra-el-miedo/






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