Marcos Peckel nos habla sobre la reacomodación geopolítica

28 de junio de 2013

Alianza pacifico Portada

Un fuerte sismo geopolítico sacude al continente americano, generando nuevas alianzas y un transformado equilibrio político en el que algunos países parecen estar dando el salto cualitativo abandonando el subdesarrollo mientras otros se hunden en el foso de su retórica.
 
La Alianza del Pacífico refrendada en la reciente cumbre en Cali es quizás el más importante desarrollo geopolítico en Latinoamérica desde el ascenso de Chávez al poder en 1999.

Los países con pujantes economías, México, Perú, Colombia y Chile, bajo un modelo que favorece la inversión, los tratados de libre comercio y la inserción en la economía global, se agrupan en una formidable alianza a la que ya se unió Costa Rica y que tiene cola de candidatos a membresía y a Ecuador como observador.

Alianza pacifico 1
Significativo que los países miembros de esta alianza tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos, un ALCA por la puerta trasera.

Entretanto los embelecos creados en la época del binomio Chávez-Lula fenecen en su irrelevancia. Unasur no es más que una secretaría en Quito que promociona realities y a la que Maduro le hizo conejo. Celac, actualmente bajo la presidencia pro témpore de Raúl Castro, no ha servido sino para realizar fastuosas e inútiles cumbres. Mercosur, que con tanta fanfarria nacía hace 22 años, hace agua. El Alba enfrenta su crepúsculo, tras la muerte de Chávez, sin plata, sin líder, sin objetivos, un cascarón vacío y a la deriva en aguas tormentosas.

Chavez y Lula 2
Brasil no asume su largamente vaticinado rol de liderazgo continental, más interesado en el África portuguesa y con las contradicciones de su sociedad, que no son diferentes a las de nuestros países, expuestas en las manifestaciones que han sacudido los cimientos de su sistema político y económico. Brasil seguirá, por ahora, siendo la potencia del futuro.

Como muestra de las transformaciones geopolíticas continentales emerge el acuerdo de cooperación rubricado entre Colombia y la OTAN. Nuestro país se dio el lujo de seguir adelante con ese acuerdo y otros que vendrán con la poderosa alianza militar, a pesar de las vociferantes declaraciones de La Paz, Caracas y Managua.

Dudoso que este acuerdo se hubiera firmado hace unos años. En ese contexto se ubica igualmente el comienzo de la negociación de adhesión de Colombia a la OECD, club de los países desarrollados al cual ya pertenecen México y Chile. Contrasta sin embargo con la reciente publicación de la revista Foreign Policy de la lista anual de estados fallidos, donde nuestro país vuelve a ocupar un incómodo segundo lugar en América Latina tras Haití, debido entre otras razones a los temas no resueltos de desplazamiento, desigualdad y conflicto interno.
 
 
Marcos Peckel


Marcos Peckel
@marcospeckel
Es columnista internacional de El Espectador y El País
Profesor universitario
Síguenos:
facebooktwitterrssyoutube


Otros artículos de interés