Los curas que abusaron de niños sordos en Argentina

27 de noviembre de 2019

Curas que abusaron de niños sordos




El ‘modus operandi’ de los curas condenados por abusar de niños sordos

No es que nadie supiera de los abusos sexuales. Por el contrario, la investigación de las autoridades señala que había toda una estructura al servicio de las depravaciones de los sacerdotes.

Los curas Horacio Corbacho (59 años) y Nicola Corradi (83) fueron condenados este pasado lunes a 45 y 42 años de prisión, respectivamente, por haber abusado sexualmente, entre 2005 y 2016, de una veintena de menores sordos en Argentina. Los religiosos cometieron los delitos cuando trabajan en el Instituto Próvolo, un internado ubicado en la provincia de Mendoza, a 1.000 kilómetros al oeste de Buenos Aires.

Curas sádicos que violaban niños sordos
De acuerdo a los informes de medios de dicho país, no se trató de hechos individuales o aislados dentro del instituto. No es que nadie supiera de los abusos. Por el contrario, la investigación arrojó que había toda una estructura al servicio de las depravaciones de los sacerdotes y otras personas que también participaban.

El jardinero Armando Gómez (59), el monaguillo Jorge Bordón, un empleado administrativo, todos se declararon culpables y participes del abusos sistemático a los menores.

Asimismo, la monja nacida en Japón, Kumiko Kosaka, es acusada de ser cómplice y de elegir a los niños que serían abusados, de acuerdo a su nivel de sumisión a los golpes, espera en prisión domiciliaria el comienzo de un segundo juicio, que se celebrará en 2020.

¿CÓMO ACTUABAN?

Según los relatos de las víctimas, quienes hicieron público el caso en 2016, los abusos se perpetraban en un lugar específico llamado ‘La casita de Dios’, donde eran llevados los niños para ser sometidos.

Fabricio Sidoti, fiscal que inició la investigación del caso, señaló que ahí (o en las habitaciones donde dormían los niños), durante la madrugada, se realizaban violaciones, tocamientos, pornografía y amenazas.

Monja sádica Kumiko Kosaka

la monja sádica Kumiko Kosaka

Asimismo, Kosaka, llamada la ‘monja mala’, fue acusada de colocarle pañales a las víctimas para ocultar la hemorragia que tenían en sus genitales producto de los abusos.

Otras víctima aseveraron que fueron encadenados por los sacerdotes, quienes también los obligaban a tener relaciones con varias personas a la vez, o a tener sexo entre ellos mismos mientras sus abusadores observaban.

Durante los allanamientos al instituto, las autoridades encontraron cadenas y material pornográfico, entre otros elementos probatorios.

Una Nota informativa desde nuestra Mesa de Redacción
Fuente: Agencias



Síguenos:
facebooktwitterrssyoutube