Antonio Sánchez García: los Jinetes del Apocalípsis se desbocan

26 de diciembre de 2014

Petróleo jinetes




Por mi parte, prefiero un país empujado por sus necesidades a arremangarse la camisa y ponerse a crear riqueza con el sudor de su frente y el ingenio de sus talentos, antes que a uno parasitario, ocioso y estúpido echado a las ubres de los altos precios petroleros. La maldición del chavismo

Expertos en quiebra
En junio de este año – 2014 – la preocupación comenzaba a ensombrecer los rostros de los “expertos” del gobierno en materia económica y fiscal: el barril había caído por debajo del mágico límite de los cien dólares y ya se cotizaba a $ 99.1. El galope de los jinetes del Apocalipsis cuesta abajo hizo que en diciembre abriera a $ 59,73. Para acercarse al cierre del mes bordeando los $ 50 y amenazando con abrir el año por debajo de esa mágica cifra.

La inexorable tragedia avanza contrariando a la naturaleza, que según Linneo “non facit salto”. En el 2012 promedio los $ 103, 42. En el 2013 los $ 98,08 y este año se acomoda en los $ 91.17. Eso no es nada: comenzando el 2015 por debajo de los $ 50 – tal como lo oye, c i n c u e n t a  d ó l a r e s– no sería ninguna sorpresa, como lo vaticinan los expertos de la OPEP que en unos meses lo viéramos bordeando los veinte dólares.

Petróleo baja“Esta semana, – como afirma un informe de la BBC – analistas del banco Morgan Stanley advirtieron que los precios pueden bajar a US$43 el barril en el segundo trimestre del próximo año, a menos que los productores de la OPEP reduzcan sus volúmenes de producción.” Es una predicción todavía optimista, así suene extravagante. La respuesta de las autoridades saudíes no se hizo esperar: “no bajaremos la producción así el precio del barril llegue a los veinte dólares.”

No es capricho: es alta política de los gigantes petroleros, Arabia Saudita y Estados Unidos, que ven el modo perfecto de meter en vereda a quienes han estado apoyándose en la OPEP para desenterrar el hacha de guerra y volver a las andadas de la Guerra Fría: Rusia, Irán y Venezuela. Por una vez los capitalistas hacen lo contrario de lo que para Marx era su seña de identidad: estar tan dominados por la avaricia, que bien capaces eran de venderles a sus verdugos la cuerda con la que serían ahorcados.

Buena señal de sensatez en medio de un mundo vuelto loco. Así seamos los futuros gobernantes de la inevitable democracia venezolana los que deberemos pagar los platos rotos. Pero como bien dice el refrán: no hay mal que por bien no venga. Por mi parte, prefiero un país empujado por sus necesidades a arremangarse la camisa y ponerse a crear riqueza con el sudor de su frente y el ingenio de sus talentos, antes que a uno parasitario, ocioso y estúpido echado a las ubres de los altos precios petroleros.

Caras del hambre 1
Era, por cierto, el terror de Uslar: ver a Venezuela convertida en lo que la inconsciencia del militarismo golpista, la estupidez cuartelera y la vagancia de sus élites la convirtieran: en una tribu de zarrapastrosos inútiles e infecundos chupando infatigables de las exangües ubres de la vaca petrolera



Antonio Sánchez García

Antonio Sánchez García

@sangarccs
sanchezgarciacaracas@gmail.com
*Profesor de Filosofía Contemporánea en la Maestría de Filosofía de la Escuela de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela.









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