Un profeta, un Poeta…

26 de junio de 2013

Khalil Gibran Portada 2


Khalil Gibran, el Poeta del Líbano y también su Profeta 

Khalil Gibran joven en NY

Esta es una fotografía muy poco divulgada, en ella aparece el poeta Kalil Gibran,
en su juventud transcurrida en New York.
(Fotografía cortesía de «Magazine Litteraire”)

(Este texto fue publicado como un Editorial, el 21 de abril de 2003. Ahora lo transcribimos)

Texto:

A él más que a ningún otro poeta podría caberle el calificativo de «Ciudadano del mundo». Este libanés, este hombre del Oriente que insufló a Occidente la espiritualidad que le faltaba

Gibran Khalil Gibran.  Khalil Gibran a secas. Me llega a la memoria, y despierta mis ganas de escribir, ganas dormidas quizá a fuerza de hechos, sucesos y personajes nada alentadores… Como pareciera que ser poeta cualquiera lo cree factible, y ahora al   calificativo de poeta también le unen el de Profeta, no puedo ni quiero evadirme del recuerdo compartido con mis lectores, del más grande poeta de Líbano, ese que nace el 6 de enero de 1883 en Bécharre, al norte del país, muy cerca del bosque sagrado de los cedros milenarios.

Khalil Gibran cintillo

Ese poeta amado que muere en Nueva York, el 10 de abril de 1931, después de haber emigrado a América en 1895 -destino libanés- en compañía de su madre, su medio hermano y sus dos hermanas.  Occidente es la tierra por donde transcurrirá  la mayor parte de su vida, sin embargo, esto no merma para nada su vinculación a Líbano, su patria, de la que un día escribe: Si el Líbano no fuera patria mía, haría del Líbano mi patria.

Khalil Gibran llegando a USA

Gribran llegando a Estados Unidos en 1895  

Al árabe, su lengua materna, la influirá de manera profunda y vital. Las primeras obras, publicadas exclusivamente en árabe, hacen de él un jefe de la fila romántica dentro de la literatura árabe. En esa prodigiosa, asidua y única correspondencia con la escritora libanesa May Ziadeh -con quien, sin embargo, no se encontraría jamás- hallo un testimonio indiscutible de su apego a Líbano. Entre Gibran y Ziadeh se desarrolla una relación sentimental platónica, como lo evidencian sus cartas, descubiertas recientemente, impregnadas de un tierno respeto, de una franqueza transparente y de un compromiso apasionado por los valores artísticos. Sí, los poetas se buscan, se descubren, se aman…

Khalil Gibran firma
Aquí debo resaltar en mayúscula la palabra POETA, porque más de un descendiente de esa «Mi misma puebla», con el mismo desparpajo para presentársenos como «Experto Constitucionalista», es capaz de creerse el Gibran criollo, a cuenta de apoyos rastreros, de adulancias viles, y de poco talento…Dios nos proteja, ya que pareciera que en la V República de esta Venezuela nuestra, hay mucho poeta y mucho profeta ramplón.

Khalil Gibran 3 obras
A pesar de que es su primera obra redactada en inglés, Le Fou (El loco) no es publicada sino hasta 1918. El poeta consagra este período a absorber, asimilar y concretar las influencias culturales múltiples que lo rodean. Las largas horas pasadas dentro de su buhardilla situada en la calle 10 en Nueva York, contribuyen a perfeccionar su arte antes de ser reconocido y admitido dentro de los círculos de la sociedad cultivada de Nueva Inglaterra. Para Gibran, estos son años para sumergirse de lleno en la lectura de obras tanto en árabe cómo en inglés, y construye un equilibrio entre la influencia de Blake o de Nietzche y aquella de poetas musulmanes místicos como Ibn al-Farid e Ibn al-Arabi. Pero debo ser enfática al decir, que la más trascendente, eterna e importante de las influencias recibidas en su espíritu y en su obra, es sin duda aquella que le da la Biblia, y es también menester plantearnos que es la Biblia, obra que no pertenece ni a Oriente ni a Occidente, y que como Gibran es de dos mundos.

Khalil Gibran Estudio NY

Vista del Estudio de Gibran, en el 51 West Tenth Street,
New York, en 1932

Aquí en New York, vive Gibran Khalil Gibran, lo que podría ser considerado su  «período de gestación». Meditación, reflexión, convivencia intercultural, todo este cúmulo de vivencias, culmina con sus obras redactadas en inglés. De esas obras, es obligante considerar a El Profeta, como la más inmortal de ellas. El Profeta, obra traducida a un sin fin de lenguas, es un suceso literario, y está considerada como una obra fundamental del siglo XX.

Khalil Gibran, se nos presenta como uno de esos raros autores que ha logrado y ha mantenido renombre dentro de dos culturas diferentes; y más aún, es justamente en este hecho singular, donde me atrevo a ubicar la residencia de su genio.

Khalil Gibran de sus ultimas fotos
Este libanés ciudadano del mundo, nunca encasilló su obra, y menos su duende a ninguna tradición literaria concreta; pienso que es justamente esto, lo que le hizo  capaz de establecer ese «Puente de Plata» entre Oriente y Occidente. Esa negativa suprema a hacerse «Súbdito» de tradiciones, le abre las puertas para crear lo que podría llamarse  «su propia fidelidad en el amor y en la unidad». Esto igualmente, conduce a Gibran, y de su pluma, a sus lectores, desde la penumbra del egoísmo y de la ceguera, al luminoso esplendor del «Don de ser», y a un hallazgo sereno, único, casi mágico de la comprensión, en un un mundo desgarrado por los conflictos internos.


Eleonora Bruzual
Editora de Gentiuno.com
ebruzual@gmai.com

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