Sendero Luminoso se ensañó con las mujeres y los niños del Vraem

26 de mayo de 2021

Perú mujeres llorando mayo 2021




Fuentes fiscales indicaron que, tras las necropsias, la fiscal Aguilar empezará con los interrogatorios a las personas que pudieron presenciar el ataque senderista.

Juan Ochoa Ccahuana estaba en Huancayo, Junín, cuando se enteró a través de una llamada telefónica de que su hermana mayor Marcelina había muerto. Era la 1 de la mañana del último lunes. No tenía muchos detalles de lo ocurrido, solo le dijeron que había sido asesinada horas antes en San Miguel del Ene, en Satipo, la localidad ubicada en las profundidades del Vraem a la que ella se había mudado junto a sus otras dos hermanas para trabajar.

En la mañana de ese día, cuando se alistaba para viajar a esa zona y reclamar el cuerpo, Juan se enteró de la tragedia completa: Carmen y Diane, sus otras hermanas, también habían sido asesinadas junto a sus dos hijas menores de edad la noche del domingo.

En ese momento le confirmaron que Sendero Luminoso les había arrebatado a cinco familiares. San Miguel del Ene pertenece a la región Junín, pero está tan alejado de la ciudad de Satipo –a 13 horas en auto– que resulta más fácil ir a Pichari, en Cusco, que está a solo dos horas de esa localidad.

Ese fue el recorrido que emprendió Juan. “Mis hermanas se vinieron (a San Miguel) junto a sus hijas de tres y un año de edad. Jamás pensé que iban a morir de esa manera, solo quiero ayuda para trasladar los cuerpos a Huancayo para enterrarlos”, manifestaba acongojado Juan Ochoa a Perú21.

Su madre Alejandra Ccahuanca no podía ocultar el dolor que sentía por perder a sus tres hijas. “He perdido a mis tres hijas, mi ultimita Carmen, eran cocineras. Ellas habían venido a visitarme para el Día de la Madre”, exclamaba entre lágrimas.

El mismo lunes, la ciudad de Pichari presenció el traslado a la morgue de los 16 cadáveres que dejó el sanguinario ataque a ese centro poblado por parte de la columna terrorista que encabezó Víctor Quispe Palomino, alias ‘camarada José’.

La Cruz Roja Internacional, cuyos representantes se encuentran en Pichari, apoyarán a los deudos con el traslado de los cuerpos a cada lugar que indiquen las familias para cumplir con los sepelios.

El equipo de la fiscal Eneida Aguilar, a cargo de las investigaciones, inició las necropsias para declarar la causa de los decesos. Pero queda claro que todos fueron asesinados a sangre fría, la mayoría muertos a balazos, y los menores de edad fueron carbonizados.

La masacre de San Miguel del Ene se pudo conocer por la valiente denuncia que interpusieron el juez de paz Leonidas Casas Marmolejo y el alcalde de Vizcatán del Ene, Alejandro Atao Guerreros. Atao, quien dio detalles de lo que halló cuando llegó a los dos bares que fueron la escena del crimen. “Encontramos seis muertos en el primer bar y el resto en el otro bar.

Encontramos casquillos de bala de armas de fuego de largo alcance. Había panfletos con denominación de Sendero Luminoso, con la hoz y el martillo, indican (los panfletos) que no iban a permitir cantinas en el distrito y en todo el Vraem”, declaró el burgomaestre.

Fuentes fiscales indicaron que, tras las necropsias, la fiscal Aguilar empezará con los interrogatorios a las personas que pudieron presenciar el ataque senderista.

Cobro de cupos

Sendero luminoso 12
El experto en temas terrorismo Pedro Yaranga explicó a este diario por qué fue Sendero Luminoso de los Quispe Palomino quien perpetró el crimen.

Ante los trascendidos de que los atacantes no habrían sido senderistas porque, de acuerdo a una supuesta testigo anónima, vestían de civil y no gritaron arengas, Yaranga aclaró que eso no descarta que los perpetradores eran terroristas.

“‘El Vizcatán’ es la nueva expansión cocalera en el Vraem, todos los cocaleros de esta zona pagan cupos a los Quispe Palomino y el que no paga es expulsado, y si no se hace caso a la línea del partido, es liquidado”, aseveró.

Una Nota informativa. Fuente: Agencias




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