Miguel Yilales: ¡A dar el golpe!

26 de marzo de 2016

Golpe pero constitucional




Cada día que transcurre uno no deja de sorprenderse ante tanto disparate revolucionario. Lo que en el pasado fue correcto, de la noche a la mañana, como por arte de magia, se transmuta en una aberración. Lo que era políticamente adecuado se convierte en una atrocidad capaz de acabar con el Estado, sus instituciones y atentar contra la memoria del legatario de los ideales bolivarianos.

De ahí que las reuniones políticas son conspiraciones perversas para los intereses de este disparate llamado Socialismo del Siglo XXI, a pesar de celebrar y vanagloriarse de que su génesis haya sido un fracasado y sangriento intento de golpe de Estado.

Es que nada los detiene al intentar voltear las cosas a su favor, así quede demostrado cuán anaencefálicos pueden llegar a ser. La última idea surgida de esas cavidades craneales vacantes, por no haber sido dotada de masa encefálica, es que hay una conspiración mundial para derrocar a los gobiernos al sur del Río Grande.

Chorocombo
La estrategia golpista de la derecha mundial es que mediante tribunales y juicios políticos se destronarán a ese dechado de buenas intenciones, que gobiernan como reyezuelos. Es que el robo, la extorsión, la violación de los derechos humanos, el peculado o el tráfico de influencias son delitos inexistentes si quienes los cometen pertenecen al ñangarado continental.

Cuatreros de la democracia

Según ese guion a Kirchner no la investigan por el extraño “suicidio” de un fiscal que le seguía la pista por sus implicaciones en un atentado terrorista, Evo Morales no es perseguido por estar implicado en tráfico de influencias sino por los xenofóbicos medios de comunicación que no aceptan su origen y la detención de Lula da Silva por estar involucrado en los chanchullos de sus socios en Odebretch es evidencia de la persecución política contra el exmandatario brasileño y su socia Dilma, sin importar la indignación y rabia por las maquinaciones (grabación autorizada por un tribunal y no como las que presenta el capo de los sapos cooperantes) en la que planificaban como evitar el juicio al nombrarlo ministro y que un juez federal (no arrodillado al poder) decidió revocar.

Lo impresionante es que ante estas evidencias, el hijo de la hija de la frontera viva (así llamó Nicolás al lugar de nacimiento de su madre) declarase que toda acción política que intente salir de un gobierno es un golpe de Estado, con lo cual reivindica al primer derrocado con esa estrategia: Carlos Andrés Pérez. Un Pérez acusado, con la inmunidad allanada, sometido al juicio político, destituido y confinado, jamás se le hubiese ocurrido evadir la injusta cárcel con un cargo.

y terminó en robolución
Por eso es que si usted pertenece al 20% de venezolanos (según las encuestas) que aún creen que vamos por buen camino es totalmente lógico que vea que sí se intenta salir de los corruptos, ladrones, narcotraficantes y delincuentes con un acto contencioso estamos ante un golpe judicial, sí les gana las elecciones y el parlamento le es adverso estamos ante un golpe legislativo y sí se le ocurre la vía electoral para desalojarlos del poder, que han usufrutuado por 17 años, es que se intenta un golpe electoral, cuando en realidad los únicos expertos en saltarse la ley para revertir el orden constitucional son ellos que intentaron todas las vías hasta destruir el Estado.

Lo que nos queda

Cola eterna
Hay quienes les parezca idóneo hacer colas para adquirir lo que no existe; que ven racional que seamos el único país petrolero del mundo que está arruinado; que se creen el cuento de que el fenómeno de El Niño (ocurre en el Pacífico y ahí no tenemos costas) es culpable de que parezcamos baticamellos (un híbrido que no necesita luz, ni agua); que aplauden la firmeza de la cúpula militar que dice estar ofendidas por las agresiones de Obama y presta para defender al país de la guerra económica e imperial aunque en las primeras de cambio adelanten el Domingo de Ramos (lo celebraron el viernes) para vacacionar toda la Semana Santa o que la inseguridad esté tan chévere que un egipcio se salva de los conflictos de su país pero encuentra la muerte en manos del hampa a las puertas de la principal terminal aeroportuaria venezolana.

No tenemos tribunales independientes, no hay una fiscalía que investigue y la contraloría no controla el despilfarro gubernamental por lo que debemos activarnos y dar el único golpe que controlamos: el constitucional, electoral, pacífico y democrático para salir de esta desgracia.

Llueve… pero escampa



Miguel Yilales
Miguel Yilales

Periodista venezolano
@yilales




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