Jesús Peñalver: Peelling en Semana Santa

26 de marzo de 2016

Peelling en Semana Santa




Capriles problemas de pielEl líder civil Henrique Capriles informó públicamente sobre su viaje a N.Y y el tratamiento sobre un quebranto en su piel. Por dicha, según sus dichos, no es nada grave ni de lamentar. ¡Enhorabuena!

Nada raro ni particular, ni objetar sobre tal hecho, siendo que todo funcionario está bajo el escrutinio público, máxime cuando se trata de quien ha ocupado varios cargos de elección popular, inclusive, dos veces postulado a la presidencia de la República.

¿Acaso los que reprochan y denuestan sobre el viaje del líder mirandino ignoran lo que ocurre en Venezuela sobre el sistema hospitalario?, yo no lo creo, y sin embargo, les recuerdo que aquí a diario se viola el derecho a la salud como contenido fundamental del derecho a la vida.

La muerte natural también escasea, las farmacias desabastecidas se han convertido en verdaderos refugios de oración, y de los hospitales solo diré –por ahora- que de mengua mueren los visitantes por falta de insumos en los tratamientos más elementales.

Imposible cuestionar a quien aproveche y tenga los recursos suficientes para tratarse en el exterior, dadas las circunstancias narradas –brevemente- en que se encuentra sobre el desastroso sistema de salud en Venezuela.

Chávez muriendo en Cuba
Al difunto milico golpista mucho se le cuestionó sobre el misterio de su enfermedad, tratamientos, costos y demás menudencias que rodearon aquel sombrío tema, plagado de dudas y de las más justificadas sospechas. Este no decía nada, o expresaba poco, y sus acólitos mentían a menudo sobre tan delicada situación.

Abundaron los voceros que a cada rato pontificaban sobre la salud del enfermo terminal más sano del mundo.

Varias veces fue a Cuba a tratarse, en el marco de la incalculable confianza que tenía depositada, desde hace mucho tiempo, en la medicina insular.

Ante de alguno de esos viajes le escribimos:

“Vaya, señor presidente, que las oraciones de sus seguidores, y de algunos o muchos de los que no lo siguen, quizá ayuden –ojala así sea- a su pronta recuperación, para que pueda retornar al ejercicio de su mando y pueda asistir, mejorado, a los comicios de octubre de este año 2012”.

Y no podía ser de otro modo, porque a pesar de las diferencias, el respeto y la dignidad humana deben imponerse a la hora de observarnos los errores y omisiones, con firmes propósitos de enmienda y rectificación. A Chávez, entonces, le deseé larga vida, pero no así a su pésimo gobierno.

Venezuela un país enfermoMe preocupa la salud del país, y esta triste hora venezolana reclama el esfuerzo de todos para salir de esta pesadilla a que nos ha condenado vivir la peste roja, perversa heredera de aquel que en mala hora convenció a todo un pueblo con su proyecto megalómano y destructor.

Un acto de contrición conviene para apaciguar los ánimos de los seguidores de cualquier tendencia política, echando a un lado la desesperación de fanáticos ayatolás que ven enemigos en todos lados; son incapaces de entender que la gente tiene derecho a pensar distinto, a ser diferentes en la unidad de propósitos, individuos en la diversidad.

La patria sufre las punzantes agujas de la gente mala. Aves de rapiña, babosas, incansables en su afán de gozar lo ajeno. Sátrapas pillos de mil caras, con manos llenas y corazón vacío han colmado el cuerpo público, saqueado las arcas, negociado los valores.

Nadie se crea infalible, poseedor de facultades mesiánicas ni sabelotodo. La muerte la tenemos detrás de la oreja, y eso sí, nadie se muere porque otro lo desee, ni nadie vota por lástima.

Confesión de última hora: de haber podido, le hubiera pedido al gobernador que me trajera una cremita para el sol y una cajita de Atamel.


Jesús Peñalver foto de jiulio 2015
Jesús Peñalver
es abogado
Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver






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