Maduró en el foso de la popularidad quiere en Navidad más comunismo

25 de diciembre de 2014

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No deja de mentir y vuelve con la cantaleta manoseada hasta el cansancio de que «las derechas del mundo» culpen a su gobierno de violar DDHH

«Estos días son muy bonitos para el compartir con la familia más allá del consumismo que lamentablemente en la sociedad se ha impuesto; algunos dicen que el comunismo. No, yo digo que el consumismo y no el comunismo», subrayó el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro en una alocución televisada. Esto cuando la ruina y la escasez es la realidad de Venezuela.

Miente pretendiendo dedir que antes del chavismo los venezolanos no podían comprar nafa en Navidad, lo dice quien quebró a Venezuela. Según él: «salimos a gastar lo que no tenemos y lo que tenemos, porque si un pueblo sale a comprar de esa forma» es porque «se acabaron, gracias a esta revolución hermosa los tiempos en que nuestros niños no tenían techo, no tenían un juguete y nuestras familias no podían hacer la cena navideña».

Maduro celebró este miércoles la Navidad con un almuerzo-cena en el palacio presidencial con familiares de algunos de los 43 muertos y varios de los 850 heridos que dejaron las protestas que estallaron en su contra a inicios de año, quienes han conformado el llamado «Comité de Víctimas de las Guarimbas (barricadas) y el Golpe Continuado». Así pretende revertir la verdad y mostrar a unos cómplices en esa tarea.

«Las derechas del mundo», añadió Maduro, culpan al Gobierno de violar derechos humanos por reprimir a los manifestantes, simplemente porque este es «el mundo al revés», manifestó.

«Los victimarios, los asesinos, son defendidos por las derechas del mundo y por los imperios, y las víctimas (son tenidas como) victimarios», remarcó en alusión a peticiones de Estados Unidos y de organismos internacionales para que dicte una amnistía. Algo que lo niegan hechos y pruebas.

Un nuevo parapeto, al que llaman Comité de Víctimas de las Guarimbas y el Golpe Continuado ha repudiado que Estados Unidos decidiera este mes sancionar a funcionarios del Gobierno venezolano acusados de violar los derechos humanos y no hiciera lo mismo contra el líder opositor Leopoldo López, a quien acusan de promover la violencia política.

Los activistas también critican al Comité contra las Torturas de la ONU, así como el Grupo de Detenciones Arbitrarias y el Alto Comisionado para los Derechos Humanos del organismo multilateral que han recomendado la excarcelación de López y de otros reclusos. En definitiva al mundo democrática que bien sabe de la tiranía brutal que tiene Venezuela.

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Leopoldo López está preso desde el pasado 18 de febrero en una cárcel militar, y afronta un juicio penal por instigación pública, agavillamiento (asociación para delinquir), daños a la propiedad e incendio por unos hechos violentos ocurridos en la capital venezolana seis días antes de entregarse a la justicia. El mundo entero conoce la farsa de este juicio y la mentira oficial.

Ese 12 de febrero, tras una manifestación convocada entre otros por López, un grupo de personas –probadamente oficialistas- arremetió contra la sede de la Fiscalía y de un cuerpo policial, en una jornada que se saldó con tres muertos y decenas de heridos y detenidos, dando comienzo a una ola de protestas antigubernamentales que se extendió por el país y pudo al descubierto quién es Maduro y su grupo.

El presidente venezolano acusa al opositor de buscar su salida de la Presidencia mediante la violencia, afirmación que López y la Venezuela democrática siempre han negado.



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Fuente: Agencias

 

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