José Ramón Briceño nos habla sobre: La felicidad por decreto

25 de octubre de 2013

Suprema Felicidad

 

La verdad yo hace tiempo deje de creer en la inocencia de nadie, en esta época en que todo el mundo anda como espinoso, pendiente de lo que le puedan hacer, la inocencia se ha convertido en un fenómeno atípico por decir lo menos. Entre políticos es menor el asunto de la inocencia, esa en el ámbito político nunca ha existido, perdón, quizás si pero esa se le acaba a los estudiantes apenas se gradúan de alguna cosa y descubren que los sueños del marxismo no alcanzan para tener nada de lo que siempre soñaron, sin embargo, los que se meten de frente con el cuento político al final ponen cara de inocentes pero no existe palabra que no se diga que no sea medida ni pensada para sopesar cuanto ganan o pierden con cada acción, así los antaño inocentes son hoy emulos de Maquiavelo con apartamento en el imperio y cuenta en Panamá, pero usan aun su franelita del Che y tienen patentado su disfraz de ministro.
 
Recuerdo que mi abuela decía que tres mudanzas equivalían a un incendio por el estropicio que ocasionan, este gobierno ya equivale a tres terremotos junto a una una bomba atómica pues entre el hampa, el desfalco grotesco, la escasez, la inflación  y el desempleo ya queda poco de eso, imagino que en base a esa apreciación y a la cercanía de la navidad, en vista que esa es una época de paz se inventaron el cuento ese del «Viceministerio para la Suprema Felicidad Social del Pueblo, en honor al presidente Hugo Chávez y a Simón Bolívar», donde (creo) van a dictar las nuevas lineas conductuales de la revolución para evitar que la depresión, la molestia y la incomodidad empañen estas fechas que deben estar plenas de buenos sentimientos hacia el prójimo, antes que me lo pregunten los lectores de otras tierras, no es joda, la cosa es en serio.
 

Rafael Angel Ríos Bolívar

Rafael Angel Ríos Bolívar
Vice Ministro de la Suprema Felicidad

Dicen que su función estará en atender a la población más necesitada, ancianos y niños con diversos problemas, pero la misma definición del fulano viceministerio ya es en si misma un problema, me explco, en Venezuela la felicidad es un tesoro que muy pocos poseemos, de hecho estamos casi a niveles de monje zen ya que no podemos más que soñar (la mayoría cuando menos) con las miles de cosas materiales o no que nos ofrece esta época, el niño jesús este año viene acompañado de un acorazado que le prestará la ONU pues si en años anteriores la vaina estaba complicada para traer los juguetes y cosas específicas que piden los niños, este año los padres nos tocará hacer un esfuerzo máximo para evitar la cara de tristeza la mañana después de navidad, cuando nuestros hijos se levanten esperando algún aparato electrónico de esos que llaman Xbox o algo similar y les toque un juego de ajedrez que al final es lo que se puede a menos claro que este niño tenga tíos o tías en el exterior que les compren el aparatito y lo manden con algún valiente que venga pues ya ni los couriers quieren traer cosas para acá.

 
Mi idea de lo que debería ser la «suprema felicidad social del pueblo», caramba, el dolar libre y sin limitaciones, cero inflación, la inseguridad como un cuento de camino tipo el coco o la sayona, sueldos básicos que alcancen sin necesidad de malabares ni tigres intraquincenales,respeto para los profesionales nacionales, maestros y profesores como la profesión más respetada y mejor pagada del país, eliminación instantánea de militares más allá de las fronteras de los cuarteles, hospitales públicos mejores que las clínicas privadas, educación mejor que la Zuiza, una industria cultural que haga palidecer a cualquier ora en el mundo y un deseo muy personal, la erradicación pero espontanea del regeton, si es por dictamen gubernamental ya no me gustaría la cosa y capaz hasta me comenzaría a gustar de puro reaccionario que soy.
 
Maduro payaso 9Ahora, digo yo, ese tal viceministerio ¿va a lograr esas cosas que describí en las lineas superiores?, o será una excusa para la censura e inaugurará algunos campos de re-educación en sitios tan festivos y felices como la isla del burro, seguro hay un plan subterráneo para que se acabe la protestadera por las tierras incautadas y quienes protesten en vez de penas de cárcel los pondrán a hacer trabajo del campo a fin de que descubran que ser feliz es hacerse el loco y dejar de protestar por espejismos propios de nuestra cochina mente pequeño burguesa, ajustarnos a lo que hay o terminar de agricultor forzado, eso nadie lo sabe.
 
Como va la cosa para que sean efectivos mínimo harán importación de licores varios que venderán a menos de la cuarta parte del precio esta navidad, recordemos que en este país mientras haya caña todo lo demás vale madres, de ahora en adelante todos felices, nadie proteste ni vaya con cuentos de camino sobre la inflación, el desempleo , control de cambios y m
ucho menos ensuciar la memoria del comandante con denuncias sobre malversación de fondos o corrupción, a partir de ayer todos somos felices por decreto y si no aténganse a las consecuencias, miren que por ahí cuentan que la felicidad es un estado de conciencia no un valor material, miren el ejemplo que maduro da, todos lo consideran una bestia parlante sin embargo tiene raptos de inspiración que hasta cursis suenan, todo por la «SUPREMA FELICIDAD SOCIAL DEL PUEBLO»

PD: También , de ahora en adelante el MERCAL distribuirá Zoloft, Ativan, Valium y Lexotanil sin receta, a precios populares a fin de apuntalar la labor del ministerio de la felicidad suprema, cualquier información adicional refiérase a la sede local del Psuv. Mañana informaré de primicia los primeros proyectos de ley del Ministerio que saldrán en gaceta oficial. 
 

José Ramón Briceño

José Ramón Briceño
Fotógrafo,profesor de lengua y literatura
@jbdiwancomeback
http://opinionesdesdeestaesquinadeltercermun.blogspot.com/






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