Mercedes Montero: El camino hacia la libertad

24 de noviembre de 2014

Respirar libertad





Libre por derechoEn aquellos países que gozan de gobiernos democráticos verdaderamente establecidos, los ciudadanos hacen ejercicio consciente de sus derechos y cumplen sus deberes con toda responsabilidad, demostrando de esta forma que saben que los derechos fundamentales establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU son iguales para todos ellos. Entre estos derechos se encuentran el de la libertad, vida, respeto, salud, justicia, igualdad ante la ley, trabajo, educación, libertad de expresión, etc. También los ciudadanos están conscientes que el derecho de una persona termina donde comienza el derecho ajeno, que no son objeto de compra o venta y quien los confisca, trata de comprarlos o de negociarlos para obtener beneficios propios está actuando contra la moral y los principios.

En los países verdaderamente democráticos los ciudadanos entienden que 1) El camino para desarrollar su mejor potencial está en la educación y en el trabajo. 2) Que todos los seres humanos entienden que la diferencia individual también es un derecho. Por lo tanto los programas de Educación deben ser de una gran calidad de contenido en ciencias básicas, idioma, historia, geografía, con acceso a la tecnología, con educadores bien formados y con salarios decentes, con escuelas que gocen de todas las facilidades, se estimule la participación en actividades extra curriculares como asistencia a eventos culturales, deportivos, religiosos, de trabajo comunitario y en los que haya reuniones entre maestros y familiares para establecer la necesaria cooperación escuela-familia.

Niños adoctrinadosLamentablemente lo descrito en el párrafo precedente no es lo que está sucediendo en Venezuela en cuyos colegios públicos al igual que en la Cuba Castro comunista se está desplazando a la educación por el adoctrinamiento, a lo cual se le está dando comienzo desde que los niños son párvulos y se los uniforma como a los pioneritos cubanos.

La Historia de Venezuela ha sido deformada, los alumnos no cantan el “Gloria al bravo pueblo” sino el himno Patria querida, y se coloca al lado del retrato deformado de Simón Bolívar, el del difunto Chávez como ”segundo libertador” de una Venezuela entregada a los Castro, maestros del desastre en el que ha quedado convertida.

Nuestras universidades formadoras de profesionales que hoy en día han tenido que salir de Venezuela en busca de otro horizonte que les permita llevar una vida digna están siendo ahogadas, sitiadas, sometidas a la mendicidad.

UCV 989
También esas universidades han dado a luz una juventud que lucha desde las entrañas de su patria para que no fallezca de inanición moral, que hoy paga con injusticia, persecución, cárcel y continuos ataques a sus casas de estudio.

Ciudadanos
Los ciudadanos verdaderamente conscientes de sus derechos, también saben que la mejor forma de defenderlos es cumpliendo con sus deberes responsablemente. No es cierto que derecho que no se ejerce se pierde, simplemente se lo ha dejado expuesto al abuso intencional de aquellos que tienen como objetivo la confiscación del derecho ajeno. Los venezolanos llevan casi 16 años protestando contra el establecimiento de un régimen que ha atacado inclemente a los venezolanos para posesionarse de sus riquezas y, para robarle su libertad e identidad.

Cola como pendejosLa situación de extremo deterioro y desesperación a la que han sido llevados el país y su pueblo es tal, que los ciudadanos están dejando de serlo al comportarse como salvajes que pelean a golpe limpio por la compra de un producto de primera necesidad, en vez de exigir su derecho a reclamar el desabastecimiento y escasez. Aceptan pacientemente la denegación de su derecho a la salud representado por la depauperada red hospitalaria, la escasez de medicinas, la atención médica dada por los “médicos comunitarios” que no saben ni escribir un récipe; el regreso de epidemias que otrora plagaban el campo y las barriadas. La tarjeta de racionamiento, la falta de agua, las fallas de luz, el pésimo estado de las escuelas, del transporte público, la inseguridad, la inflación, el desempleo.

Estos reclamos forman parte del sonsonete diario, pero hay que insistir para que volvamos a ser ciudadanos conscientes de nuestros derechos. Recordemos que de seguir como vamos para el 2019 no habrá país.


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Mercedes Montero

Columnista de Opinión
mechemon99@yahoo.co.uk / @Mechemon





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