Jesús Peñalver se pregunta: ¿Con quién debatir?

23 de agosto de 2013

Con estos

El Espurio ha invitado a debatir sobre la corrupción y como era de esperarse, reculó ante la respuesta inequívoca de la oposición de aceptar la convocatoria. El culillo ha dicho presente. La perturbación  angustiosa del ánimo ha vuelto a hacer aguas en los espacios de la ilegitimidad, de la grosera  pandilla que hoy está aposentada en Miraflores.

Maduro come camburTal como ocurrió el pasado 14 de abril, cuando el candidato perdedor ofreció y se comprometió públicamente a acceder al conteo o recuento de votos, con vista a los cuadernos electorales y a los otros instrumentos técnicos; incluso, asumió tal compromiso en el seno de Unasur de actuar así en tal sentido, hoy vemos como la actitud de la mandonería revela el miedo ante la inminente posibilidad de salir debilitado, aún más, de realizarse el debate convocado.

Maduro convoca a debatir sobre la corrupción, y su séquito, representado por el inefable teniente Cabello, hace fiesta sustentados en su honrosa vida y en el manejo límpido de los dineros públicos. Si el gobierno convoca a debatir sobre tan terrible mal, no puede ser otro que el líder de la oposición quien haga frente a tal llamado y responda con pruebas y señales suficientes sobre dónde, cómo y quiénes han incurrido en delitos contra la cosa pública.

Se equivoca el régimen –otra vez- al señalar a la oposición como ejecutora de hechos de corrupción o practicantes del fascismo, pues sencillamente, aquella ni está en el ejercicio del poder ni maneja dineros del erario.

Llama la atención, y por cierto, poderosamente, que sea el teniente Cabello quien se exprese  de Henrique Capriles Radonski con insultos y denuestos, al rechazarlo como vocero calificado de la oposición para atender el llamado al debate de marras.

Maduro y Diosdado 4
Aún más, casi simultáneamente al hecho de emitir  los improperios, la desconocida Contralora General de la República anunció con bombos y platillos, que las investigaciones dizque realizadas a las múltiples gestiones públicas de Disdado Cabello, arrojaron resultados favorables, ergo, que no hubo hechos de corrupción. No digo más.

Aunque en principio somos del criterio que la corrupción no se debate, sino que se combate, es deseable que de realizarse tal jornada, ojalá el mismo se realice en cadena nacional, sea moderador un verdadero personaje que garantice equilibrio e imparcialidad, y que verdaderamente salga de allí un plan que tienda a erradicar, en lo posible, la corrupción de la Administración Pública.

Dicho sea de paso, el país cuenta con suficientes leyes  que bien pudieran utilizarse para perseguir y castigar el flagelo que origina estas eltras, de modo que resulta descabellado que el presidente, de cuyo origen legítimo se sospecha, pida a gritos ser provisto de una ley habilitante que, a todas luces, lo que pretende es mayor control social, más persecución, y de suyo, arremeter aún más contra quienes pensamos distinto.  

Capriles 188
La unidad duele y los logros alcanzados hasta hoy por los factores democráticos de la oposición, agrupados en la llamada MUD, instancia política que responde a la satrapía mandona, deben ser reconocidos. El líder es Capriles Radonski, y nadie más capacitado y autorizado políticamente que él, para atender  el llamado a debatir sobre tan delicado tema. No siga siendo el patrimonio público tesoro fácil para quienes asumen la política como fuente de ingresos y mecanismo de figuración pública.

Cuando podemos ver libremente a los ojos de nuestros hijos, cuando cumplimos a cabalidad el rol que nos ha tocado en la sociedad, cuando nuestra vida está libre de procesos criminales y de estafas al fisco, podemos escribir cosas como estas, y soñar en un mejor futuro.
Insisto, quiero mudarme a otro país, pero en el mismo sitio.
 

Jesus Peñalver foto 2013


Jesús Peñalver es abogado. Columnista de Opinión

penalver15@gmail.com / @jpenalver



 
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