Jesús Peñalver: Carta a una amiga inteligente

23 de marzo de 2014

Carta amiga

 
Nota previa: 
Carta enviada hace dos años, 
pero todo sigue igual o peor.
 
 
 
En la vida tuve amores, como los has tenido tú. Y también tuve amigos, algunos de ellos -la mayoría- ausentes por conclusión de su ciclo vital. Algunos fueron muy inteligentes, pero de verdad muy inteligentes. Algunos con mucho talento. Tuve un amigo músico que bien pudo ser un Dudamel, pero no actuó inteligentemente y terminó en brazos de la droga y no quedó más que para musiquito gris aunque muy afinado. Tuve otro que bien pudo ser un José Ignacio Cabrujas, por sus capacidades de dramaturgo. Y también se quedó en el fracaso. Tampoco actuó con inteligencia. Tengo un amigo cineasta que bien pudo descollar en Hollywood o en otros escenarios mundiales y sólo hizo algunas películas de fugaz renombre. Más nada. Otros fueron historiadores mediocres a pesar de su talento. 
 
Otros periodistas sin brillo y hasta educadores que fracasaron en la docencia y se quedaron como maestricos. 

Con esto te quiero decir que el deber de todo ser inteligente es actuar inteligentemente. Y tu eres -me parece a mi- una  mujer muy inteligente. Y así te percibo. Por eso me preocupa que a través de ese talento no seas capaz de darte cuenta que el país va por un despeñadero. Cuesta abajo en su rodada, como llora el tango.
 
Castro y Chávez 56765Amiga inteligente: Mientras otros países avanzan hacia el desarrollo, con sociedades más justas sin recurrir a la limosna, nosotros mostramos como huella del desastre un indígena, un indigente o un niño de la calle en cada semáforo, testimonio visible del desastre. Mientras construimos canchas deportivas en Bolivia, aquí los jóvenes de los barrios no tienen espacios decentes para crecer en el deporte. Mientras auxiliamos las posibilidades electorales de Daniel Ortega en Nicaragua con aportes gigantescos en dólares entregados sin control de nadie y le ayudamos a resolver sus problemas de electricidad, aquí se va deteriorando el servicio. A cada rato nos sorprende un apagón y tú misma los estás sufriendo. Y ahora hasta en plan de racionamiento estamos. 
 
A la destrozada economía argentina la hemos subsidiado y se le han comprado sus devaluados bonos, para darle oxígeno a los Kirchner, quienes han aumentado su fortuna conyugal en varios millones de dólares gracias a la generosidad de Venezuela, que hasta ahora ha sido incapaz -en los últimos diez años- de desarrollar un plan de viviendas para atender las necesidades del sector, además de generar empleo para la cantidad de jóvenes que cada día necesitan incorporarse al mercado laboral, no alquilando telefonía en las esquinas o incorporados a la economía informal, sino en una economía vigorosa fortalecida por los diez mil millones o más de dólares que han entrado y que aparte de lo invertido en las misiones nadie sabe dónde están sus resultados. 
 Maduro y Cuba

Amiga inteligente, no te impacientes ni te enojes. Te pido un poco de tu inteligente atención. A Cuba le hemos devuelto la vida que perdió cuando la Unión Soviética se derrumbó después de la caída del muro de Berlín, historia muy bien contada por Petkoff quien -por cierto- no es santo de la devoción de algunos, pero su historia está muy bien contada y eso a la larga es lo que vale. Y también admirador de lo que pudo ser una bella revolución, como lo fue la cubana, hasta que se transformó en un régimen que niega las libertades de los ciudadanos y los quiere uniformar en un solo pensamiento, gris y triste, como es el ideario comunista. Además de llevarlos por más de medio siglo  -cincuenta y tantos años- hasta la más grande de las miserias, haciéndoles perder lo más bello de un pueblo, como es la alegría. 
 
La Habana Ruina
¿Has ido a La Habana, donde para los cubanos no hay papel tualé, ni toallas sanitarias, ni desodorante? Menos perfume, que a los venezolanos nos encanta tanto. Perfumados queremos andar siempre. ¿Has visto a los supuestos médicos cubanos comprando aquí en Venezuela, las pastillas de jabón azul para enviárselas a sus familias allá en el mar de la felicidad? 
 
Me he tomado este tiempo porque considero que eres una mujer inteligente que quizás no ha tenido tiempo de mirar a su alrededor. Y eso es válido. Muy respetable. Quizás tus ocupaciones te impiden mirar por la ventana. No entiendo tus argumentos, que me parecen muy pueriles, a menos que te estés beneficiando y no quieres por tu egoísmo ser sincera contigo y tu humanismo socialista se esté estrellando ante un buen cargo burocrático. Me parece inconcebible que a estas alturas, en los inicios del tercer milenio, una mujer inteligente como tú se empeñe en seguir a un caudillo, figura que creímos desaparecidos en la historia contemporánea. 
 
Un ser que se ha apropiado de los poderes públicos en franca violación a la división que consagra la Constitución que el pueblo aprobó en referéndum en 1999. ¿Qué clase de democracia es esta que quiere imponer por la fuerza una mentalidad única, para lo cual cierra medios y amenaza a otros, además de perseguir a los comunicadores y a quienes tengan ideas divergentes y críticas frente a un régimen militarista que quiere guerra con todo el mundo, menos contra la pobreza, la miseria y la inseguridad? Hasta de ministro de la salud han puesto a un militar y quieren manejar los hospitales como si fueran cuarteles.
 
Ceguera IzquierdosaQuerida e inteligente amiga, más lástima aún da saber que mientras en el mundo entero la civilidad toma las sociedades y les confiere poderes al hombre sin uniforme, Venezuela ahora se parece una fortaleza militar que cada día gasta más en armarse con inmensas sumas de dinero -dignas de mejor destino- en aviones, fusiles, milicias, misiles, tanques y submarinos, entre otras capacidades bélicas, mientras los civiles tristemente sacrifican su derecho a dirigir los destinos del país para entregárselos a quienes han fracasado en todo el mundo al frente del poder. 
 
¡Los militares siempre han fracasado en el gobierno! ¡No existe una excepción! Una verdadera lástima que la mediocridad partidista que has criticado haya llegado a lo más profundo del barranco con una clase política mucho peor que adecos, copeyanos y masistas de otros tiempos. Más serviles y menos independientes, más lacayos y lambucios, además de tristes servidores del militarismo más arbitrario y abusivo que se haya vivido Venezuela. 
 
Estas críticas, así como muchas otras, son mías, sin rencores ni resentimientos, pero si con la tristeza de ver que haya gente como tú, inteligente y talentosa, capaz de solidarizarse con quienes están acabando al país. Te sugiero, con mi afecto y mis respetos, que abras los ojos bien abiertos, mires a todos lados, viajes adentro y afuera, otees el horizonte, aspires los olores de la República con nariz sensible, para que veas al país, te repito como dice el tango, cuesta abajo en su rodada. 
 
Te invito, con todo amor, a actuar inteligentemente y a mirar con talento este país y quizás puedas ser tú  una de las líderes nuevas que contribuya a construir una Venezuela más justa y desarrollada y evitar que las viejas clases políticas del pasado, con sus errores e irresponsabilidades, con sus mediocridades y particulares intereses, de nuevo insurjan. Gente inteligente como tú le hace falta al país, pero con pensamientos libres, democráticos y de avanzada. 
 
Un beso, guapa y disculpa lo extenso de esta ligera radiografía del país, este triste retrato hablado de lo que somos y que muchos no queremos que sea. Y además nos duela en el alma y la piel…. Con mi respeto.
 


Jesus Peñalver foto 2014

Jesús Peñalver es abogado

Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver




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