Juan Diego plantea hoy: El optimismo pendejo

22 de junio de 2014

Optimismo pendejo


La gente podrá hacer cualquier cosa, no importa cuán absurda, con el fin de evitar enfrentar su propia alma.

Carl Jung
Carl Jung



Vivimos rodeados de un sinfín de tendencias escapistas que solo han impulsado la actitud más resaltante de nuestros tiempos: la evasión. 


Bajo el pretexto del mundo optimista que nos vende la existencia con recetas ligeras, en lugar de enseñarnos a asumir el compromiso de afrontar la realidad con el rigor que amerita nuestro tiempo, nos vamos secando en la actitud adolescente de hablar del optimismo.

Optimismo 8Así vamos dejando que la vida pase con una sonrisa ligera que procura mostrarnos felices pero deshechos por dentro, porque la frustración nos arropa con  la ingenua pretensión de que el mundo cambiará sin que movamos un dedo.

Todos hablamos de la búsqueda interior, del camino espiritual, de la fe, incluso de Dios. No obstante, basamos estos trayectos en recetas y fórmulas que excitan nuestra razón pero que jamás conducen al encuentro sacro por la sencilla razón de que el viaje que hoy nos venden los recetarios lights, son una oferta engañosa que nos inclina a mirar hacia afuera para no acudir al único y verdadero acercamiento hacia la posibilidad de transformarnos, que no es otro que el viaje hacia nuestra propia conciencia.

Optimismo 5Este camino es más denso, más oscuro y sobre todo más comprometido y por ende son pocos los que se atreven a cruzarlo. Estamos inmersos en la tendencia de hablar constantemente del aquí y el ahora, argumento que comparto pero a la vez me pregunto: ¿cómo lo estamos viviendo? Dejo esta inquietud para subrayar que este aquí y ahora no es una pincelada metafórica ligera, todo lo contrario. Este presente maravilloso nos requiere en cuerpo pero también en alma; nos exige sentirnos vivos con la convicción de aceptar nuestra realidad, afrontando lo que nos toque: los grises, las tormentas, las oscuridades vitales, para transformarlas en luz y no estar por estar.

Debemos vivir y sentir con plenitud cierta el ahora, guiados por la máxima de que todo lo concebido es una fuente extraordinaria para hacer de ello la más amplia de las transformaciones, esas que fueron encomendadas para la sagrada misión de la existencia.

Camiseta indiferenciaHoy el mundo parece una fiesta eufórica por el evento mundialista, el cual me parece sencillamente extraordinario porque creo que estas chispas  de emoción son requeridas y válidas para exaltar ciertos rasgos humanos, pero no puede por ninguna circunstancia anular nuestra realidad, muy compleja por cierto.  Este mundial es el reflejo perfecto de un mundo en donde  la mitad  muere de hambre y la otra, de grasa en las arterias; de una sociedad soberbia que diluye su mirada en el prójimo necesitado; de sambas que ensordecen y anulan los gritos de hambrientos y enfermos, pero sobre todo lo que más me arde  es que mientras nuestra sociedad se cae a pedazos, nos ponemos la camiseta colorida de un equipo llamado indiferencia.

El optimismo pendejo nos conduce a un infierno sin movimiento en donde una vez más nos hemos ido acostumbrando a lo inaudito, y entramos en una nueva fase crónica que solo podrá ser removida por una conciencia realista que nos ponga en voluntad comprometida y en la que empecemos de una buena vez a entender que la responsabilidad del cambio anhelado solo parte del corazón individual, que tendrá  que aprender y valorar el compromiso como bandera y dejará de decir ″este país”, para empezar a decir ¡Mi País!


Juan Diego 2014
Jonathan Humpierres (Juan Diego)

Cantautor, músico y abogado venezolano
juandiegocd@yahoo.com


Síguenos:
facebooktwitterrssyoutube


Otros artículos de interés