Mercedes Montero: Un deseo de Paz y Prosperidad

21 de diciembre de 2015

Pesebre 2015



 

Llegó la Navidad, ese tiempo glorioso que señala el nacimiento del Niño Jesús, alegría de alegrías, momentos gratos en los que el amor expande sus alas que al similar brazos nos hacen sentir protegidos de todo mal, nos dan sensación de pertenencia, para quien nos ve desde la altura de la gloria

En diciembre nuestros corazones palpitan con más fuerza y, se hace perentorio acudir a la Iglesia; es cuando sin darnos cuenta vemos a nuestro alrededor y sin que nadie nos pida, damos una dádiva pues la generosidad toma el control de nuestros actos.

Es que ha nacido el Niño Dios, quien con una vida dedicada a la enseñanza, con su prédica puesta en práctica nos hace ver la diferencia entre bondad y maldad, los beneficios de la primera y el devastador sufrimiento al que da origen la segunda.

Es en diciembre, mes en el que María Virgen y Madre trajo al mundo en el que vivimos, a un hijo impoluto, quien con una vida ejemplar nos legó los valores de la justicia, lealtad , fidelidad y generosidad a cambio de nada para sí, pero con la orden de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Es en diciembre que aquel que nació en un portal a pesar de ser rey, nos brinda la lección que no importa dónde y cómo nazcas, sino lo que hagas con tu vida. Que quien al hacer bien se dedica cosechará alegrías, que más rico es aquel que puede dormir tranquilo porque la honestidad lo acompaña, que aquel que vive temeroso de verse en el espejo pues posee riquezas mal habidas.

Divina familia
Es el milagro del nacimiento de Dios hecho niño, el lazo de unión entre seres humanos de todas las razas, de ricos y pobres, de enfermos y sanos, que movidos por una fuerza superior sienten la necesidad de compartir aunque sea por corto tiempo , la mesa y el calor de un hogar y de familia.

Es el 25 de diciembre una fecha especial, que nos hace más humanos, recordamos con nostalgia a aquellos que han partido, apreciamos mucho más la alegría de los niños, ese día es para compartir la comida y la bebida que se tiene, aunque lo que se tenga sea muy pobre, porque más pobreza sería no compartir. Este día es de unión y no de soledad.

El 25 de diciembre de 2015, tiene un significado especial para Venezuela y los venezolanos. La Virgen María en todas sus apariciones en Venezuela nos regaló la fuerza de la oración, de la Fe que mueve montañas, de la esperanza que la recuperación de la libertad del país y sus presos políticos e injustamente condenados, democracia, justicia, paz, prosperidad son posibles; si todos los venezolanos nos unimos y nos proponemos lograrlo, haciendo de la reconstrucción de Venezuela un proyecto que a todos nos pertenece.

Afortunadamente en esta Navidad, los venezolanos aunque en circunstancias socioeconómicas muy diferentes a las de otrora, hemos recobrado la autoestima que mantendrá la fe y esperanza vivas. Además es que la verdad sobre el difunto y su nefasta herencia han quedado descubiertas. Ya no hay mentiras que valgan, el ídolo con pies de barro cayó en el pozo hondo que el mismo cavó.

Miremos el futuro de nuestra amada Venezuela con optimismo, vigoricemos nuestro compromiso con la libertad, democracia, búsqueda de la verdadera justicia para que la paz sea duradera y la solidaridad que una vez nos caracterizara pueda fluir como un manantial.

Feliz Navidad 2015

Feliz Navidad y próspero y venturoso Año Nuevo 2016



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Mercedes Montero

Columnista de Opinión
mechemon99@yahoo.co.uk / @Mechemon





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