¿Serán motociclistas los de izquierda?

21 de diciembre de 2013

Izquierda y Moto



Estos señores de la izquierda se las traen, consideran que son inimputables. 


En el transcurso de mis años, para algunos muchos, para otros suficientes y para mis seres queridos muy pocos, me he encontrado con multiplicidad de personajes que de una u otra forma han incidido en mi manera de pensar y actuar.

En general el ser humano tiene la tendencia a predicar el deber ser, pero es muy escaso el que aplica esos predicados y casi siempre señala a quien no los practica, aunque en el fondo piensa que si le toca, haría lo mismo.
Izquierda mentirosa
Nos topamos con aquellos que se saltan la fila e irrespetan los derechos ajenos, en fin, actúan como las plagas de motociclistas en las ciudades que: conducen a la ofensiva, se llevan los retrovisores, atropellan a los peatones al subirse a los andenes para eludir la fila de carros, se saltan los semáforos, como resultado de sus acciones, incrementan la accidentalidad y, para colmo, el conductor de un vehículo que tiene el infortunio de lesionar, sin responsabilidad al infractor, se ve en calzas prietas ante la ley que, con más frecuencia de lo que debería, castiga al del automóvil basándose en la diferencia de protección entre el loquito y el del automóvil. Estos individuos, los motociclistas, hacen plantones, generan caos y protestan sin razón, cuando por sus acciones imprudentes les quieren aplicar la ley.

La mentalidad es de verdad muy similar y de ahí el título de este escrito (me disculpan los motociclistas). A estos de la izquierda les parece que las leyes se dictaron para que las cumplan los otros; se llenan de motivos desde su infancia para pensar que son diferentes a los demás; supongo que de niños fueron reparones y protestaban por el tamaño de la torta que les daban a los hermanos, si creían que era más grande que la de ellos. Crecieron sin castigo por esos reclamos infundados y se quedaron como niños malcriados.

No progresaron en su comportamiento; son reclamantes permanentes sobre lo que los rodea, de ahí que ser subversivos con el orden establecido es la constante; en su adolescencia encontraron al marxismo que los unificó en supuestas ideas revolucionarias; permanecen en esa estúpida y utópica etapa de cambiar el establecimiento y, por lo tanto, como no comparten lo establecido, creen que las leyes que lo sustentan son inaplicables para ellos.

Esas frases que expresa «Iván Márquez» en La Habana de no aceptación de la justicia colombiana y ahora su mellizo en Bogotá, Cepeda, que acusa sin razón al Procurador, y la tapa del congolo: Petro.

Petro 0909
Los dos últimos acuden a sus hermanos mayores de la CIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos), para que los defiendan de ese descarado que les quiere aplicar la ley. Actuaciones típicas de imberbes, sean motociclistas o izquierdistas, que creen que las leyes son para que las cumplan los burgueses; ellos están exentos de esas obligaciones, consideran atropellados su derechos y, por ende, como vaca ladrona que no olvida el portillo, incitan al desorden y a las marchas para denunciar que los van a disciplinar.




Francisco J Saldarriaga

Francisco J. Saldarriaga A.
Arquitecto colombiaano
Columnista del diario El Colombiano






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