Ricardo Angoso entrevista al Primer Ministro de Nagorno Karabaj

21 de octubre de 2014

Arayik Hartyunyan



 

Con apenas cuarenta y un años, Arayik Hartyunyan  es el primer ministro de la República de Nagorno Karabaj, un territorio que busca su reconocimiento internacional y que está unido a Armenia a través de un corredor terrestre.

Ricardo Angoso: El pasado verano hubo incidentes y choques armados en la frontera entre Nagorno Karabah y Azebayán, ¿a qué se debieron?

Arayik Harutyunyan: Solo se puede suponer viendo estos hechos que Azerbayán no quiere la paz en la frontera. Muchas veces nuestro gobierno ha propuesto la retirada de los francotiradores y guardias de seguridad de la línea fronteriza y evitar los incidentes en esa zona, pero siempre la respuesta por parte de Azerbayán fue negativa. ¿Qué persigue la tensión en la frontera?, crear esos incidentes, claro está. Pero los azeríes creen que el problema se resuelve por la fuerza, creando tensiones e incidentes en la frontera. Sin embargo, nosotros estamos por la paz; pese a que si nos atacan, respondemos también con la fuerza. Cuando nos atacan, atacamos y eso lo dejamos bien claro. Por cada soldado armenio fallecido, también habrá bajas en el otro bando.

NAGORNO KARABAJ soldadosR.A.: Han pasado 23 años desde la independencia de Nagorno Karabaj y no ha habido avances con respecto a la situación, ¿qué perspectivas hay de que esta situación se Normalice?

A.H.: Nosotros creemos que por mucho tiempo no habrá una solución definitiva, ya que la situación política de Azerbayán no nos da muchas esperanzas. No habrá progresos en el corto plazo, no veo que se den las circunstancias y las expectativas en la otra parte para lograrlas.

R.A.: No ha llegado la paz, pero tampoco el reconocimiento internacional de Nagorno Karabaj, ¿cree que esta situación puede cambiar en los próximos años?

A.H.: La comunidad internacional, pienso, está esperando a la reconciliación entre ambas partes. Y después, solo cuando se haya logrado ese objetivo, se darán las condiciones para ese reconocimiento, lo que significa que tendremos que esperar mucho tiempo todavía.

R.A.: La reciente crisis de Ucrania ha provocado fuertes críticas en algunos países de lo que fue la antigua Unión Soviética, ¿cuál ha sido la posición oficial de Armenia y Nagorno Karabaj ante lo que allá ocurría?

Arayik Hartyunyan 2A.H.: Lamentamos las vidas humanas que se han perdido. Todos sabemos los nombres de los responsables de lo que está ocurriendo en Ucrania, que no son otros que los líderes de las grandes potencias. Los grandes líderes podían haber evitado el conflicto y haberlo arreglado por la vía de la negociación, pero no lo hicieron y los resultados a la vista están. Pero se ha preferido usar la fuerza y no la vía política para resolver este conflicto.

De otra parte, saludamos la independencia de Crimea porque la mayoría de la población estaba a favor de la autodeterminación y así se cumplió el deseo general, lo que realmente deseaban los habitantes de esa región.

R.A.: ¿No teme que su país, su región, quedará bajo la órbita de Rusia, tal como ha pasado a lo largo de la historia con esta zona en la que siempre rivalizaron turcos y rusos?

A.H.: Eso ya es una realidad, Armenia está bajo cierta dependencia de Rusia. El interés de la nación armenia nos obliga a estar vinculados a Rusia. Más de dos millones de armenios viven en Rusia, un país que consideran tan suyo como Armenia. Rusia es vista como otra patria para los armenios. Los armenios que viven en ese país estarían dispuestos a dar su vida, a luchar, por Rusia de la misma forma que lo harían por Armenia. Los armenios que viven en Rusia tienen también su otra casa aquí, en Armenia.

NAGORNO KARABAJ
Esa situación no se puede negar y es parte de la realidad. Armenia no puede desprenderse ni olvidar a esos dos millones de armenios. Nosotros mantenemos unas buenas relaciones con Rusia, pero también con todos los países democráticos del mundo, esa es nuestra aspiración.

R.A.: ¿Qué va a pasar con todas las poblaciones que se marcharon de este territorio? Me refiero, claro está, tanto a los armenios como los azeríes.

A.H. Cuando se dé ese reconocimiento de nuestro país, se darán las condiciones para ello, pero hay un «pero». Nosotros hablamos que no solo hubo desplazados entre 1991 y 1992, sino que entre 1923 y 1988 también fueron desplazados miles de armenios de este territorio. ¿De qué desplazados estamos hablando? La comunidad internacional solo habla de los desplazados durante la guerra, pero entre 1923 y 1988 miles de armenios fueron  expulsados de sus casas y nadie dijo nada, ni se hizo nada.



Ricardo Angoso 2

Ricardo Angoso

Periodista español
rangoso@iniciativaradical.org
@ricardoangoso





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