Hezbolláh, una presencia siniestra que está en América

21 de mayo de 2012

No es ninguna novedad que organismos de Inteligencia internacionales emitan alarmas al respecto de posibles acciones del terrorismo islámico. Ahora –exactamente la semana pasada- varios de ellos, sobre todo de algunos países latinoamericanos alertaron sobre posibles actos terroristas del siniestro grupo libanés Hezbolláh.

Estas acciones –de acuerdo a expertos- serán realizadas en territorio suramericano y siempre contra organizaciones judías y personalidades de sus comunidades. Aunque no toma primeras planas –y es obvio el porqué- se conoce que se ha visto reforzada la atención sobre estos movimientos terroristas ya que desde hace meses informes desde fuentes de alto nivel en Medio Oriente confirman su traslado al continente americano, organizados en grupos operativos de Hezbolláh, cuyo único fin es perpetrar atentados terroristas.

Servicios de países de la región monitorean detalladamente lo que pueden conocer de estos siniestros grupos y actualizan planes de contingencia ante la amenaza de un inminente pase a la acción dada la presencia en la región. Autoridades fronterizas y organismos de emigración vigilan los movimientos de pasajeros que responden a perfiles definidos como sospechosos según los estándares de seguridad y prevención del terrorismo. Posiblemente los recientes atentados abortados contra objetivos israelíes en India, Tailandia y Georgia, atribuidos por el premier Benjamín Netanyahu a células iraníes y a Hezbolláh, sirvieron para despertar preocupación.

Y para que ningún interesado pretenda restar importancia a esto, es bueno queridos oyentes, que hagamos memoria y desempolvemos antecedentes… Por ejemplo, recordemos que ya en junio del año pasado, miembros de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos denunciaron que terroristas del movimiento libanés operaban en la Triple Frontera de Argentina, Brasil y Paraguay, y por supuesto –algo dicho hace ya bastantes años- en Venezuela, controlada por uno de los más militantes cómplices del terrorismo como lo es Hugo Chávez. Recordar que en esa ocasión, el representante republicano Patrick Meehan, jefe de la subcomisión contra el Terrorismo de la Comisión de Seguridad Nacional, dijo que Hezbolláh «tiene una vasta red en la región» y que eso constituía un riesgo para la seguridad estadounidense.

Y para nadie puede resultar desconocido el gran atractivo que estos movimientos terroristas despierta en un continente donde la Cuba castrista ha logrado expandir sus tentáculos, crear un verdadero grupo satélite que además controla el poder en varios países latinoamericanos y comparte espantosas ideologías como son el terror como estrategia política y el antisemitismo. Para nadie es un misterio la penetración que gracias al plan castrista y a la ayuda de Hugo Chávez, ha tenido en la región el régimen iraní y sus organizaciones afines, Hezbolláh en particular, penetración que impulsa el hecho de ser Latinoamérica la perfecta plataforma para la desestabilización y desde la cual se hace sumamente fácil atacar los intereses estadounidenses.

Nada más útil a los planes de los siniestros grupos terroristas y a sus mecenas, que la desmemoria y la banalización del peligro. De allí parte el olvido que tira al trasto ese documento publicado el año pasado por la revista Foreign Policy, y que alerta sobre la creciente amenaza iraní en América Latina, sosteniendo que «…en los últimos años Hezbolláh y sus bienhechores en Irán expandieron enormemente sus operaciones en América Latina en desmedro de la seguridad interamericana y de los intereses estratégicos de Estados Unidos”.

La autoría de este importantísimo informe es de Roger Noriega y José Cárdenas, que no se cansan de afirmar que «…hoy Hezbollah utiliza el hemisferio occidental como base de operaciones y de recaudación de fondos» y que «Hugo Chávez en Venezuela y otros gobiernos antiestadounidenses de la región han facilitado esa expansión abriéndoles los brazos» a esta organización libanesa terrorista y a su patrocinante, el régimen iraní. Esto además permitirá al siniestro régimen de los ayatolas, mitigar el aislamiento internacional causado por su peligrosa carrera nuclear y además socavar la influencia de Washington en la región.

Hoy tenemos, y eso no lo puede negar ni el más ingenuo, una ofensiva diplomática y económica muy fructífera, especialmente en Venezuela, donde la afinidad ideológica de Chávez con la autocracia iraní coloca a la antigua gran democracia latinoamericana dentro del grupo de los regímenes forajidos del mundo.

Por eso mis estimados oyentes, esta semana estaré muy centrada en el tema ya que sería complicidad no hacerlo

ebruzual@gmail.com
@eleonorabruzual

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