Pedro Roig: El General se quedó sin cash

20 de julio de 2016

Castro y los dólares



 


El desastre de Venezuela ya se siente en Cuba, obligando al General Raúl Castro a pedirle a los cubanos que se aprieten más los cinturones.

El controversial “deshielo” del presidente Obama con los militares cubanos, que potenciaría la economía, ha resultado ser un espejismo fabricado por una agresiva campaña mediática, encabezada por el New York Times, con cuatro editoriales aferrados a obsoletos esquemas revolucionarios, y el afán de protagonismo de los que sufren el síndrome “hubris”, que exalta la vanidad y el narcisismo.

Pero Raúl Castro se ocupó de disipar el espejismo cuando enfrentado al colapso económico de Venezuela, comprobó que al presidente no le queda mucho tiempo en la Casa Blanca (6 meses), ni tiene los votos parar levantar el embargo. Por el contrario, con el liderazgo de Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Carlos Curbelo y Albio Sires y los senadores Robert Menendez y Marco Rubio se han reforzado las sanciones a la dictadura militar de Cuba.

En el VII Congreso del Partido Comunista (PCC) se reafirmó la vigencia del Buró Político del Partido como el poder supremo del Estado. El Congreso terminó con los delegados cantando la “Internacional Comunista”. Tal vez el mensaje más oportuno para el pueblo cubano fue la frase “de pie los esclavos sin pan”.

Castro y Maduro 7612
Ahora Cuba se prepara para el desastre de Venezuela y el impacto devastador de un segundo Período Especial. Esto lo hacen sin abandonar la sucesión dinástica. El problema que enfrentan los hijos de la revolución es que la Cuba que pudieran heredar no es un paraíso sino un parásito económico. La producción del “socialismo irreversible” es incapaz de generar los alimentos y mercancías necesarios para subsistir.

Es evidente que los cubanos temen volver a la época en que se desintegró la Unión Soviética (1991-1995) y Cuba perdió el billonario subsidio financiero de la “Patria del Socialismo”. La enorme ayuda de Venezuela (se calcula en $10 billones) ha caído en más del 60% y va en picada. Esto si es catastrófico.

Marino Murillo, el ex Ministro de Economía, actual vicepresidente del Consejo de Estado y encargado de la actualización del modelo económico, señaló recientemente la necesidad de un plan de austeridad energética que tendrá rebajas hasta de un 50% en los combustibles disponibles y la electricidad que se suministra a las entidades del Estado.

Murillo indicó que el país enfrenta un “complejo escenario” que ha reducido los ingresos creando dificultades parar cumplir las obligaciones de pagos. Es obvio que ni la utilidad neta del turismo, ni la venta del níquel, ni el tabaco, ni el ron, ni las remesas pueden remediar la caída del subsidio de Venezuela. Además, Cuba tiene que importar más del 70% de los alimentos, incluyendo para el consumo de los turistas. La herencia de los hijos de la revolución no es otra cosa que la miseria de un país en ruinas. ¿Dónde viven los hijos que ganaron? En Miami.

Cuba más ruina
La historia se repite, Fidel y Raúl Castro llevan más de medio siglo pidiendo a los cubanos que se aprieten los cinturones. ¿Cuánto más se lo pueden apretar? Para la gerontocracia el pronóstico no puede ser peor. ¿Hasta cuándo aguantaran “los esclavos sin pan”? el tiempo tiene la respuesta.

Nunca antes la supervivencia del “socialismo irreversible” ha sido más frágil. Para la dictadura militar, el futuro se presenta con augurios negativos. La catástrofe de Venezuela marca el inicio del segundo Período Especial que hoy se cierne sobre el cadáver insepulto de la revolución. El embargo está vigente y el General se quedó sin cash.

Pedro Roig

*Pedro Roig es Senior Researcher del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami. Historiador y abogado, es autor de varios libros. Fue director de la Oficina de Transmisiones para Cuba (Radio y Televisión Martí) y es veterano de la Brigada 2506.







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