Solidaridad frente a caridad

19 de junio de 2013

Caridad o solidaridad

Esta crónica sobre las diferencias entre la caridad y la solidaridad se debe al sabio Salomón Cabeza Sagaz, apodado Alfonso Décimo, Séneca cordobés contemporáneo, que mientras cata manzanilla dicta máximas, algunas recogidas ya en el ensayo “Sentencias salomónicas para doce problemas humanos y para uno divino”. 
 
El escribano de Salomon, el periodista y novelista Miguel Higueras, explica en su web Entre Andorra y Gibraltar cómo se refinan las cosas cambiándoles el nombre. 
 
Ejemplo: le llaman ahora mopa (del verbo inglés to mop, fregar) a la aljofifa pinchada en un palo. 
 
Igualmente, derivándola de la caridad, se ha creado la acción solidaria, aunque cambiándole ciertas formas.
  Solidaridad 1

La caridad es una manifestación de acatamiento voluntario al mandato religioso de amar y compartir con el prójimo, y tiene como participantes: 
 
1.- Donante. 
 
2.- Recipiente. 
 

Acción solidaria es una recaudación de fondos, generalmente impuesta con impuestos para financiar a algunos necesitados ideológicamente seleccionados. Requiere:
1.-Necesitados.
2.-Promotores de la acción.
3.-Organizadores de la campaña recaudatoria.
4.-Administradores de lo recaudado.
5.- Distribuidores.
6.-Evaluadores del resultado de la campaña y de la legalidad de su desarrollo.
Solidaridad 2
Quienes trabajan entre los puntos 2 y 6 son profesionales pagados que suelen absorber sin malas intenciones buena parte de lo destinado a la acción solidaria. Aunque también reducen el desempleo. 
 
No hay pruebas, dice Salomón con socarronería, de que cada gobierno coloque en las oenegés a sus afines políticos. 
 
Pero, aunque fuera así, quienes viajan mundo adelante para evaluar las necesidades de la acción social, proyectarla, supervisar su ejecución y comprobar sus resultados, son héroes que cumplen una enojosa obligación por la que sacrifican la tranquilidad de su vida rutinaria. 
 
Por lo que una sociedad moderna y democrática prefiere la acción social solidaria a la religiosa caridad y sus nefastas influencias, dice Salomón.

Manuel Molares do Val
Manuel Molares do Val (*)
molares@yahoo.es
*Periodista español, trabajó para la Agencia EFE como corresponsal permanente en México, Bélgica, la República Popular China –el primer periodista español destinado allí–, y EE.UU. Fue enviado especial en todo tipo de acontecimientos en los cinco continentes.
 
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