Ytala López narra los 7 hábitos de una Madama altamente efectiva

18 de agosto de 2016

La Madama Tibisay




Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva fue un bestseller de Stephen Covey que por los años 90 revolucionó el mundo gerencial. Da cuenta de un conjunto de pautas para que el liderazgo personal esté basado en principios, teniendo a la integridad como columna vertebral.

Lo interesante es que estos hábitos pueden ser asumidos más allá de la función de gerente y ser adoptados para enriquecer cualquier rol: padre, madre, hijo adolescente, estudiante, profesional, incluso hasta una madama.

Madama es un vocablo con varios sinónimos: ama, dama, dueña, cortesana, patrona, señora, propietaria de una mancebía.

Madamas
Madame Butterflay, Madame Bovary, Madame Lucrezia y hasta aquella Señora de las cuatro décadas que Ricardo Arjona le dedica a quienes ya cruzamos la esquina de los 40 años, son algunos ejemplos a los que evoca esta palabra.

En Venezuela, principios de los años 50 la cantante y bailarina Isidora Agnes, «La Negra» junto con Kenton Saint Bernard crearon comparsas que incluían a la figura de las Madamas y trabajadores mineros, los Diablos y las de los Negros Medio Pinto.

Madamas de El Callao
Con ello no solo lograron reflotar la tradición de los carnavales, sino que con les sumaron vistosidad pudiendo captar la curiosidad y atención de niños y adultos.

A pesar de que se llegó a creer que la figura de las Madamas no perduraría, la realidad es que en hoy día es inconcebible un Carnaval sin estas presencias.

Es que estas encantadoras señoras engalanan con su hermosura la riqueza cultural de los carnavales en esta zona del Estado Bolívar y que vale la pena añadir forman parte del Patrimonio Cultural de la humanidad.

Pero también contamos con otro tipo de Madamas, quienes más que buenos hábitos poseen muy malas costumbres. No causan la fascinación de las señoras de El Callao, ni poseen su encanto. Más bien generan desprecio y repulsión.

Están más cerca de parecerse a una malvada madrastra de un cuento de hadas que a una madre generosa y nutritiva.

Madamas del CNE
Alejadas de un liderazgo íntegro, que clama justicia, más allá de los fríos pasillos de un edificio. Su ética no está concebida desde el alma, son más bien mujeres desalmadas. Están en el TSJ, la AN, y el CNE. El emblema de estas madamas es, sin dudas ,Tibisay Lucena.

Su entrega apasionada a los antojos de los varones del chavismo, a merced del sufrimiento de un pueblo convertido en miserable, hace recordar a la Babilonia del Apocalipsis.

Una mujer vestida no de rojo escarlata, sino más bien de rojo rojito, dorada en oro, seguramente. En lugar de un cáliz en sus manos sostiene la pluma con tinta de perversión, con la que ha refrendado tantos abusos.

Tibisay Lucena Madama
Tibisay la grande, la madre de todos los maltratos, la madre de las fornicaciones a la institucionalidad y a una democracia convertida en harapos.

Su liderazgo no tiene que nada que ver con lo femenino. Su vocación es servir a los machos de la revolución. Maldad, perversión, cinismo, atropello, mezquindad, intolerancia y exclusión, siete mañas que Lucena ha sabido cultivar y que la hacen estar en el podio de una madama altamente efectiva. Y eso, es irreversible.


Ytalalopez
Ytala López

ytalalopez@hotmail.com
Socióloga egresada de la Universidad Central de Venezuela
Especialista en Coordinación de Grupos
Vive en Argentina
@ytamar13





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