Mercedes Montero titula: ¡El colmo del cinismo!

17 de septiembre de 2012

AMUAYcinismoportada

Venezuela es un país cuya estructura física está hecha trizas en todos los aspectos, puentes y casas que se caen, hospitales desvencijados, universidades sin presupuesto, mercados desabastecidos, recursos naturales devastados, carreteras ahuecadas y hundidas, escuelas en deplorable estado, empresas quebradas.

El 25 de agosto de 2012 en la refinería de Amuay, parte del Complejo de Refinación de Paraguaná, uno de los más grandes del mundo, el cual se supone era insignia de la petrolera nacional PDVSA, se produjo una explosión por falta de inversión en su mantenimiento, que tuvo unas consecuencias terribles reseñadas en los medios internacionales.

Para los venezolanos representó una tragedia descomunal todo lo sucedido en Paraguaná, además de la pérdida de la imagen como empresa de primera calidad de la que una vez gozara PDVSA. En medio de este desastre cuando todo el pueblo esperaba planes de inversión para la recuperación de su principal “joya”, llegó la noticia sobre la inversión por parte del primer mandatario venezolano, Hugo Chávez de la bicoca de 6.600 MILLONES DE DOLARES en una Refinería en NICARAGUA. (Bs.F. 28.380.000.000)

La noticia es como para dejar perplejo a cualquiera, pero principalmente a los venezolanos, que hemos visto a nuestro país y a su principal industria ir de mal en peor, aun habiendo tenido el mayor ingreso por concepto de venta de petróleo, extraído de las entrañas de nuestro suelo.

Por supuesto en Nicaragua, Edwin Castro jefe de la bancada del Frente de Liberación Sandinista celebraba la inversión silenciosa que hará Chávez (esa misma que le niega a Venezuela) con bombos y platillos; por supuesto tirios y troyanos firmarán el proyecto legislativo para la construcción de la refinería en el suelo de Sandino, mientras en la Asamblea Nacional Venezolana al parecer se desconoce la inversión que el primer mandatario venezolano, hará en el país centroamericano, lo cual deducimos por el silencio sepulcral al respecto por parte del oficialismo.

Que NO se dedique esa cantidad para la recuperación de la refinería de Amuay; y, que al contrario se invierta esa millonada en Nicaragua, es una jugarreta que se le hace al país, demostrando que en Venezuela no hay contraloría, que la Asamblea Nacional nada cuestiona, que no es respetada, que Hugo Chávez hace y deshace con el tesoro nacional sin tomar en cuenta las necesidades del pueblo venezolano, las cuales se han multiplicado en cantidad y profundidad desde que la “revolución” llegó al poder. Esta es la política de luz de la calle y oscuridad en la casa, falta de amor por la patria y por su pueblo por parte de quien se supone es su primer servidor.

Juan Bimba (nombre comúnmente dado al pueblo venezolano) está dolido, ya que está siendo víctima del saqueo de su riqueza y condenado a vivir de mala manera, con inseguridad en todos los sentidos, siendo hijo de Venezuela, una madre igualmente vejada, que además de ver como cada día le matan a sus hijos, es víctima del acecho del Castro comunismo que solo desea verla borrada de la faz de la tierra.

Mercedes Montero
Columnista de Opinión
mechemon99@yahoo.co.uk

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