…y el hombre inventó el Perfume

17 de mayo de 2012

Perfumes 5

Es el olfato un sentido importantísimo, aunque para muchos resulte el sentido del que se puede prescindir con menos daño a nuestras percepciones sensoriales. Es importantísimo ya que gracias a él además del placer de los buenos aromas, tenemos la memoria olfativa una de las más fuertes y concluyentes. Sin el olfato estimados lectores estaríamos privados de muchas emociones y nos perderíamos de la posibilidad de –a través de los olores- precisar recuerdos de lugares, persona y hasta de épocas pasadas de nuestra vida.

Tengamos muy en cuenta que de todos los sentidos, el olfato se caracteriza por ser el más rápido en poner a funcionar nuestro cerebro, transportándonos a un mundo de emociones y de sentimientos distintos y más profundos, que el que nos sugiere la visión de una imagen o la percepción de un objeto… De allí que no es descabellado asegurar que por su importancia el hombre inventó el Perfume, dándole así una caricia a tan importante sentido…

Hurgando en la historia encontramos indicios que nos llevan a pensar que el perfume nació en estrecha relación con la religión, ya que él fue empleado como purificante del alma y también como ofrenda a los dioses. Veamos que el incienso, que se lleva utilizando desde hace más de 5.000 años, se empleaba en las ceremonias religiosas y, hoy en día, como aromatizador en hogares y lugares de trabajo… Siglos atrás, tocaba a los sacerdotes mezclar los aromas en las proporciones adecuadas y lograr verdaderas joyas olfativas. Rituales plenos de olores fueron los practicados por los egipcios y también por griegos y romanos. Fue la India –y aún lo es- gran importador de esencias, que llegaron a Egipto, Grecia y Roma y entre esas esencias siempre muy valoradas estaba una preferida: El Sándalo.

Alquimistas prodigiosos fueron esos primeros perfumistas, mezcladores de esencias y hacedores de placeres… Narices privilegiadas que compartieron con el mundo sus creaciones, muchas verdaderas obras de arte. Este oficio se convirtió en una de las profesiones más seductoras de la historia, la de perfumista. Por su trabajo estos artistas del olfato lograron y logran elaborar esencias únicas que siempre han sido obsequios.

Hoy en día hay un grande y fuerte mercado de la Perfumería y en él brillarán por siempre joyas que son magnos clásicos, por ejemplo el mítico Chanel Nº5, Miss Dior, Arpege de Lavin, Vetiver de Balmain, inolvidables creaciones de la casa Rochas…

Todo esto es historia, todo basamento magnífico para hablar de un oficio extraordinario, pero vanos a lo práctico… ¿Cómo elegir el perfume?

Hay unas especies de guías que parecen ser muy útiles, en ellas se resalta que aromas de cítricos y frutos verdes resultan los adecuados para las personas extrovertidas, mientras que para personas conservadoras se imponen los olores más suaves. Si de seductores se trata para ellos –hombres o mujeres- las notas orientales y especiadas.

Algo que muchos desconocen es que a la hora de escoger una fragancia, no hay que fijarse en la edad o el sexo. La historia demuestra que perfumes que nacieron para hombres han terminado siendo utilizados por mujeres y viceversa.

Un gran perfumero, Jerónimo Ors, recomienda acudir a comprar el perfume a primera hora del día, ya que es el momento en el que más olores percibe la nariz. Según se ha demostrado, a lo largo del día nuestro olfato pierde sensibilidad y reconoce peor los matices. De hecho, los perfumistas únicamente trabajan por la mañana. Otra de sus recomendaciones es oler sólo 4 o 5 perfumes a la vez, y hacerlo siempre con la ayuda de los mouilletes que es ese papelito que debemos tomar por una punta, echarle el perfume, soplar y finalmente oler. Buen consejo resulta no irse por la primera impresión, porque los conocedores aclaran que lo que primero que percibe la nariz son las notas de salida, es decir las más frescas y las que antes se evaporan. Lo que realmente importa es el corazón del perfume, que aparece poco después.

Y como todo es moda, los perfumes igualmente se mueven por tendencias. Estos últimos años lo que más éxito está teniendo entre el público son los olores apolvados, sensuales y densos. De aquellos perfumes memorables, quedan pocos… Son parte de un tiempo en que los grandes perfumes eran Haute Couture: Tiempo donde los reyes indiscutibles de la Perfumería fueron Poiret, Chanel, Patou, Dior que encargaban a sus perfumistas las obras que saldrían con su nombre y sólo serían vendidas en sus boutiques…

Fueron tiempos de glamour y éxito y como todo, dieron paso al hoy, con mercados abiertos y casas de cosmética que entraron a competir y a ganar… Elizabeth Arden y Estee Lauder ejemplarizan este hecho que marca un nuevo hacer dentro del arte inefable de la Perfumería

Una reseña informativa de la Mesa de Redacción de Gentiuno.com 

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