Jesús Peñalver: Miseria humana

17 de abril de 2016

Miserables chavistas 2



La miseria humana resulta, desde luego, incompatible con los avances que en materia de Derechos Humanos hemos venidos observando a nivel mundial, especialmente en el respeto progresivo y de reconocimiento que las legislaciones modernas han dado en esta materia, de allí que se hable de personas discapacitadas, violencia de género, adultos mayores, libertad sexual, transgénero, en fin, de la pronunciada tendencia a procurar la eliminación o reducción al mínimo de la discriminación, con un marcado respeto por la dignidad humana. Cualquier diferencia o condición debe ser considerada un valor y nunca un defecto.

Viene al caso este introito por la vergüenza que generan tantas infelices y recurrentes declaraciones de personajes rojos rojitos. Y de seguidas, me asgo del abanico de opciones que ofrece la peste roja a la hora exhibir su bajeza humana, despropósitos y violaciones que atenta contra la dignidad de la personas.

Recientemente Nicolast Maduro se ha referido a alcaldes y gobernadores opositores, así: “Ellos son autistas. No quieren ver, escuchar ni hablar”. Con respecto al gobernador civil, Henrique Capriles, aludió, en tono de burla, a su supuesto quebranto de salud y viaje a los Estado Unidos.

Ese neoportento del parlamentarismo venezolano que es Héctor Rodríguez, “se destacó” al afirmar acerca de los pobres: “No los sacaremos de la pobreza porque podrían volverse escuálidos”.

Hace algún tiempo, Roy Chaderton se refirió a un grupo de personas que se encontraban en ayuno voluntario, simulando o remedando la voz de alguno de los huelguistas, pareciendo estar jadeando con su voz, de suyo, engolada y artificiosa. Resulta inolvidable su infeliz frase: “la bala en la cabeza de un opositor pasa rápido y suena hueco”.

Miserables chavistas

Cada uno evidencia su ruindad

No se miden, evidencian a cada rato su ralea, lo que en verdad heredaron o copiaron en mala hora de aquel delirante sujeto que encarnó la suma de todos los defectos morales del venezolano. Las ideas explosivas, los planes diabólicos, el afán perverso por acabar con un país, sus instituciones, sus gentes, al punto de hacerlo morir de mengua en farmacias y hospitales; en colas a pleno sol por un bocado de comida.

No hacen nada ante la inseguridad, o no lo suficiente. No le declaran la verdadera guerra asimétrica al hampa armada y desalmada, y al parecer con impunidad garantizada. Nos están matando. Un ruido perenne de ambulancias y sirenas, en un paisaje de infierno se no nos ha convertido la cotidianidad.

Tan incapaces que pierden una supuesta guerra económica que solo cabe en sus mentes obtusas, empeñadas en apoyar un sistema fracasado y corrupto, una inexplicable unión contra natura, dizque “cívico-militar”.

Insisto, los militares siempre han fracasado en el gobierno. No existe una excepción. Una verdadera lástima que la mediocridad partidista tan criticada haya llegado a lo más profundo del barranco, con una clase política mucho peor que adecos, copeyanos y masistas de otros tiempos. Más serviles y menos independientes, más lacayos y lambucios, además de tristes servidores del militarismo más arbitrario y abusivo que se haya vivido en Venezuela.

Sorprende la inopia intelectual y el enanismo político de ciertos funcionarios, que al propio tiempo comporta un desprecio por la dignidad de las personas y un insulto a las instituciones democráticas. No conforme con los hechos, también maltratan con palabras.

Maduro MiserableLos venezolanos merecemos respeto, sobre todo si contamos con partida de nacimiento que lo certifique y nuestras vidas están libres de procesos criminales y de estafas al fisco.

Del crimen no se regresa, aunque haya arrepentimiento y se avergüencen lavándose las manos, porque aunque quiten la mancha del delito o de la ofensa y ya no estén en esas manos criminosas, la mancha se habrá ido hasta la conciencia y allí el agua y el jabón no pueden penetrar.

Ante cualquier acto inhumano, represivo o discriminatorio, no puedo permanecer inmutable. La miseria humana no va conmigo.


Jesús Peñalver foto de jiulio 2015

Jesús Peñalver
es abogado

Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver




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