Para Trump la guerrilla kurda es una «amenaza terrorista» mayor que Daesh

16 de octubre de 2019

Trump enemigo de los Kurdos




«Que lo solucione Rusia»

Donald Trump defendió el miércoles vehementemente el giro aislacionista al que ha sometido a la política exterior y de defensa norteamericana, argumentando que la erradicación del yihadismo no tiene por qué recaer únicamente sobre los hombros de Estados Unidos y que otros países amenazados por el Estado Islámico deben implicarse más en Oriente Próximo.

Rusia Irán y Siria
«Rusia, Irán y Siria odian al Estado Islámico tanto como nosotros, y están más cerca de él, que se encarguen ellos. No voy a perder decenas de miles de soldados norteamericanos por librar una guerra entre Turquía y Siria. Siria no es un aliado nuestro», dijo ayer el presidente norteamericano en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo italiano, Sergio Mattarella.

Las críticas de su propio partido no han hecho recular a Trump, que ayer dijo de los kurdos, de quienes EE.UU. se valió para combatir al Estado Islámico, que «no son ningunos angelitos». «El PKK [Partido de los Trabajadores de Kurdistán] puede considerarse una amenaza igual o casi mayor que el Estado Islámico», dijo el presidente norteamericano, repitiendo los argumentos del gobierno turco.

Preguntado por las quejas de varios senadores republicanos, que han calificado el repliegue de «desastre», «catástrofe» y hasta «puñalada en la espalda» a los kurdos, Trump respondió que él ganó las elecciones de 2016 «con la promesa de sacar a EE.UU. de una larga serie de guerras interminables e inútiles». «Que quede claro, este país va a dejar de ser la policía del mundo», añadió el presidente.

Mientras, prosigue la ofensiva de las fuerzas armadas turcas sobre territorio kurdo en Siria.

El ejército ruso, que es a la vez aliado militar del régimen de Bachar el Asad y proveedor de armamento del gobierno turco, se ha apresurado a ocupar el vacío dejado por EE.UU. con el repliegue, y ya patrulla en la frontera y media entre las partes para evitar una catástrofe humanitaria.

Trump se mostró ayer impasible a las críticas de republicanos y demócratas por brindarle a Rusia una victoria estratégica tan importante en Oriente Próximo. Antes de la rueda de prensa, en el Despacho Oval, el presidente hasta bromeó con esas criticas en declaraciones a los medios: «¿Que Rusia sale a ayudar a Siria? Muy bien, en esas tierras hay mucha arena, que jueguen en la arena».

Más allá de las provocaciones del presidente, la Casa Blanca cree que puede disuadir al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de culminar la ofensiva sobre los kurdos. Este jueves se reúnen con él en Ankara el vicepresidente y el jefe de la diplomacia de EE.UU., Mike Pence y Mike Pompeo. En un principio Erdogan dijo que no les recibiría, pero finalmente cedió por las presiones de Trump.

Tampoco es que Trump se mantenga escrupulosamente firme en sus posiciones y datos. En su momento, el Pentágono anunció el repliegue de los 2.000 soldados estadounidenses que se creía que estaban destinados a Siria. Ayer, el presidente redujo sensiblemente esa cifra. «En realidad eran 28. Hubo quien dijo que eran 50, pero eran 28. Ya se han ido todos», dijo el presidente.

Kurdistan Sirio soldados de EEUU
Es cierto que en una serie de puestos fronterizos en el Kurdistán sirio había menos de medio centenar de soldados estadounidenses, pero en toda Siria había dos millares, dedicados a combatir al Estado Islámico. Esos uniformados también se van a replegar, la mayoría derivados a Irak, según dijeron el lunes altos funcionarios del departamento de Estado en una conferencia telefónica.

Una Nota desde nuestra Mesa de Redacción
Fuente: Agencias




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