Hermann Tertsch: Deriva fatal

16 de agosto de 2013

Egipto 980

Desde ayer rige oficialmente el estado de emergencia en Egipto. Entró en vigor cuando no habían cesado los enfrentamientos en las calles entre partidarios de los Hermanos Musulmanes y las fuerzas de seguridad. Y cuando aún no había un recuento fiable de las decenas de muertos que se produjeron al disolver la policía por la fuerza en El Cairo un campamento de los partidarios del presidente derrocado, Mohammed Mursi.

Egipto muertosLas autoridades militares hablaban ayer de medio centenar de muertos, fuentes islamistas de más de doscientos. Entre tanto podrían ser ya muchos más. Los militares no habían querido imponer medidas extraordinarias el 4 de julio, cuando decidieron intervenir en la escena política, tomar todo el poder y poner bajo custodia al presidente electo Mursi. Pensaron que podían evitarlo. Y se permitieron manifestaciones por parte de partidarios y adversarios del presidente derrocado. Inicialmente. Que ahora el Ejército haya tenido que imponerlo, revela el fracaso de la estrategia inicial de intentar imponer orden en las calles de forma gradual. Su pretensión de mandar a sus casas a los Hermanos Musulmanes y sus seguidores con la mera detención de su cúpula ha resultado irrisoria. Y el permanente y muy grave endurecimiento del enfrentamiento en estas seis semanas no ha quebrado ni mucho menos el frente islamista. Que se muestra desafiante y cada vez más violento. 
 Egipto ataques
En una oleada de violencia seguidores de los Hermanos Musulmanes atacaron numerosas comisarias en diversos puntos del país. Pero también quemaron un número indeterminado de iglesias cristianas coptas. Ante la escalada de violencia, es entre las fuerzas partidarias de la intervención militar donde se están produciendo crecientes disensos, como demuestra la dimisión presentada ayer por El Baradey. Sectores del frente político partidario en su día de acabar con la deriva islamista de Mursi tienen crecientes dudas ante la vía únicamente represiva que el gobierno militar parece haber emprendido. Con el nombramiento de generales como gobernadores en prácticamente todas las provincias, el Gobierno militar deja claro que está decidido a retomar el pleno control y que lo hará por la fuerza. Las dos incógnitas hoy son si será capaz de hacerlo para evitar una guerra civil. Y cuál será el precio de todo ello.


Hermann Tertsch


Hermann Tertsch

@hermanntertsch
Periodista español. Columnista del ABC de España. Comentarista de Televisión

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