A las 4 de la tarde en Albarracín

15 de diciembre de 2014

Albarracín Portada




En mayo del año 2006 volví a las tierras de Aragón, después de mucho tiempo sin ir… De ese viaje realicé varias crónicas para el Portal Gentiuno, ese que hoy remozado guarda en el Site Gentiuno Histórico un valioso material informativo que hackers empleados de los que no aceptan ni la cultura, ni la libertad de expesión, ni el buen periodismo trataron de destruir.

Sólo pudieron dañar la diagramación y las fotografías. Los textos quedaron y están para todos pulsando http://www.gentiunohistorico.com/ . De esos contenidos y por suertuda casualidad les presento este reportaje ya que un amigo tuitero aragonés  Javier Barrabés @javierbarrabes reavivo mis recuerdos cuando a través de su cuenta envía historias, reseñas y fotos de esa tierra bravía que es Aragón.

Albarracín 3Hoy  será mi crónica de ese lar amurallado y bello, escondido en las montañas de Teruel el que recuperaré para Gentiuno nuevamente activo y pleno de contenidos sumados en más de 15 años de buen periodismo.

Aquí les dejo mis visiones de Albarracín y además la alegría de poderla recrear con algunas maravillosas fotos gentilmente suministrada por otra tuitera:  Luz @luzballano. Igualmente un video realizado el año 2012 por AgoraNews.es y en el cual Antonio Jiménez, Director de la Fundación Santa María de Albarracín nos habla de ese rincón de ensueños…

Crónica

Y así fue, una cita más en una agenda apretadísima que me habían elaborado tanto el Gobierno de Aragón, como la Oficina de Turismo de España en Miami y que todo el grupo de periodistas latinoamericanos por tierras de Aragón, debíamos cumplir… Conocía someramente del pueblo medieval escondido en una topografía abrupta, entre montañas escarpadas que garantizaban su seguridad…

La TierretaA las 3:30 de la tarde del viernes 12 de mayo, después de disfrutar el más delicioso menú en el Restaurant La Tierreta ubicado en el número 6 de la calle Francisco Piquer, de Teruel, justo detrás de su Catedral, y ser invitados mimados por Oscar París, su Director y maître d’hôtel, en ese autobús que resultó casi un hogar con ruedas, gracias a la calidad humana y profesionalismo del conductor y ahora nuestro amigo Ivan Lozanov Danov, salimos contentos, satisfechos y si se quiere desprevenidos hacia el próximo punto marcado en la agenda de ese viernes: Albarracín.

Y digo “Desprevenidos”, porque así con seguridad confieso, llegué yo… Sin saber que ese pueblito escondido, perdido en la sierra de la cual tomó su nombre, me cautivaría por su belleza, por su calidad de sitio vencedor del paso del tiempo y sus historias…

En ese autobús íbamos bromeando, saboreándonos con gula y placer de la magnifica comanda servida para nosotros en La Tierreta, íbamos seguros, confiados por sabernos en manos de un chofer de esa empresa sería que es Automóviles La Oscense S.A. o ALOSA, como se me hace más fácil recordarla, y que el Gobierno de Aragón escogió para garantizarnos seguridad y confort en las carreteras que habríamos de recorrer. Ibamos al encuentro de uno de los más bellos pueblos medievales –sino el más bello- que mente pueda imaginar…

Albarracín 9Detesto comparar, siempre hacerlo hiere susceptibilidades, molesta con razón y sobre todo puede llevarnos a injusticias, por ello quiero dejar muy claro que cuando narro mi encuentro con Albarracín, lo hago sin comparar. Lo hago haciendo abstracción de otros parajes aragoneses que conocí y disfruté en este viaje, lo hago atrapada sí en la belleza de un lar que subyugó mis sentidos y me prendó a él para siempre.

Llegamos pasadas las 4:30 de una tarde luminosa… Una brisa fresca nos daba la bienvenida, un hombre del lugar, un geógrafo, entusiasta de su tierra nos esperaba sonrisa al viento a pesar de la demora… Allí estaba Antonio Jiménez, Director de la Fundación Santa María de Albarracín, de quien en otra crónica he dicho que es un extraordinario personaje que contagió de entusiasmo y pasión a todo el grupo al llevarnos a través de callejuelas, piedras, murallas y emociones guardadas en ese pueblo de ensueño… Antonio Jiménez, del que dice el escritor y periodista gallego Antón Castro, dirige la Fundación Santa María de Albarracín “…con mano maestra y con una cabeza a prueba de vendavales”

Video del año 2012 donde Antonio Jiménez  muestra Albarracín

Pero si su cabeza está blindada para los vendavales, las emociones que despertó en nosotros al mostrarnos y “Explicarnos” Albarracín, fueron ventarrones magníficos nacidos de la magia de conocer un lugar único, irrepetible, fidedigno. En la plaza medieval le encontramos, y allí mismo se desató el sortilegio que hará que por siempre, Albarracín esté en mi mente y en mis admiraciones y emociones. Albarracín limitando con aquellos reinos de Castilla, Aragón y Valencia. Albarracín teatro de eventos importantes de la historia de España… Albarracín islámico, Albarracín católico. Piedras que cuentan de la vida, los amores, las luchas, las historias… Murallas, calles empedradas, plaza que insita a que mi imaginación reconstruya usanzas…

Albarracín, se nos muestra en esa peña sobre el río Guadalaviar… Enclave musulmán independiente durante los siglos XI y XIII; de ese tiempo le vienen sus murallas. Le pregunto a Antonio Jiménez cómo ha podido sobrevivir al tiempo, a los depredadores, cómo hoy no ha sido devorado por el consumismo y el nuevoriquismo que como peste destruye lo que toca…

Antonio como si fuese un poeta más que un geógrafo me dice: “El olvido conserva…” Olvido salvador que conservó ese tesoro amurallado. Sus monumentos artísticos… Esa catedral del siglo XVI, su ayuntamiento. La plaza de la Seo, donde comencé a fascinarme por Albarracín, a donde con seguridad Albarracín 8y también con el favor de Dios habré de regresar algún día… También la ermita de San Juan y las casas de los Antillón, Monterde, Brigadiera y Navarro. Albarracín con sus 1.100 pobladores… celosos guardianes de sus piedras, sus ilustres moradas de la Edad Media… Celosos y orgullosos de esa historia que cuenta de la unión de la Reina Isabel de Castilla y el Rey Fernando de Aragón, fusionando sus reinos a través de una historia de amor, o al menos de algo parecido, como es una boda real… Albarracín de la España ocupada y de la España liberada…

Murallas de Albarracín custodiando celosas sus tesoros… La catedral y su museo, la iglesia de Santa María, la iglesia de Santiago (construida en 1600 y donde se reunían los caballeros de la Orden de Santiago), la iglesia barroca de los Escolapios, la del monasterio de San Bruno (siglo XVII) y esa pequeña ermita del Cristo de la Vega. Murallas de Albarracín que al traspasarlas nos dejan ver un pueblo primorosamente conservado. Construcciones singulares, confundidas en esa geografía que impone el estilo… La Casa de la Julianeta y la del Chorro, los palacetes que sorprenden ya que nos muestran una vida que no imaginamos entre montañas recónditas…

Una característica muy suya es ese condicionante orográfico, recurso determinante para su defensa. Allí el Castillo de la ciudad… Fortaleza sobre un peñasco empinado y defendido además por el profundo foso del río Guadalaviar que naturalmente le rodea, garantizándole la inviolabilidad del lugar. Tres puertas cuidan y a la vez permiten el acceso, tres puertas de las que se da cuenta en un documento de 1581 y que se guarda en el archivo de la Catedral. De esas tres puertas, únicamente se conserva con claridad la puerta actual, embutida en el mismo recinto amurallado. Castillo que en el siglo X ya abarca la superficie elevada del meandro del río, en cuyo acantilado se levanta el primer recinto de murallas.

Así la medina musulmana se desarrolla a partir del siglo XI, primero como reino de Taifa del 1011 al 1104, con los beréberes arabizados Banu Razín y después como señorío independiente cristiano, que se incorpora a la Corona de Aragón en el año 1379. En Albarracín las murallas son parte esencial, tanto del paisaje como de su particularidad, por ello otro cerco amurallado resguarda la ampliación de la ciudad hacia el norte.

Albarracín Castillo del AndadorTenemos frente a nuestros ojos la muralla más visible, la que confluye entre torreones hacia el castillo del Andador, ese que poseía tres puertas coincidentes con los caminos principales de acceso a la ciudad con sus portales del Agua, de Molina y de Teruel, este último desaparecido. Demasiadas historias sugestivas para mi imaginación siempre desatada.

Albarracín hoy, ya desligado del olvido que una vez fue su salvación, foco vivo de proyectos, realizaciones y concreciones… Así, desde el año 2003 se crearon lo que dan a llamar “Estancias Creativas”. Pareciera –por lo que me cuentan- que nació de un hecho fortuito… durante una visita del pintor Gonzalo Tena, oriundo de Teruel; así se imaginaron y llevaron a la práctica esas “Estancias Creativas” donde cada año una vez, un acreditado artista vive, crea y trabaja en Albarracín. De ese trabajo que por meses realiza, inspirado y nutrido de tan mágico lugar, se organiza una exposición y su correspondiente catálogo. Las obras son mostradas también en otras ciudades siempre en acuerdos con la Fundación Santa María de Albarracín.

Albarracín Casa de la JulianetaDesde el año 2005, estos artistas son alojados en una casa de sueños… la “Casa de la Julianeta”, restaurada cuidadosamente, para que les sirva tanto de vivienda como de taller. Así, después de aquella primera suertuda experiencia con Gonzalo Tena, han estado ya Vicente Pascual en el año 2004 y Oriol Vilapuig el 2005. Ese día que conocimos Albarracín, moría de ganas de entrar a la Casa de la Julianeta, pero según me dijeron, estaba ocupada por Mark Cohen el artista holandés. Hubiese sido una gran descortesía molestar a tan afortunado inquilino…

Albarracín GatosTambién quiero nombrar especialmente a los hermosos y orgullosos gatos de Albarracín, pobladores arrogantes que se saben dueños de piedras y parajes… Ellos también atraparon mis simpatías y se metieron fuertemente en mis memorias. Ellos nos ignoran, aunque se muestran con ese aire de propietarios que me fascinó…

Las horas corrían, volaba el tiempo y la noche caía… Llegaba así el momento de despedirse de Antonio Jiménez y también de nuestro otro anfitrión, el Concejal de Partido Aragonés, Carlos Ginés quien en un momento de la visita, se sumó al grupo y junto con Antonio, fue nuestro guía en esa inolvidable tarde.

La última parada: la Plaza del Palacio, donde está la sede de la Fundación Santa María de Albarracín. Visitamos la casa del Obispo, nos adentramos en la intimidad de otra historia lugareña.

La luz mágica del atardecer, vestía todavía más de belleza a Albarracín. Sentí que era como si el pueblo, sabedor de su encanto, se me pretendiera hacer aún más seductor.

Albarracín FundaciónDe siempre he creado una extraña relación con los lugares que me seducen… Desde niña, cuando un pueblo, un recodo, un lugar me impactaba, estructuré –si se quiere- una forma de comunicación con ellos…

Así, igual, di una última mirada a aquellas piedras, a aquel recinto amurallado, y allí, con absoluta normalidad, supe que entre Albarracín y yo se había sellado un pacto: El me esperaría, ya que le prometí volver acompañada del hombre que con seguridad disfrutará tanto como yo una estadía más larga…

En silencio, en esa cómplice emoción entre un paraje extraordinario y mis fantasiosas imaginaciones, prometí a Albarracín volver con mi pareja y recorrer de su mano las callejuelas, las empinadas cuestas, bordear sus murallas, beber sus tiempos y compartir la belleza de un paraje que atrapó mi ilusión y desató mis emociones.

 

Eleonora Bruzual 2014 MadridEleonora Bruzual (*)
ebruzual@gmail.com
@eleonorabruzual

Periodista venezolana, directora y presentadora de TV, columnista del Diario Las Américas (Miami). Durante once años fue editorialista política de Radio Mambí /Univision Miami. Editora de la web Gentiuno. Coautora de los libros Favoritos del Diablo, Militares ¿héroes o cobardes? y Los hombres que erotizó Fidel. Vive en Caracas.





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