Myriam Obadía nos recuerda que hace dos días fue 11 de abril…

13 de abril de 2017

11 de abril 2002




Una marcha fotografiada por reporteros nacionales y extranjeros, que le dio la vuelta al mundo, cumplió quince años de haberse realizado. Una avalancha humana que con paso firme y decidido, inundó espontáneamente calles, avenidas y autopistas de Caracas, exigiendo el cumplimiento de su Carta Magna.


Quince años también se cumplieron, del doloroso, triste y sangriento episodio, en el que pistolas y revólveres en cobardes manos, vomitaron balas, asesinando a inertes ciudadanos. A hombres y a mujeres, que sólo reclamaban las malas intenciones de un mandatario, que pretendía someterlos a las directrices de un gobierno extranjero. Un presidente que violaba los principios fundamentales de una Constitución, que no alcanzaba los tres años de haber sido aprobada en referendo constituyente. Una Ley Suprema, que ya no le servía, para complacer los desmedidos apetitos del dictador cubano, al que le rendía pleitesía.

Una nación acostumbrada a la libertad, a la independencia y al respeto a su soberanía, no podía tolerar y menos aceptar semejante traición. Por ello, se armó de valor y con dignidad salió a defender al país y a su democracia de cuarenta años.

Puente Llaguno asesinos
Un pueblo pacífico no pudo imaginar, que le esperaba una emboscada de franco tiradores apostados en edificios oficiales. Ni que escondidos en una “esquina caliente”, aguardaban un grupo de “revolucionarios rojos”, empuñando artefactos bélicos que con pasmosa frialdad, disparaban a la marcha pacífica que se acercaba. Nunca imaginaron esos asesinos en potencia y acto, que su cobardía quedaría plasmada en fotografías. Prueba veraz, para que más temprano que tarde, les juzgue una generación que hoy dispuesta está, a defender Patria y futuro. Autores y cómplices de tamaña ignominia, tampoco podrán escapar del implacable juicio de la historia.

Ya a nadie engañan, pero a sabiendas de ello, insisten en perpetuarse bajo el paraguas del poder, para así evitar el pago de sus iniquidades. Un gobierno devenido hace largo tiempo en dictadura, pisotea con arrogancia a un pueblo, que sigue reclamando el cumplimiento de los preceptos constitucionales que hablan de democracia y de justicia. Que propugna la preeminencia de los derechos humanos, de la ética y el pluralismo político.

Un pueblo al que engañosamente hace dieciocho años le prometieron igualdad, la misma que prometen todos los marxistas desde los tiempos remotos de los bolcheviques y que no es más que un simple señuelo para atrapar a resentidos.

Venezuela hambre y represión 6
Hoy, una población famélica, desnutrida, interpreta meridianamente en los mofletes y barrigas de los oferentes, la desigualdad que ha despertado viendo que “camisas rojas” y “camisas verde oliva” se enriquecen con su hambre. Ha mirado de cerca la codicia de una atorrante corrupción que le arrebató su derecho a alimentarse; su derecho a la salud y al acceso a medicinas y a hospitales. Una cruel dictadura que le niega protección a su integridad física y psíquica. Que la ataca con las armas de la República, que la bombardea de lacrimógenas desde un helicóptero, piloteado por los que tienen el deber de protegerla. Que la intoxica con gases prohibidos, negándole el derecho a la protesta.

El 11 de abril se cumplieron quince años de la ya legendaria marcha y seguimos en lo mismo…

Myriam Obadia


Myriam Obadia

Abogada. Bibliotecónoma
@mybuho7 







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