En EEUU actualizaron recomendaciones sobre  mascarillas porque es fundamental utilizarlas

12 de noviembre de 2020

Mascarillas en EEUU





Los Centros de Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) actualizaron sus guías con las mejores prácticas para prevenir la transmisión del COVID-19.

Entre las actualizaciones se destacó una nueva afirmación: el uso de mascarilla también protege a quién las usa. Ello contrasta con la postura anterior, que indicaba que ayudaban a evitar que personas contagiadas le transmitieran el virus a terceros.

Las mascarillas son una “fuente de control” de las partículas del virus exhaladas por sus portadores, y a la vez bloquean otras infecciosas provenientes de otras personas, indica el documento, publicado el pasado martes.

Para sustentar la afirmación, los CDC, una agencia federal compuesta por 10 oficinas en todo el país, citan una serie de estudios que determinaron como el uso de mascarillas reduce el riesgo de transmitir o contraer el nuevo coronavirus en hasta un 70 por ciento de las ocasiones. Uno de ellos demostró como evitaron que dos peluqueras que habían dado positivo contagiaran a 67 clientes. Otro siguió por más de 10 horas a personas contagiadas durante respectivos viajes en avión, y concluyó que el uso de mascarillas fue fundamental para evitar que transmitan el virus.

El documento también explicó que “siete estudios han confirmado el beneficio del uso universal de mascarillas a nivel comunitario”. “Cada análisis demostró que, luego de que líderes políticos ordenaran su uso universal, la cantidad de nuevas infecciones cayó de manera significativa. Dos de estos estudios y el análisis de información adicional en 200 países -incluyendo los Estados Unidos- también mostraron un descenso en los niveles de mortalidad», expresa un párrafo.

En cuanto al beneficio económico, los CDC indican que un análisis determinó que, dados sus efectos positivos en los esfuerzos para mitigar al virus, un aumento del 15 por ciento en el uso de mascarillas podría evitar la necesidad de declarar confinamientos y, en consecuencia, la pérdida de hasta un billón de dólares, “o 5 por ciento del producto bruto interno”.

El documento concluye indicando que “el beneficio individual de usar mascarilla aumenta a medida que un mayor porcentaje del resto de la comunidad lo hace”. Y si bien afirma que se necesita investigar más para “expandir la evidencia y, sobre todo, identificar la combinación de materiales que maximicen la capacidad de bloqueo y filtración de las partículas, así como confort, durabilidad y atractivo para los consumidores”, adoptar esta política “puede ayudar a prevenir la imposición de restricciones sanitarias especialmente si se combina con otras medidas no farmacéuticas como el distanciamiento social, lavado de manos y ventilación adecuada”.

Además de los estudios citados por la directiva, otros han provisto cifras sobre la cantidad de muertes que podrían evitarse con el uso masivo de mascarillas. Según indicó el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) de la universidad de Washington, serían 130.000 decesos para finales de febrero.

“Es cada vez más evidente que las mascarillas reducen de manera considerable la transmisión de virus respiratorios como el SARS-CoV-2, y limitan entonces la propagación de covid-19”, subrayan los autores. El mismo director de los CDC, Robert Redfield, llegó a decir en julio que la pandemia podría dominarse en un período de entre “4 y 8 semanas si pudiéramos hacer que todo el mundo se pusiera una mascarilla ahora mismo”.

En septiembre, alrededor del 50% de los habitantes de Estados Unidos declaraban utilizar mascarilla, pese a las reservas de algunos políticos sobre su eficacia.

Trump mascarilla
El presidente Donald Trump casi nunca lleva mascarilla en público y, de hecho, se ha burlado en reiteradas ocasiones de la actitud inversa de Joe Biden, quien parece haberle vencido en las elecciones presidenciales, aunque aún no es un hecho absolutamente confirmado y oficial. Biden, no obstante, ha hecho del control de la pandemia su prioridad durante lo que sostiene será el período hasta su toma de posesión -y una vez que comience su período también- y ha instado en numerosas ocasiones a la población a usar mascarillas.

“Mientras trabajamos para lograr una vacuna segura, sabemos que el acto más efectivo que podemos realizar para detener la expansión del COVID-19 es usar mascarilla. Todavía es nuestra herramienta más eficiente contra el COVID-19”, expresó esta semana en una declaración pública.

Luego, en un esfuerzo conciliatorio referido al resultado de las elecciones, agregó: “No importa por quién votaron, podemos salvar decenas de miles de vidas si usamos mascarillas en los próximos meses. No son vidas demócratas o republicanas, sino vidas estadounidenses. Les imploro, usen mascarilla. Por ustedes, por sus vecinos. No es una declaración política sino una buena manera de comenzar a unir a nuestro país. Esto no es para hacer que sus vidas sean menos cómodas o para sacarles nada, sino para volver a la normalidad lo más rápido posible”.

Estados Unidos registró el martes un récord absoluto de casos positivos reportados, con más de 200.000 contagios y 1.500 muertes. El país ya superó los 10 millones de casos positivos -el último millón en sólo 10 días- y, según la universidad Johns Hopkins, la cantidad de decesos supera los 240.000. En términos nominales, es el país más afectado por la pandemia a nivel global.


Una Nota informativa desde nuestra Mesa de Redacción. Fuente: Agencias




Síguenos:
facebooktwitterrssyoutube