Jorge Benezra titula: En el interior de la prisión más peligrosa de Venezuela

12 de junio de 2013

Vista Hermosa Portada

Traducción del artículo de Jorge Benezra, publicado en el

LightBox de Time en junio 6 de 2013

Time pagina

Las siguientes fotografías (de Sebastián Liste) fueron tomadas en la cárcel de Vista Hermosa en Ciudad Bolívar, Venezuela, en marzo y abril de 2013.
 

Crónica:

Su nombre es Wilmer Brizuela, Wilmito para sus amigos, pero para los internos de Vista Hermosa, él es simplemente el Pran, el líder indiscutible de una de las cárceles más terribles de Venezuela. Fuera de sus muros, las patrullas de la Guardia Nacional de Venezuela y en el interior, los reclusos viven y mueren en un mundo de su propia creación. Brizuela ha permitido en ocasiones que los periodistas le visiten por un par de horas, pero a principios de este año, ha dado al reportero gráfico Sebastián Liste y a mi la exclusiva, el pleno acceso a la prisión durante más de una semana, dejando al descubierto una sociedad improvisada que refleja el exterior.

Vista Hermosa Wilmer

Wilmer Brizuela alias Wilmito

Brizuela, quien está cumpliendo condenas de 10 años por secuestro y 16 años por asesinato, cree que su gobierno sobre los 1.400 reclusos de Vista Hermosa (Bella Vista) en el estado Bolívar (Al sur de Venezuela) es más humano que el gobierno de las autoridades de la prisión venezolana, que han sido ampliamente criticadas por grupos de derechos humanos por las malas condiciones de vida, el hacinamiento y la corrupción en las cárceles del país. La violencia de pandillas es rampante, el año pasado 591 presos fueron asesinados, según el Observatorio Venezolano de Prisiones, un grupo de vigilancia e investigación. Durante el gobierno de Hugo Chávez, los defensores de los Derechos Humanos y los periodistas que informaron sobre los abusos en las cárceles venezolanas enfrentaron intimidación y  amenazas de violencia; las condiciones no han mejorado desde la muerte de Chávez.
Vista hermosa 1
El penal de Vista Hermosa es emblemático de estos problemas. Construido en la década de 1950 para albergar a 650 reclusos, en la actualidad alberga a más del doble de ese número. A medida que la población crecía, los enfrentamientos entre presos y guardias se hicieron comunes. En lugar de mejorar las condiciones, las autoridades penitenciarias les han permitido descender y agravar el caos. Desde que Brizuela, un campeón de boxeo, y su banda tomaron por la fuerza en 2005 el control de Vista Hermosa, el consumo de drogas y la violencia son todavía peores y se han extendido más, sin embargo él lo controla estrechamente. «Hasta el momento hemos logrado la paz y un mínimo de condiciones de vida decente y humana», dice Brizuela.
 Vista Hermosa presos armados
Entrando a Vista Hermosa durante las horas de visita se siente un poco como si se entrara en las calles de una bulliciosa barriada. Hay vendedores al aire libre que ofrecen DVDs, medicina y aperitivos en medio del calor insoportable y el ruido ensordecedor de la música techno. Hay plazas de baile y salón de baile más formal para los jefes y elegidos.
Vista Hermosa visitantesEn estas zonas, los visitantes -mujeres y niños- caminan libremente, los barrotes de hierro se han eliminado y las paredes están recién pintadas. La prisión, como cualquier sociedad, tiene subculturas distintas. Hay evangelistas cristianos, llamados Varones, que viven, oran y cantan juntos y se esfuerzan por mantener sus espacios limpios. Reclusos gays tienen sus propios cuartos, donde puedan vivir sin temor a sufrir hostigamiento.
 Vista Hermosa reclusos 3
Vista Hermosa se siente como una versión extrema de la propia Venezuela, en el microcosmos. Junto con las familias y celebraciones, hay violencia y desesperación. Decenas de adictos, sus cuerpos se han marchitado por crack y otras drogas, el humo y el sueño en hileras de hamacas o en los montones de basura. Los hombres que cumplen condena por delitos sexuales viven en una zona alejada de los demás reclusos. Y esta sociedad de los presos tiene una prisión dentro de su propia de la zona y se conoce como La Guerrilla, donde gandules y los reclusos renegados que han violado el código no escrito de Vista Hermosa, se mantienen bajo vigilancia armada. Su presos-carceleros hacen rondas de vigilancia día y noche armados con pistolas, revólveres de alto calibre y rifles automáticos.
 

Vista Hermosa reclusos

Presos preparan los tubos utilizados para fumar crack

Prisiones como Vista Hermosa, que Brizuela dice genera cerca de $ 3 millones de dólares al año en ganancias de actividades ilegales e impuestos semanales pagados al Pran por los internos, no podrían funcionar sin la complicidad de funcionarios corruptos que permiten que las drogas y armas en su interior circulen y sean algo corriente. Incluso el Pran les teme. Como Brizuela dice, «Las armas son para protegernos de la Guardia Nacional.»

(Una traducción de Rebeca Levy)

*Jorge Benezra es un periodista que vive en Venezuela. Síguelo en Twitter @JorgeBenezra
 
*Sebastián Liste es un fotógrafo que vive en Brasil. En septiembre de 2012  entró a trabajar para Getty Images
Síguelo en Twitter @ SebastianListe
 
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