Jesús Peñalver titula: El colesterol malo

10 de abril de 2016

Escarrá Colesterol malo

 

 

Formo parte del 64% que votó el #6D por una nueva Asamblea Nacional, de allí mi total rechazo a la peregrina tesis de Hermann Escarrá, otrora llamado “colesterol bueno”, que pretende desconocerla.

Escarrá ambos malos

Y resultó el mismo colesterol…

A ese tótem del derecho venido a menos, para distinguirlo de su hermano premuerto a quien llamaban “colesterol malo”, se le ha ocurrido afirmar, que la Asamblea está en una transición y para más INRI, ha propuesto una enmienda constitucional que reduzca su mandato a sesenta días.

Ni la Asamblea está en transición ni su conformación mayoritaria es circunstancial. Son bravuconadas y tendenciosas maniobras de la peste, que ahora echa mano de ese peso pesado de la sinvergüenzura y del cinismo, quien nunca dejó de ser también colesterol malo del chavismo.

El colesterol LDL suele conocerse como el colesterol “malo”. Mientras que el llamado colesterol “bueno” o HDL ayuda a limpiar las arterias, el colesterol “malo” o LDL puede obstruirlas y provocar enfermedades.

No olvidemos que la sonrisa del payaso es pintada, que títere no anda solo, y que si algo les conviene a algunos en este momento, es hacer dieta. Rebajar pudiera ser una autoenmienda, por salud y por decoro personal.

No me mofo del gordo, de hecho, familiares y amigos padecen de ese mal; gente amable, adorable, sincera y de buenos sentimientos.

Escarrá sudoroso
Es el repudio a ponerle precio gordo a la dignidad, sin necesidad de una superintendencia. Es advertir como ahora, groseramente y sin miramiento alguno, ese pseudo Justiniano de nuevo cuño, le cae flaco a la peste roja.

No les extrañe ver la emisión de un nuevo programa en cualquiera de las cloacas: El gordo y la flaca… revolución.

El problema, perjuicio y la trampa hoy los encarna el abogado de marras, que es gordo, con su consabido actuar guabinoso y perverso. Es el título como metáfora del saber al servicio de la barbarie.

Como un personaje pretende sacarla de jonrón, sin poder recorrer las bases, porque tampoco puede saltar talanquera aquel que vive reptando.

Hoy vemos las desgraciadas consecuencias de haber elegido a un milico golpista, resentido y delirante que con odio social inició la pesadilla. Un modelo fracasado, una caterva de inútiles empoderados de la cosa pública, asidos al poder con afán de perpetuidad, capaz de recurrir a las más oscuras y pervertidas maniobras para lograr sus objetivos.

“No nos vamos a dejar quitar el gobierno”, ha dicho el muy demócrata teniente – capitán, el golpista del full real. De allí la aparición del “colesterol malo”, esa enorme masa del saber a favor de la barbarie. Siniestro personaje que tanto daño le sigue haciendo a la ya disminuida y afectada vida republicana de Venezuela.

Si ese es un jurista, yo soy Papiniano.

Veo a ese LDL, y me confirmo en mi convicción que para ser jalabolas hay que ser corrupto o mediocre o en caso extremo, ambas cosas.

Adulante 3
Cuentan que un tal Vidaurre, intendente de Lima, se postraba en cuatro patas para que Bolívar pudiera subirse a su alazán árabe. Y cuando José Tadeo Monagas preguntaba la hora, tenía cerca un adulante que le respondía: – “La que usted quiera que sea mi general”.

El mentiroso se va haciendo una cáscara de cinismo y nada le entra. Pero hay que decirle claro: Usted es un mentiroso.

A tres meses de su instalación, mi total respaldo a la AN, a su directiva, a la fracción de la MUD y a su jefe, y desde luego, a su presidente Henry Ramos Allup.

Aunque cuchillos dominen el paisaje, alguna flor habrá nacido hoy en los jardines ocultos del alma. Que se imponga la sinfonía del corazón a ese eco perenne de sirenas.

El colesterol malo ataca las arterias republicanas, sepamos qué hacer.


Jesús Peñalver foto de jiulio 2015
Jesús Peñalver
es abogado
Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver





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