Las lolas de atrás

9 de julio de 2012

lapartedeatrásportada

La parte de atrás es muy característica, tanto que a casi todo el mundo se le puede reconocer cuando anda por la calle con solo verlo de espaldas caminando delante de uno, sin necesidad de mirarle la cara, seguros de que el 99% de las veces la pegamos.

Hay gente que parece olvidarse de que existe la parte de atrás. ¡Como uno no se la ve! Algunos se compran ropa y solo se miran cómo lucen de frente y no le paran a la parte de atrás y resulta que atrás la chaqueta, la falda o el pantalón le quedan horribles. El gran riesgo de comprarles a los buhoneros, no es solo la falta de factura, es la inexistencia de un probador para mirarse la parte de atrás.

La parte de atrás tiene cabello, cuello, espalda, rabo y piernas. Hay que ver lo bello y envidiable que luce visto desde atrás, el pelo recogido en un moño. Lo mismo un gran escote sobre una espalda lisa, sin esos cauchitos que tenemos las gordas. Lo cual me recuerda el poco de muchachas y no pocas doñas que, hace tiempo, cuando estuvieron de moda unas seudoblusas que eran una especie de pañuelo para usar sin sostén, que tapaba el busto y se amarraba en la nuca y en el cuello ydejaba casi toda la espalda al aire, las usaron sin percatarse –o sin importarles- que lucían como un bojote mal amarrado. Tal prenda puesta además con un bluyín de corte bajísimo, de esos hechos para dejar ver los elásticos de la tanga, fue uno de los peores atentados contra el buen gusto que recuerde la historia de la moda desde que el mundo es mundo. Un crimen de lesa estética contra la parte de atrás.

El rabo, la cola, el pompis, el derriere, o sea, el culo,aparte de ser un acolchado natural que todo el mundo tiene para que sea cómodo sentarse, es como una gigantografía –sobre todo en el caso de la fenomenal J. Lo- que anuncia: “Miren lo buena que estoy”. Las mujeres cuidan mucho sus lolas de atrás porque saben que los hombres cuando voltean a verlas, es en lo que clavan sus ojos. Por eso, al igual que las de adelante, muchas se las operan para hacerlas más turgentes y por tanto, más atractivas para los ojos masculinos. La remodelación nalgatoria hace feliz a varios: a las que ya no lo tienen plano ni caído, a los caballeros que se recrean la mirada, y a los cirujanos plásticos que ven abultarse sus billeteras.

Hablando de nalgas: en las películas de Hollywood siempre muestran la atracción morbosa que sienten las gringas por el trasero masculino. Ellas, en vez de fijarse en el frente de los hombres, como hacemos aquí, le chequeany se derriten por la parte de atrás. ¡Vaina más rara!

 

Mara Comerlati
periodista venezolana
zapata.mara@gmail.com 

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