Robert Lespinasse: “Venezuela está enloquecida por un gobierno de locos”

9 de enero de 2017

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Robert Lespinasse, ex presidente de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría, expresó que el presidente Nicolás Maduro “es limítrofe y miente mucho, pero se le olvidan las mentiras”

—¿Una recomendación a la población para sobrevivir en 2017?

—Hacerse masoquista. Con un gobierno sádico los dos gozarían un puyero: uno sufriendo y el otro haciéndolo sufrir.

—¿Qué le pasa a Maduro?

—Su locura está en que siendo tan impulsivo e inmaduro tenga ese apellido. Es limítrofe y miente mucho, pero se le olvidan las mentiras.

—¿Y a ciertos personeros de la MUD?

—Algunos presentan personalidad narcisista y a la vez una ingenuidad que les impide pensar, por lo que están botando la confianza recibida.

—¿Otros orates que nos han gobernado?

—Muchos han tenido sus toques de locura, “Locovén” fue un niño de pecho y no estaba tan crítico, pero últimamente tenemos a los más graves y para colmo no hay medicamentos para controlarlos. Están desatados.

—Y el soberano, que rechaza en más de 80% al régimen, ¿de qué adolece?

—De testosterona, que ayudaría a perder el miedo y a hacerlos reaccionar. En otras palabras, de testículos y brújula.

—¿Y los que todavía apoyan al gobierno?

—Si están enchufados tienen que hacerlo y si no lo están son locos de bola, masoquistas o pendejos.

—¿Su diagnóstico sobre el diálogo?

—El diálogo es la crónica de una muerte anunciada; diálogo de sordos, es el más absurdo de los diálogos. El gobierno lo hizo con los más radicales de sus dirigentes y la oposición con los más pendejos y condescendientes.

—¿Asumió realmente el Vaticano el sufrimiento de la población venezolana?

—Si escuchó a la Conferencia Episcopal y a sus voceros podría haber comprendido el sufrimiento del pueblo venezolano; hubiese sido para ellos el mejor referente.

—En fin, ¿el mundo está loco, loco, loco?

—En el mundo hay dos grandes grupos: los locos y los que se hacen los locos, el resto sufre las locuras de estos cuando consiguen el poder, como nos está sucediendo.

—¿Se hizo el loco el cura Claudio María Celli?

—Por los tiempos asignados a las reuniones, Claudio María Celli no le dio la celeridad que la crisis amerita. ¿O evitó volverse loco o se dio cuenta que quienes están allí son todos locos?

—Ante la insania oficial, ¿será que se están vengando aún por los resultados del 6-D del 2015?

—La malignidad no está dada por la derrota sino por el resentimiento de políticos que ideológicamente vienen cargados de intolerancia y sed de venganza y un gran deseo de tener lo que critican. Esto se exacerbó con la derrota.

—¿Hay guerra económica o psicológica?

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—La única guerra es la de nervios, tensión y el estrés que azota al pueblo, que es intencional para que no pueda reaccionar frente al desastre.

—Así las cosas, ¿está Venezuela de psiquiatra?

—Sin duda. Podríamos hablar de una Folie à Deux . Locura de dos, locura compartida; un país enloquecido por un gobierno de locos que nos tiene perturbados y azotados.

—¿Un diagnóstico nacional?

—Estrés crónico, depresión mayor con ansiedad. De seguir como vamos Venezuela estará en grave crisis psicótica inducida por un gobierno psicótico que no tiene conciencia alguna de su enfermedad mental.

—¿Un síntoma?

—Pueblo sumiso, pasivo, humillado, temeroso por inducírsele ideación paranoide, con delirio de persecución que lo llena de mucho miedo, que lo paraliza y lo somete.

—¿Una recomendación a la población para que el camino no se haga tan largo y tortuoso?

—La frase del Papa Juan Pablo II: “Despierta, Reacciona”, identifica tus miedos para que los conozcas y los puedas vencer.

—¿Cómo vencer los miedos?

—Identificándolos, concientizándolos y enfrentándolos. Lo que más tememos es a lo desconocido.

—¿Vive el político venezolano en un mundo bipolar?

—Como bipolar, Chávez quería que tuviésemos un mundo bipolar o multipolar, pero creo que nos llevó a una represión y a una regresión unipolares.

—¿Son los países espejo de sus gobernantes?

—No son espejo, son responsables de sus gobernantes; por eso, los gobiernos buscan mantenerlos ignorantes para que no escojan bien.

—¿Qué agradece la psiquiatría nacional a la revolución?

—Nada en lo absoluto. La medicina en general y la psiquiatría en particular, padecen por esta pseudo-revolución el atraso en que ha sumido al país.

—¿La psicosis del gobierno?

—Cuadro caracterizado por irritabilidad, violencia gestual y verbal, intolerancia, heteroagresividad, mendacidad, delirio de grandeza, manipulación constante, actitud monotemática, logorrea mediática, ideación persecutoria, cleptomanía y mitomanía.

—¿De la MUD?

—Cuadro caracterizado por dispersión, disgregación, lenguaje contradictorio, narcisismo de algunos líderes, inconstancia, candidez extrema, desorientación temporo espacial, conducta depresiva, timorata.

—¿A quién acostaría en el diván?

—Por segundo año consecutivo, a Diosdado Cabello.

—¿Un sector cuerdo?

—Estudiantes, docentes, Iglesia, gremios profesionales; el país cuenta con importantes reservas morales e intelectuales.

—¿Imagina al ciudadano con dos años más de este proceso?

—Imposible, el pueblo no es psicópata y aprende de la experiencia.

—¿Un lado alentador en su diagnóstico?

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—El venezolano conoció la democracia y desea rescatarla. Esta crisis le ha hecho valorar lo que ha perdido. Ha sido tal que el pueblo añora la mal llamada cuarta república (risas).

—¿Qué pasaría en Venezuela si el gobierno aumentase sus niveles de perversidad?

—La radicalización con la que amenaza el gobierno y el aferrarse enfermizamente al poder, el seguir acosando al pueblo y el cerrar las vías democráticas, traería una tragedia de grandes proporciones que nadie sensato desea. Es preciso que la coherencia y la responsabilidad conduzcan al país por un camino democrático y pacífico.


Una entrevista realizada por Jolguer Rodríguez Costa
Para el Diario El Nacional (Venezuela)
jolguerr@gmail.com – 

Fotografías de archivo



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