Lo que Venezuela nos puede enseñar

7 de enero de 2020

Iglesias y Sánchez guiñan el ojo




El que le guiña el ojo a Pedro Sánchez cuando pasa por delante de su escaño, versión higiénica e institucionalizada del pico que en marzo de 2016 le dio a Xavier Domènech para hacer exhibición pública del roce y el cariño que unen y definen a las izquierdas, puede pillar en el nuevo gobierno y como vicepresidente un negociado que le permita instruir a la Policía en la formación de piquetes. Tiene mucho que aprender nuestra democracia, todavía impregnada de franquismo, de la Venezuela de Nicolás Maduro, donde los agentes de la Policía Bolivariana se despliegan ante las puertas de la Asamblea Nacional para impedir el paso de los diputados. Solo entran los que están comprometidos con el gobierno de progreso. Tú sí, tú no; tú sí, tú no; tu sí, tú no, y así hasta completar aforo y alcanzar la mayoría necesaria. Éxito garantizado, que diría la todavía ministra Dolores Delgado.

Tropa armeda en la Asamblea Nacional de Venezuela
El chavismo tomó ayer la última institución que quedaba en manos de la oposición democrática, convocada en la sede del legislativo para revalidar el mandato anual de Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional, cargo que lo habilita para ejercer como presidente encargado de Venezuela. En la calle se quedaron, bloqueados por un piquete cuya naturaleza policiaca refleja la utilidad que tienen para la izquierda montuna unos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad a los que de un día para otro se les puede dar la vuelta y ponerlos a trabajar por la causa. Desde que se pidió el CNI, Pablo Iglesias sabe dónde empiezan las cloacas del Estado y cómo encauzarlas para que abastezcan su delirio totalitario. No solo te quitas a la Policía de enfrente, sino que la pones por delante para que te cubra. De explicarlo se puede encargar la Estrategia Nacional de Lucha Contra la Desinformación (sic) que Sánchez presentó el pasado sábado en el Congreso, por si todavía queda alguien que no sepa en qué consiste el progreso.

Guaidó asamblea 5 de enero 2020
Con Juan Guaidó en la calle, a Venezuela ni siquiera le queda ya el símbolo desasistido de la resistencia democrática. El nuevo presidente de la Asamblea Nacional se llama Juan Parra y tiene los papeles en regla para atravesar los piquetes del chavismo. La Venezuela del bloqueo, por recuperar el mejor lenguaje de Sánchez y el socio que le guiña el ojo, es la que se queda en la calle, al otro lado del piquete. Tenemos mucho que aprender.

Jesús Lillo Jesús Lillo
Periodista español, redactor del diario ABC


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