Jesús Peñalver: Tiene la palabra Venezuela

7 de enero de 2016

AN 5 2016



 

“Cuando hago sonar esta campanilla,
tiene la palabra Venezuela”.
Andrés Eloy Blanco



En el epígrafe la célebre frase del grande poeta cumanés, cuando presidía la Asamblea Nacional Constituyente del 47 del siglo pasado, cuyo desempeño admirable y conciliador sirvió para apaciguar el ambiente de hostilidad y de continuas diatribas, mereciéndole no pocos elogios y reconocimientos a tan encomiable labor republicana.

Andrés Eloy Blanco fue “el amortiguador de la Constituyente”, afirmaba el doctor Rafael Caldera.

Pues bien, creer que los seguidores de un milico golpista, resentido y delirante, adoptarían una conducta democrática ayer durante la instalación de la nueva Asamblea Nacional en Venezuela, legítimamente electa, resultaba, por decir lo menos, soñador, iluso quijotesco.

Los que ayer abandonaron el hemiciclo, son los mismos sumisos que aún acompañan a los golpistas que insurgieron en dos intentonas militares sangrientas –por dicha fracasadas- contra un gobierno legítimamente constituido en Venezuela. Como muchachos malcriados, no se sienten a gusto con la democracia que vuelve al parlamento venezolano. Entre pataletas y bravuconadas, dejaron el recinto en cuyo seno las cosas han cambiado.

Se fueron, abandonaron la Casa de las Leyes, no asumieron con dignidad su rol de fracción minoritaria. Solo les faltó llevarse la cúpula.

El 5E se instaló Venezuela, su voz recorrerá todo el territorio nacional y su eco será de esperanzas y de sueños posibles. Supo y pudo el nuevo presidente de la cámara, dar una de democracia en discurso acoplado con los intereses más altos de la República.

Ramos Allup se juramenta

Henry Ramos Allup


Su experiencia de más de veinticinco años como parlamentario, su condición de abogado que aprendió bien las lecciones, el dominio del idioma y valentía, quedaron ayer en evidencia.

Si se expresa con acierto y coraje el drama que nos mantiene en suplicio, habremos hecho algo en favor de su difusión para posibles soluciones. Y es precisamente el parlamento el lugar propicio para el debate sobre los gravísimos problemas que la barbarie chavista ha creado, fomentado y contribuido a empeorar durante su trágica existencia.

Desde la Asamblea Nacional, su directiva, con el dominio del lenguaje hará posible una mayor eficacia del mensaje sobre los electores, y la ciudadanía toda que está esperando de aquella una gestión –dentro de sus competencias y atribuciones- que contribuya a resolver la situación dramática que hoy vivimos, sufrimos, padecemos.

El drama político y social del país se trasciende a sí mismo para convertirse, gracias al poder del lenguaje, en tragedia universal.

En estos tortuosos diecisiete años de pesadilla chavista, por primera vez la oposición democrática venezolana se hace por la vía electoral, de un poder público tan importante como el Legislativo, que no solo hace leyes, sino también tiene la competencia de controlar a los otros poderes. No es “burguesa”, es una asamblea democrática, legítimamente electa.

AN enero 2016

Tampoco es “adeca ni oligarca”, es un parlamento variopinto, mayoritariamente democrático. Son 112 diputados electos y proclamados, a pesar de las tretas de esa cosa que hemos llamado Sala Ecleptoral”.

Tenemos una nueva Asamblea Nacional, cuya mayoría enderezará, según sus competencias, los entuertos que hemos padecido durante la peste roja que ya ronda los diecisiete infaustos años.

Como diría Elías Pino Iturrieta: “Se acabó aquella Asamblea Nacional de ayer, lo más parecido a un cuartel bajo las órdenes de un oficial de ínfima graduación, lo más semejante a una porción de gente en las manos de ignaro caporal”.


Jesús Peñalver foto de jiulio 2015

Jesús Peñalver
es abogado
Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver








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