“Remache”, el embajador venezolano en Argentina señalado como el “nexo ideal” para negocios

3 de abril de 2017

Carlos Eduardo Martínez Mendoza




La pregunta de muchos es: ¿Quién es “Remache”, el embajador venezolano en Argentina señalado como el “nexo ideal” para los negocios?

Sólo unos pocos saben que al general de brigada Carlos Eduardo Martínez Mendoza lo llaman “Remache”. Al embajador venezolano en Argentina le gusta ese apodo, le infunde nostalgia, aunque prefiere que unos pocos lo pronuncien. Fue el mismísimo Hugo Chávez quien lo bautizó así: lo hizo por la brevedad de sus dedos.

Corpulento y todavía con algo de pelo y bigotes, el diplomático arribó a Buenos Aires en 2011. Su designación fue vista por algunos como un “premio”. Otros, en cambio, sabían de qué se trataba. El general fue enviado como un “refugiado y protegido” de Chávez luego de que un acto de corrupción lo salpicara.

Carlos Eduardo Martínez Mendoza y sus panas
Martínez Mendoza había hecho méritos suficientes para que lo salvaran de una condena. Sirvió durante un largo tiempo como jefe de Inteligencia militar en la frontera con Colombia. Allí fue un interlocutor clave con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de ese país (FARC). Con ellas forjó todo tipo de relaciones. Su jefe por entonces era Ramón Rodríguez Chacín, muy cercano a Tarek El Aissami, el dirigente en la mira de los Estados Unidos por sus nexos con el terrorismo y el narcotráfico. También fue en ese círculo que afianzó su relación con Hugo “El Pollo” Carvajal, otro hombre fuerte de la inteligencia chavista.

El por entonces presidente bolivariano necesitaba en el país del sur a un hombre de su riñón. Un camarada de armas que le respondiera de forma marcial y que fuera flexible a los pedidos de un lado y del otro. Necesitaba un puente. “Remache” sería ideal, pensó. Ya lo había sido con las FARC. Firmó sus cartas y lo envió a Buenos Aires. Nicolás Maduro no se atrevería a tocar esa estructura cuando heredó el poder.

El general tenía inexistentes pergaminos como diplomático, pero contaba con una amplia experiencia en contrataciones y licitaciones públicas. Desde 2003 hasta su salto a la embajada, se desempeñó como presidente de Carbozulia (Corporación Venezolana de Minería) y de la Corporación Técnica Regional de la Región Zuliana. También supo aprender de política y de favores: tejió una amplia relación con organizaciones sociales basadas en la capital argentina, a las que les facilitó la vida financieramente.

Carlos Eduardo Martínez Mendoza 3
Durante sus años al frente de las oficinas de avenida Luis María Campos, el militar actuó como un diplomático no convencional. Participaba en regados cócteles pero sobre todo, al principio de su gestión, dedicó horas a organizar su estructura más íntima y eficiente. Ella estaba compuesta por su asesor comercial Juan Carlos Giménez, el coronel Carlos Trujillo y una enigmática mujer llamada Lilian Rodríguez.

“Giménez era su estandarte; Trujillo, su operador. Lilian sabía mucho de alimentos. Con todos mantenía los negociados de alimentos y medicamentos. A él le gustaba decir que quien no pagaba no jugaba”, cuenta una fuente que prefirió mantenerse en el anonimato pero que conoce con detalle los movimientos dentro de la sede diplomática.

Además de sus frecuentes visitas a un reconocido local de café sobre Avenida del Libertador, Martínez Mendoza dedicó mucho tiempo a dos empresarios involucrados en un escándalo de contrabando de medicamentos. Juan José Levy y Pablo Rubio —de ellos se trata— “eran íntimos de ‘Remache’. Parecían los dueños de la embajada”, indicó quien conoció el entramado desde adentro.

Levy y Rubio fueron las caras visibles de un hecho que despertó las alarmas de la muy cuestionada PDVSA. Estos dos hombres de negocios intentaron enviar un cargamento de medicamentos a Caracas con papeles de dudosa legitimidad. A ambos se los vinculó, además, con el ex hombre fuerte del gabinete de Néstor y Cristina Kirchner Julio De Vido, cuya relación con Venezuela era casi íntima.

Meticuloso y puntual, a Martínez Mendoza le gustaba estar en todos los detalles. Controlaba cada una de las negociaciones y los contratos que emergieron del fideicomiso entre el Banco Nación y PDVSA. Es allí donde surge otro nombre clave en la estructura “remachada”. Nelson Martínez fue presidente de PDVSA Argentina y América durante varios años y habría participado en el armado del componente financiero. Experto en hidrocarburos y hombre del sector durante décadas, actualmente es ministro de Petróleo del régimen chavista.

Carlos Eduardo Martínez Mendoza con afiche de Chávez
Hoy, con negociados más esquivos, “Remache” dedica sus horas a presenciar actos en los que honran la memoria de quien lo destinó a Buenos Aires, a cuestionar al gobierno local y a defender a Maduro por haber convertido a la Asamblea Nacional en una anécdota, consumando un golpe de Estado que cosechó el repudio internacional. Repudio al que el embajador calificó de “insignificante”.



Una Nota Informativa desde nuestra Mesa de Redacción
Fuente: Infobae




Síguenos:
facebooktwitterrssyoutube


Otros artículos de interés