Desde “El Peine del Viento”

3 de enero de 2015

El Peine del Viento Portada



Un lugar mágico como su mismo nombre, enclavado al final de esa playa de Donostia llamada Ondarreta, que escogió Eduardo Chillida, el genial escultor nacido en San Sebastián en el año 1924 para colocar allí tres fascinantes formas inmensas, retadoras… Como muchos dicen esa punta de Ondarreta es espacio donde se generan preguntas y también se tropiezan respuestas. Extremo de playa donostiarra parte de esa identidad única que posee esa primorosa ciudad vasca.

El Peine del Viento foto 2
El Peine del Viento con su simbiosis magnifica de horizonte, olas, mar. Sitial que sobrecoge por su latente sacralidad y esa impronta vasca que se respira, se palpa, se goza…

Eleonora en el Peine del VientoPregunto, indago… Se me dice que ese extremo de playa hoy magnificado por esa trilogía escultórica de Chillida hace bastante más de medio siglo resultó para el artista una fascinación y una obsesión, alguien definió el lugar como “yunque de sueños” del adolescente Eduardo Chillida, alguien me escucha decir que también es generador de sueños de cualquier visitante…

Cerca de allí está la casa de Chillida y en todo el ambiente su ser y su genio… Más de un vasco asevera que Eduardo vuelve al Peine del Viento incesantemente.

Me fascino, me prendo… Pregunto y pregunto, quiero conocer más y más del porqué de esa maravilla que reta los vientos… Se me cuenta entonces que para ubicar allí esas inmensas piezas de acero, cada una de 10 toneladas de peso, Chillida llegó a pedir helicópteros a la Embajada norteamericana en España y esa sede diplomática se los negó…

Chillida montando el Peine del Viento

Chillida durante el montaje del Peine del Viento

Eso para nada frenó su voluntad y así se dedicó a hacer triunfar a los ingenieros vascos y sobre todo a dejar sentada esa voluntad que no se doblega nunca… Triunfó el deseo y la tenacidad de los ingenieros vascos, así José Elósegui erigió en el año 1977 un puente con raíles que venció los temporales y se alzó sobre el mar… Y así se cumplió su obsesión de “habitar” exquisitamente ese arrecife rocoso del final de Ondarreta…

Peine del Viento Chillida
Chillida junto a la mujer de su vida, Pilar Belzunce no hace más que imaginar, que soñar que absorber con deleite lo que llama “el aroma del camino” y esa “voluntad atemporal que encierra” el sitio. Chillida el mago, el hacedor de sueños ve las olas, siente el viento, la ferocidad de un mar bravío…

Chillida enamorado de su ciudad confesó que “El mar tiene que entrar en San Sebastián ya peinado”… Y así es, por eso entre mis hallazgos magníficos por caminos de Euskadi, el Peine del Viento atrapó mis sentidos y enfebreció mis imaginaciones…



Eleonora Bruzual 2014 MadridEleonora Bruzual (*)
ebruzual@gmail.com
@eleonorabruzual

Periodista venezolana, directora y presentadora de TV, columnista del Diario Las Américas (Miami). Durante once años fue editorialista política de Radio Mambí /Univision Miami. Editora de la web Gentiuno. Coautora de los libros Favoritos del Diablo, Militares ¿héroes o cobardes? y Los hombres que erotizó Fidel. Vive en Caracas.




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