Luis José Uzcátegui pregunta ¿En qué cree el venezolano?

2 de diciembre de 2018

Venezolanos que buscan y quieren





Creer es una de las funciones más maravillosas de la mente, permite que existan las clases sociales, ideologías, el amor, la construcción de grandes diferencias, los magnos acuerdos y el engañar a millones de seres. La oración más fundamental de la religión católica está sustentada en creer: “Creo en Dios Padre Todopoderoso. Creo en Jesucristo”… En los estudios cognitivos creer es una confluencia de la memoria con las redes cerebrales donde se generan las ideas y otras donde se producen los significados para las propias creencias y para las creencias de los otros, sin la función mental creer, no existiría el homo sapiens.

La empresa Cambridge Analytica la consultora más importante del mundo especializada en la recopilación y en el análisis de datos para la creación de campañas publicitarias y políticas la cual influyó de forma determinante en los triunfos de Obama y Trump con gran “soberbia” señala que en base a los análisis de las creencias se puede llegar a conocer a un individuo: 10 veces mejor que sus compañeros de bachillerato, 150 veces mejor que sus padres y 300 veces mejor que su pareja.

También en el creer se sustentan muchos de los sesgos del pensamiento un campo ultramoderno y maravilloso que tiene como adalides los Premios Nobel de Economía: Simon (1988), Kahneman (2002) y Thaler (2017). Con las creencias equivocadas el daño que se puede hacer es apocalíptico, individuos y grupos altamente corruptos soportan sus acciones muy monstruosas en política, negocios, etc., en el creer que sus pensamientos y emociones se deben y pueden imponerse a millones de seres.

Psicopático rostro
Los populistas y totalitarios con frecuencia se aprovechan de las creencias de los pueblos y las utilizan para llegar al poder y después imponer sus existencias psicopáticas.

Aplicaciones

· En la oposición política venezolana conocer y entender en qué cree el ciudadano abriría las puertas a los tan deseados y necesitados equilibrios en un país donde millones de seres sufren inmensamente y mueren en condiciones peores que animales callejeros. Es una nación donde el objetivo del régimen es profundizar la crisis, la desgracia, empobrecer al máximo a los ciudadanos y quedarse en el poder en compañía de los grupos más malvados y delincuenciales del mundo

· Pensando con serenidad las creencias de los líderes en política, en economía, influencers, encuestadores, columnistas, etc., tienen un peso e importancia ínfima ante millones de venezolanos que en este momento tienen creencias muy concretas y particulares acerca del país, el régimen, los políticos y los líderes. La ciencia actual enseña que las creencias son productos versátiles y cambiantes de la mente y en la actualidad el efecto de las plataformas comunicacionales son fundamentales para generar creencias y los venezolanos -hoy 2 de diciembre- se están moviendo con una actividad mental sustentada en el “pensamiento bottom-up” lo cual se caracteriza por creencias muy impulsivas que se acompañan de una alta intensidad emocional.

· Cuando se plantea, por ejemplo: “…hay que generar condiciones para que el cambio pueda ser por vía electoral” es algo que suena muy lógico, pero el interrogante que emerge es: ¿Cuánto tiempo se necesita para que la sociedad venezolana vuelva a creer en líderes, grupos y organizaciones que actualmente lo que generan es desconfianza y asco. ¡Tal vez años! Comparar este momento a la situación política de hace 5 o 2 años puede conducir a un desfase con la realidad pues nada es estático en la dimensión de las creencias y emociones personales y colectivas, los venezolanos después de vivir varias experiencias políticas, sus creencias son de gran desconfianza en los líderes, partidos, grupos, organizaciones y esperar que en meses cambie esta actividad mental por el simple hecho que se llegó a un acuerdo, es bien difícil. A no ser que esté presente uno o varios líderes conocidos que generen en el pueblo confianza y los vinculen a solidez moral y no corrupción.

· Es cierto y suena lógico que: “La gente tiene que hacer el vínculo entre la protesta social y la crisis” pero para llegar a esto se necesita creer en algo o en alguien. Ninguna sociedad se mueve sin líderes y con sólo decretar acciones desde un confesionario, una “sabrosa” reunión “estratégica” o bajo el efecto pánico que produce que los escándalos de corrupción los contaminen no se logra mover a los pueblos. ¡Ya es prudente apartar la ignorancia y aterrizar! La confianza es una emoción e ideas que no se decretan y no se activan en la mente de los otros simplemente porque unos pocos (operadores políticos) quieran imponer sus creencias.

· Uno de los infiernos psicológicos mayores que desde hace años viene quemando a los venezolanos es que no creen en nada ni en nadie. No creen en el régimen -aceptar ayudas por sobrevivencia no es creer-, no creen en los líderes, no creen en los partidos ni organizaciones de oposición. Las causas son varias y una muy importante es el efecto engaño cuando varias veces y en diferentes momento el pueblo ha creído y después pierde la confianza en sus líderes; en la mente estos eventos tiene una acción letal además se instala la desconfianza y las redes cerebrales se anarquizan y se hace muy difícil la toma de decisiones.

· ¿Qué hacer? ¡El sentido común lo dicta! Buscar en qué o en quién cree la mayoría de los venezolanos y dado que es en María Corina Machado no perder la oportunidad.

Oportunidad y amanecer
Llegó el momento que una mujer con un corazón y mente curtidos de realidades, fortalezas y competencias convierta a Venezuela en el país de la verdad, la honestidad, el trabajo y la modernidad.

Luis José Uzcátegui febrero 2018Luis José Uzcátegui
Médico psiquiatra y antropólogo
ljuv2000@gmail.com 
@LuisJUzcategui
Diccionario de Salud Mental LJ Uzcátegui

https://drluisjoseuzcategui.wordpress.com/2016/04/18/diccionario-de-salud-mental/

 

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