Jesús Peñalver titula: Apariciones

2 de noviembre de 2013

Maduro y desapariciones

 
 
De todos los actos de la vida civil debe haber constancia en actas. Claro, estamos refiriéndono a un país civilizado, en orden, con instituciones serias, donde el respeto al ser humano y a los derechos inmanentes y connaturales a su dignidad sea regla fundamental.
 
La gente nace, se casa, se gradúa, ejerce cargos públicos, incluso se muere. Y de todo eso y más, debe dejarse constancia en acta. De modo que no se concibe un acto de esa naturaleza sin acta, y si ocurriere alguna circunstancia adversa, es decir, que faltare el documento probatorio respectivo, el ordenamiento jurídico establece los mecanismos para corregir los errores, subsanar las omisiones o sencillamente, llenar el vacío que se generaría con la falta de un acta en tal sentido.
 Chávez muerto
Del señor expresidente, hoy fallecido, todo fue un misterio acerca de su enfermedad,  tratamiento, desarrollo, y desde luego, su muerte. A ciencia cierta, nadie conoce el cómo, cuándo y dónde la ocurrencia de estos acontecimientos.
 
Insisto, quizá exagere con esta afirmación, pero ese es el riesgo que estaría dispuesto a correr cualquier ciudadano cuando se refiere a  asuntos de tanta importancia.
 
No voté por él, nunca lo hice,  tampoco por el candidato ungido en diciembre de 2012, por la sencilla razón que pienso distinto a su modelo de país, a su visión de la política y de la economía  a su desapego y constante incumplimiento a las reglas democráticas que lo llevaron al poder, y  por su afán continuista, lo que de suyo, contradice el párrafo 5º del famosìsimo Discurso de Angostura que pronunciara Bolívar.
 
Así las cosas, vemos que no hay papel para periódicos, y el sanitario restringido, pero para carteles de corte fascista, sí, donde se invita a reconocer a importantes líderes de la oposición, con el non sancto propósito inconfesable.
 
Maduro billeteMucho dinero para los chulos hemisféricos, compra de armamentos, abultamiento de los presupuestos militares, y hasta la brillante idea de crear el viceministerio para la felicidad, mientras las universidades agonizan ante tan precarios presupuestos, infinitamente reconducidos.

Preocupa la salud del país, sabemos, sin más vueltas, quienes lo desgobiernan y esa realidad la podemos cambiar con el esfuerzo de todos, con una dirigencia opositora aclarada en su rumbo y criterio, y en el entendido ineludible, que el daño que se le ha causado, quizá sea de proporciones incalculables.
 
Sabemos que el ausente no es candidato, aunque su mirada la impongan en la tarjeta electoral, se le aparezca a sus seguidores, viudas y sucesores en cada rincón inimaginable, haga hablar a pajaritos, y en fin, siga surgiendo de la nada en la nada.
 
Triste para un país cuando un miserable vivo o muerto, y su séquito, pretenden seguir  convenciendo a un pueblo noble e inerme, escaso de talento para advertir la verdad
 
Hagamos que desaparezca  tanta mala intención, tanto recuerdo insostenible, tanta mala memoria de una pesadilla roja que jamás ha debido tener asiento en Venezuela.
 Votar masivamente 1
Lo único que se nos puede aparecer en esta hora aciaga que vive el país, es un horizonte pleno de esperanzas que nos convoque a evitar más caos y conflictos. Votar resulta ineludible, pues ganamos haciéndolo, absteniéndonos no ganamos nada.


Jesus Peñalver foto 2013

Jesús Peñalver es abogado

Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver

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