La ansiedad, entre los principales efectos de la pandemia sobre la salud

2 de mayo de 2021

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Parece que el final de la crisis sanitaria podría estar más cerca; o al menos, el final de las restricciones más severas impuestas para protegernos del contagio por coronavirus.


Puede que podamos salir a la calle y movernos con libertad gracias a las vacunaciones masivas y disminución del número de afectados por la Covid-19, pero ahora toca trabajar en las consecuencias, porque el coronavirus no solo ha dejado experiencias cuando menos traumáticas para parte de la población, sino que muchos ahora tienen otro problema: el deterioro de su salud mental.

Miedo, estrés, irritabilidad, hastío son solo algunos de los síntomas que la población ha ido desarrollando tras verse afectados por esta nueva situación. Pero, en casos extremos, muchos han visto cómo el ajetreado año que hemos vivido les hayan hecho desarrollar síntomas de ansiedad o cuadros depresivos; es más, según un estudio publicado en la revista Journal of Affective Disorders el pasado verano, hasta un 65% de la población habría desarrollado ansiedad o cuadros depresivos por culpa del confinamiento.

El estrés acumulado durante la cuarentena, el no acabar de entender en qué consistía la ‘nueva normalidad’, los cambios de normativa de restricciones cada dos por tres, las pérdidas a nivel laboral y económico, la incertidumbre sobre el futuro que nos espera ha sido y es un caldo de cultivo perfecto para que se produzca un incremento en el número de casos de personas que admiten estar sufriendo algunos cambios en cuanto a su salud mental. Al respecto de este tema hemos hablado con Lucía Feito Crespo, psicóloga especializada en Psicóloga General Sanitaria y Terapia familiar y de pareja en Instituto Claritas, con objeto de arrojar un poco de luz y esperanza a aquellos que no saben muy bien cómo mejorar en su salud mental.

“La ansiedad es un estado de ánimo negativo caracterizado por síntomas corporales de tensión física y aprensión con respecto al futuro, pero no podemos olvidar que también se trata de una respuesta fisiológica que se origina en nuestro cerebro. Si pensamos en alguna situación en la que hayamos tenido niveles moderados de ansiedad todos reconoceremos que tendemos a reaccionar mejor cuando estamos un poco ansiosos. Por ejemplo, cuando tenemos un examen, cuando tenemos una entrevista de trabajo, etc. La ansiedad es buena en cantidades moderadas, pero si se intensifica y no desaparece, se convierte en problema”.

Según la especialista, se convertiría en problema cuando existan síntomas como la preocupación excesiva constante que no podemos controlar, inquietud, nerviosismo, fatiga, dificultad para concentrarnos o desconectar, sentir irritabilidad, tensión muscular o la dificultad para dormir adecuadamente. Ahora bien, hay que tener en cuenta que existen diferentes tipos de ansiedad, y para que exista, los síntomas han de aparecer de manera frecuente durante un largo periodo de tiempo, condicionando la vida del paciente.

Feito Crespo también admite que la pandemia ha provocado el aumento en el número de casos de pacientes con síntomas de ansiedad, pues se nos ha obligado a enfrentar retos que nos han generado mucho estrés y emociones intensas.

Aislamiento
“El aislamiento y distanciamiento social genera también una fuerte respuesta ansiosa en nosotros, y aunque no podemos asegurar que la pandemia sea una única causa del aumento de ansiedad en la población general, sí supone una gran reto y ajuste a nuestras vidas”, admite la especialista. Entre otras cosas, señala cómo se nos ha obligado a vivir con mucha incertidumbre, con un futuro incierto, con cambios de medidas constantes (y a veces contradictorios)… Provocando que se fomenten situaciones de inseguridad y ansiedad.

“Si a esto le sumamos un exceso de información o información falsa o contradictoria, las consecuencias humanas de esta situación son sentir estrés, ansiedad, miedo, tristeza, soledad, frustración, descontrol, insomnio, etc”, insiste, “Cada uno hace frente a las crisis con las herramientas que tiene en cada momento, muchos hemos sabido hacer frente y como consecuencia esto nos ha generado un crecimiento, pero desgraciadamente,esto no siempre es así, y gran parte de la población ha desarrollado trastornos mentales como ansiedad, depresión y consumo de sustancias”.

Para poder superar estas dificultades, Feito Crespo aconseja acudir a la ayuda médica especializada, con objeto de ser diagnosticados de manera precisa. Después, lo mejor es seguir un tratamiento especializado que, en los casos más extremos, puede precisar de medicación..

Ansiedad Prevención
“La mayoría de los casos de trastornos de ansiedad pueden ser tratados por un psicólogo o profesional de la salud mental”, asegura, “Los psicólogos ayudamos a los pacientes en terapia a combatir su ansiedad identificando y aprendiendo a controlar aquellos factores que la activan y la mantienen; y trabajamos mucho con los pensamientos negativos y generamos otros mecanismos que nos ayudan a percibir el mundo de una manera más segura y no nos generan tanto sufrimiento”.

El paciente debe aprender a gestionar sus miedos, y solo así será capaz de recuperar el control de su vida. Hay que buscar ayuda si se necesita. En estos tiempos que corren es un poco complicado, pero no imposible; si sientes que tu salud mental se resiente, explora las opciones y acepta el reto de volver a ser la persona que siempre has querido ser.

Una Nota de Judith Del Río (Diario La Vanguardia, España)




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