¡Sí a la cruz!

2 de mayo de 2018

La cruz foto 1




¿Dónde radica realmente el escándalo? Por tradición y por historia, sobre la cruz no solo deben decidir los obispos, opina Felix Steiner.

Por supuesto; estaba claro que habría críticas al decreto del Primer Ministro bávaro Markus Söder que establece colgar una cruz en la entrada de cada edificio de oficinas del estado. Por un lado, a ciertas asociaciones del Islam les gusta siempre enfatizar cuán marginados se sienten. E incluso el creciente número de ateos evoca cada vez con mayor intensidad a su presunto derecho: que bajo por ningun motivo se los moleste con temas religiosos.

Pero a la cabeza del coro de críticos están las mentes principales de las iglesias cristianas, especialmente las católicas. En primer lugar, el arzobispo de Munich, el cardenal Marx. La cruz estaría siendo expropiada en nombre del estado, dice. Y el estado, agrega, no tiene derecho a explicar lo que significa la cruz.

El cardenal debería alegrarse de ser el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, porque en Suiza, en Escandinavia, Grecia, Serbia, Eslovaquia, Georgia o el Reino Unido, difícilmente podría hacer el trabajo. ¿Por qué? ¡En esos casos las cruces decoran directamente las banderas nacionales! ¡Los símbolos del poder estatal por excelencia! “Escándalo” y “Detengan al ladrón” deberían gritar el cardenal y sus colegas.

Y uno se pregunta por las cruces de hierro en cada tanque, avión de combate o buque de guerra del ejército alemán. Incluso aunque varios cientos de musulmanes estén de servicio. Y no se trata de un ejército que ciertamente libre guerras santas.

Cruces distintas
No, la iglesia no tiene el monopolio de la cruz. La cruz es una expresión de una identidad cristiana que ha moldeado a Europa durante siglos. La actual Baviera, Alemania, de hecho, toda Europa resulta innimaginable sin este carácter cristiano. Incluso a pesar de que muchos derechos y libertades se hayan ganado en el conflicto con la iglesia. Si alguien no lo sabe o no quiere admitirlo, debería al menos leer algún libro sobre la historia cultural de Europa.

Cuestión de valores

El debate en Bayern no tiene que ver con la exclusión. Se discute sobre un símbolo del espíritu y los valores con los que se debe trabajar en esos edificios. Valores que han evolucionado a lo largo de los siglos y que abarcan el espacio cultural europeo de Sicilia a Laponia. Y que nadie aquí quiere perderse, y que a cada vez más personas de otras partes del mundo les resultan atractivas.

Sí, por supuesto, una cruz en el vestíbulo no deviene naturalmente en una buena gestión o una buena escuela. Hacen falta personas que ejerzan con estos valores y que los contagien a los demás.

Queda como recordatorio, misión y advertencia: No, señor Cardenal: la cruz y su mensaje no son solo de la Iglesia y ni le pertenece a los clérigos. La cruz es mucho más.

Felix Steiner redactor en Deutsche Welle




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