Jesús Peñalver: Amanecí de bala

2 de abril de 2016

Amaneció de Bala

 



Alonso de Ercilla y Zúñiga

Alonso de Ercilla y Zúñiga

“El miedo es natural en el prudente,
y el saberlo vencer es ser valiente”.

Ercilla en la Araucana

 

Parece gritar a diario Venezuela y sus gentes, ante tanto atropello propinado por esa peste roja aposentada en Miraflores, que empeñada y convencida en el siniestro legado de aquel muerto golpista, no cesa en su afán por destruir aún más al país.

A diferencia del Chino Valera Mora en su poema del mismo nombre, que amanecía de bala “magníficamente bien, todo arisco”, nosotros por desdicha estamos a merced de los balazos que desde el poder mal habido, nos inflige el chavismo y su séquito de serviles civiles y milicos empoderados del botín, cometiendo toda clase de fechorías.

Estatua de Chávez en Haiti

En el desespero de hacer de un pillo un héroe, Padrino López Ministro de Defensa y Aristóbulo Isturiz vicepresidente de Venezuela inauguran en Haití una estatua de Chávez

Balazo al develar una fatua estatua en Haití, como queriendo recordarnos desde allí también, la terrible pesadilla que instauró en Venezuela aquel milico resentido y delirante. Pero al propio tiempo nos advierte, quizás sin saberlo, que fue allí donde la justicia internacional atrapó a aquel par de nepotes con sustancias tóxicas de prohibido tráfico, hoy se encuentran en espera de audiencia en un juzgado de la Gran Manzana.

Disparo a lo más hondo y sensible de la humanidad de los viejitos, cuando la bancada de la crisis conformada por rojitos, se negó a aprobar la ley que daría a aquellos el beneficio del tique alimentación y medicinas, mientras en Andorra vinculados al chavismo han depositado tanta plata, que ni siquiera puedo citarla en esta nota y Nicolast reparte a diestra y siniestra tarjetas a sus acólitos.

No queda duda, ser chavista es ser cómplice. Ostentar esa condición comporta convalidar toda vagabundería gobiernera, todo acto de pillería y corrupción, toda violencia administrada, esa que se genera desde el poder o que este aviesamente la propicia, avala y respalda impunemente.

Hampón disparando
No son flores, son balazos los que el hampa armada y desalmada, y al parecer, con impunidad garantizada, nos da. Hampa con moño y todo suelto, pero asida a los hilos del poder.

Balazos en El Marite y Margarita, Tocorón y Sabaneta. Balazos desde adentro y desde afuera. Balazos de una peste que no ha sabido gobernar, sino mandar como si esto fuera un cuartel. Al estilo Chávez, Juan Charrasqueado o al más sanguinario matón de barrio, jefe de banda, o pran.

Disparo provienen de esa sala de citas en manos de serviles gandules desde el tsj (tribunal supremo de justicia en minúscula). Balazos, no otra cosa, sino balazos al ordenamiento jurídico, a la voluntad de los votos, a la institucionalidad democrática, al orden, a la paz, a la salud de la República.

Por ejemplo, cuando la Asamblea Nacional califica a sus diputados (miembros de cámara) ya electos y proclamados, está cumpliendo con la Constitución Nacional. No hay desacato. No hacerlo sentaría un mal precedente. Entonces la sala “ecleptoral”, fuera de la Constitución, ha incurrido en abuso de poder, dándole la espalda a la voluntad del sufragio.

Ocurrió con la reforma de la ley del Banco Central de Venezuela, y esperando estamos a ver qué hará la peste roja con la Ley de Amnistía aprobada legítimamente.

Balazos al dedo legislador
Con balazos judiciales pretende el tsj y sus salas actuando como mandaderos,  anular a toda la Asamblea Nacional, y con ella, anular la representación popular.  Fallos contra votos.

La vida es un continuo reto. La existencia humana sin tristezas ni alegría, sin éxitos ni errores, sin ideales ni realizaciones perdería su perfume, su calor y color. Las emociones son la sal de la vida y entre ella está el miedo. Hay que saber enfrentarse a ellas, y contra la cobardía siempre hay que vencer.

Sin miedo ni odio. Quizá con una profunda *arrechera, y cada quien la expresa como mejor prefiera. (*Indignación violenta, DRAE)

La peste roja no asimila, no asume ni entiende la derrota del 6D. De allí las pataletas y bravuconadas. Mi voto vale tanto, que la barbarie recurre a las tretas más perversas y absurdas para desconocerlo.


Jesús Peñalver foto de jiulio 2015
Jesús Peñalver
es abogado
Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver



 

Síguenos:
facebooktwitterrssyoutube


Otros artículos de interés