Zara y la ropa rápida y asequible

2 de febrero de 2020

Zara Sandalias de esclava




Los activistas climáticos han puesto la mirada en la industria textil desechable, que ha perfeccionado el grupo español Inditex. ¿Es posible más sostenibilidad y menos cantidad?

Incluso la reina de España usa ropa de Zara. La marca española ha llegado muy lejos con el concepto de moda rápida y asequible. Pero precisamente este tipo de compañías, como Mango o H&M, se han convertido en el blanco de los activistas climáticos, que exigen aumentar los precios, reducir el volumen de fabricación y mejorar los sueldos de los trabajadores.

Más moda sostenible

«La presión de los consumidores con conciencia ambiental aumentará, aunque no lo percibamos aún aquí en España», dice Carmen Valor, experta en moda de la Universidad de Comillas, Madrid. Ella cree que la atención del consumidor se centrará, cada vez más, en las prendas reciclables.

«El mundo de la moda también tiene que centrarse menos en el crecimiento y más en la sostenibilidad. Pero dada la dura competencia, es difícil», admite Valor. Las oleadas de bancarrotas en el sector afectan a todos los países, incluida España.

El grupo español Inditex, por su parte, está constantemente invirtiendo en tecnologías de almacenamiento y rastreo como RFID, pero movimientos influyentes como «Fridays for Future» esperan cambios mucho más profundos, que «afectan a toda la cadena de producción y suministro, donde las malas condiciones de trabajo siempre causan disgusto», dice Valor.

Está claro que si los textiles se reciclaran a granel en el futuro, entonces los tejidos deben ser de buena calidad, lo que rara vez ocurre con la moda rápida. Inditex quiere cambiar esto. Con la marca Massimo Dutti, está ofreciendo ahora una línea premium a precios asequibles. «Pero independientemente de todo esto, el proceso de reciclaje de la moda aún no está técnicamente maduro», cree Valor.

Alquilar ropa, otra posibilidad

Inditex
Inditex es uno de los pocos actores que tiene el dinero para estar a la vanguardia de la tecnología de reciclaje, cree el experto en moda José Nueno, de la escuela de negocios española IESE: «También debe tenerse en cuenta que la participación global de la moda rápida quizás sea del 20 por ciento, y la urgencia de cambiar esto, pueda parecer mayor de lo que es en realidad».

Los fabricantes con las mayores ventas son proveedores de textiles deportivos como Adidas y Nike, así como las marcas de lujo francesas Kering y LVMH. Nueno cree también que la tendencia de alquilar cosas en lugar de poseerlas afectará a la moda este año: «El alquiler de ropa se usa ya en Estados Unidos desde hace una década, ahora está llegando a Europa».

La empresa Pislow, con sede en Barcelona, ofrece dicho servicio. El tipo de moda de la persona se identifica en línea mediante encuestas y algoritmos. Por menos de 40 euros al mes, al cliente se le envían dos piezas y un accesorio que coinciden con el estilo de ropa deseado. Después de cuatro semanas, las piezas se devuelven a la empresa, que las limpia para el próximo cliente. «Además, en muchos mercados, como en EE. UU., los sastres están otra vez de moda. Estos aportan un toque moderno a la ropa vieja», afirma Nueno.

La sostenibilidad, mejor reputación entre los consumidores.

La marca Ecoalf goza de una excelente imagen en términos de protección climática en la industria textil española. Apuesta por la moda reciclada desde 2009 y tiene un eslogan claro: #becausethereisnoplanetB (porque no hay planeta B). Gracias a su éxito en su mercado local, Ecoalf ahora se está expandiendo en el extranjero y ya tiene un tienda en Berlín. La marca, fundada por Javier Goyeneche, no solo participa en la limpieza de los océanos, sino que también se mantiene alejada del marketing masivo, como el Black Friday.

Más reflexión por parte de los consumidores

Inditex, que firmó el «Pacto de la moda» de sostenibilidad con otras 31 empresas hace unos meses, enfrentará grandes desafíos en 2020. Además de la presión social, tiene que lidiar con el creciente éxito de la moda de segunda mano: «Aquí siempre veremos nuevas plataformas, ferias, marcas y líneas de negocios», predice Nueno.

Pero todas las nuevas formas de negocios, independientemente de lo innovadoras que sean, no pueden, al igual que Inditex, evitar un problema: «Para ser realmente sostenibles, todos tenemos que consumir menos, y la economía debe funcionar de forma circular», dice Valor y matiza con cifras : «Según estimaciones mundiales, solo en Estados Unidos se desechan 15 millones de toneladas de ropa anualmente, el doble que hace 20 años».

Una crónica de Stefanie Müller



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