Jesús Peñalver titula: Echar eso…

1 de noviembre de 2014

Damos lo que somos




Irse de este pícaro mundo y echar eso. Porque es preciso no haber nacido en un país, padecer de un resentimiento muy arraigado o ser bien despreciable para odiar a su gente.

Reparte lo que produceEstán que se les cae la quinta, culpan a la 4ª y echan eso: crean una secta de enfurecidos fanáticos que aprendieron una sola consigna, se cristalizan en un solo eslogan y no se afanarán en comprender y discutir lo distinto para que no se les quebrante su único y desesperado esquema.

El hombre moderado es el verdadero dueño de sí mismo y el más apto para evitar que las pasiones se impongan sobre la razón. Ya va siendo tiempo de convencer a los que de una orilla siguen apoyando un proyecto plagado de ideas explosivas y de planes diabólicos.

No se requiere de mucho talento o filosofía para comprender cuando un hombre es falso o hipócrita, y Venezuela, desgraciadamente, ha sabido desenmascarar a muchos de sus líderes, que infieles a sus promesas, sólo han vivido su egoísmo.  

El mentiroso se va haciendo una cáscara de cinismo y nada le entra. Pero hay que decirle claro: Usted es un mentiroso.

Los que desgobiernan siguen mostrando en el ala el plomo de la ilegitimidad, y en su perverso afán por mantenerse en el poder, harán todo lo inhumanamente posible para lograrlo, incluso, echar eso.

Esos mismos que insurgieron contra el gobierno democrático de 1992, supuestamente para superar la corrupción, la falla en los servicios públicos, y con una carga de nacionalismo-bolivariano a rabiar, hoy no hallan qué hacer para justificar tanta ineficiencia, incapacidad e incompetencia para resolver los muchos y muy graves problemas que aquejan a Venezuela.

Hoy le rezan a aquel cuyo poder tuvo un origen democrático, y en su ejercicio se volvió un dictador.

Chávez defecaEl muerto Chàvez –que nunca dudó en echar eso- reunió en su persona la suma del poder público y pronto se convirtió en un enemigo declarado de la democracia y de sus instituciones.

Hoy le rezan a Chàvez, a aquel milico golpista que encarnó la suma de todos los defectos morales del venezolano. Al mismo que llamó “plasta” a toda sentencia judicial que le fuera desfavorable.

Como se observa, la usurpación no le perdió huella al galáctico y sigue, tal como el muerto Chàvez, políticamente enemiga de la democracia que aquel avanzó en destruirla desde su interior.

No olvidemos que el golpista Chàvez criminalizó a los defensores de los DD. HH, judicializò la protesta social pacífica y persiguió penalmente a los disidentes políticos. Y hoy vemos con pena e indignación indescriptibles, y deploramos, que “Los custodios de los presos políticos Leopoldo López, Enzo Escarano y Daniel Ceballos, dan lo único que tienen. Todo el país sabe qué es.” Milagros Socorro dixit.

Pues sí, porque eso fue el mandón y eso nos echó al nombrar al bobo feroz antes de irse a otra galaxia: una sustancia pastosa de color marrón y de olor fétido, pero a riesgo de esposas, predigo que saldremos de ella.



Jesús Peñalver Créditos

Jesús Peñalver es abogado

Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver






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