Jorge Félix transita pasado y presente mientras conversa con Ivonne Attas

1 de noviembre de 2013

Jorge Felix portada



Entrevista realizada por Ivonne Attas el año 2010 y vuelta a publicar después que este gran comediante y productor de TV ha muerto en Miami el pasado 28 de octubre


Jorge Felix 1Esta entrevista la he aplazado en el tiempo, a pesar de tenerla siempre presente y ahora me doy cuenta, analizando el hecho, que estaba difiriendo la difícil tarea de tomar el libro de mi vida  y hojearlo hacia  atrás.

Tengo una memoria frágil y suelo borrar de mi mente con mucha rapidez hechos, acontecimientos que me obligarían a anclarme en el pasado. en ese sentido, podría decirse que soy poco nostálgica, nunca pienso que una etapa fue mejor que la otra porque definitivamente, cada una corresponde a una edad cronológica y mal podría desear en este momento revivir escenas que disfruté cuando tenía 20 o 30 años.

La fama la dejé atrás hace tiempo y todavía sonrío con sorpresa cuando recibo correspondencia de gente que admiró mi trayectoria y me pregunta donde estoy, que hago y si pienso volver a la tV o a la política.

Quizás precisamente por este querer ver siempre el presente en mi vida, ni siquiera el futuro lleno de imponderables es que he rehuido a verme cara a cara con uno de los personajes que tuvieron mucho peso en mi vida hace unas décadas.  Debo desempolvar álbumes y buscar fotos que me traen recuerdos de años dedicados al teatro y la tv compartiendo con maravillosos seres humanos, horas largas de trabajo con excelentes resultados que disfrutaron muchos venezolanos y latinoamericanos con nuestras comedias y telenovelas.

Jorge Felix 2Pero al parecer la tarea me persigue y este volver atrás parece ser una constante para mi últimamente, porque sin darme cuenta estoy en todos los aspectos, volviendo a mis raíces y estos «reencuentros con el pasado» me impactan, se me adelantan retadores, como diciéndome o reclamándome el haberlos arrinconados.

Precisamente «la casual llamada» de mi amigo Ángel del Cerro (También fallecido), para pedirme asociarme con él en un proyecto para Jorge Félix, es uno  de los signos de  este circulo mágico del acontecer en lo que todo se devuelve y se desdibuja el pasado con el presente.  La relatividad se impone y empiezo a entender porque no debo seguir huyendo.

Mi presente es mi pasado, nunca he cruzado esta frontera simplemente porque no existe. Así ya consciente del porqué de las causalidades, veo en el proyecto que me proponen, una forma de vencer mi reiterada actitud  de cerrar los ojos al pasado. Como dice el tango «el pasado que vuelve…”

Esto me da la oportunidad de realizar una de mis entrevistas, cosa que en los últimos tiempos, hago con verdadero placer. Qué mejor manera de empezar a escribir una obra de teatro para alguien muy querido, que saber más de él y escudriñar aspectos de su persona y vida que quizás nunca me propuse conocer cuando trabajábamos juntos.

Estoy consciente de que esta lectura será para gente de mi edad o mayor que conocieron el personaje a través de la TV hace algunos años y todavía recuerdan aquella maravillosa serie que se transmitía todos los miércoles por el canal 4 «casos y cosas de casa» protagonizada por América Alonso y Jorge Félix y las telenovelas donde se iniciaban las escenas apasionadas de Amelia Román y Jorge Félix, así como los teleteatros donde Jorge se lucía como primer actor y galán muy querido por las televidentes. Jorge Felix y América Alonso

Lo cierto es que nuestro invitado de hoy ya no vive en Venezuela, aunque nos visita constantemente y se sienta tan venezolano como cubano porque  durante más de treinta años vivió y trabajó en nuestra tierra. Lo visitamos en su oficina en Miami. Ahora es un alto ejecutivo de Venevisión internacional y produce novelas con Perú y Colombia. Jorge nos espera en la puerta con un flux beige claro, lentes oscuros y su sonrisa de siempre.  Al verlo así de lejos, siento que es el mismo Jorge de hace 30 años.  La única diferencia es su pelo platinado que tan bien sabe lucir. Nos recibe con la simpatía de siempre y nos invita a pasar al salón de conferencia de la planta donde iniciamos una gratísima conversación, salpicada de recuerdos que se hacen presentes en ese momento como si fuesen tan solo de ayer.   De pronto nos sentimos transportados en ese túnel del tiempo, y nos apercibimos que todo está allí intacto, imborrable,  y nuestra amistad se revive con el mismo afecto de tantos años atrás.  Dos o tres horas estuvimos charlando, rememorando algunas veces con nostalgia, otras veces con tristeza, recordando compañeros ausentes como Bardina, Amelia, Maella, Carmen Antillano, etc.

Jorge Felix 3
Nosotros que creíamos conocer al amigo y compañero de trabajo de tantos años, descubrimos en ese reencuentro, facetas de su personalidad que nos sorprendieron, pero que hicieron que nuestro personaje se agigantara y complementara aún más de lo que siempre pensamos que es: un artista completo y de oficio.  No hay nada en el mundo del arte que Jorge no sepa hacer: cantar, bailar, recitar, actuar y… hasta pintar.

Ahora siento que el compromiso se hace en mi más grande, tener que llevarme toda esta información para poder escribir un monólogo con Ángel del Cerro, donde Jorge contará desde su ventana (el símbolo que siempre lo ha acompañado en la vida), el recorrido de su vida, compartiendo con sus amigos que estarán presentes y con el público que nunca lo ha olvidado, tanto en cuba como en Venezuela.  Ya que Jorge puede decir con la frente muy en alto, que es un cubano-venezolano con un gran sentido de libertad y el saber lo que es vivir en democracia.  De hecho, no es por casualidad que Jorge llega de su patria nativa a Venezuela en el año 1961, justamente cuando se aprueba la primera constitución de la democracia venezolana.

Al final de la tarde con Jorge, decidimos que no se pierda la oportunidad de convertir este encuentro en una entrevista para mis lectores y anunciarles un espectáculo que pronto se estrenará en Caracas y Miami y será un deleite para todos aquellos que recuerdan la época dorada de la televisión venezolana, lamentablemente hoy disminuida en calidad y contenido.

Ivonne Attas:   Pocos saben de la infancia de Jorge Félix o de Gastón Colón, ¿cómo prefieres que te llamemos?

Jorge Felix: Al principio no fue fácil acostumbrarse, pero hoy en día respondo por cualquier nombre: Gastón, Jorge o de los personajes que estuviera manejando

I.A.: El haber perdido tu padre precozmente y haber sido tu madre la que condujo una familia con 5 hijos, ¿Cómo influyó en ti el no haber tenido la figura paterna desde los cinco años?

J.F.: Pero tuve tíos, hermanos de mi madre que nos apoyaron con cariño y amor de familia

I.A.: ¿Cuándo decidiste en Santa Clara, tu pueblo natal, que querías ser actor?

J.F.: Yo quería ser muchas cosas: maestro, doctor, cura, deportista, hasta que decidí que siendo actor podría ser todas esas cosas en esa profesión

I.A.: Te iniciaste en tu vida artística como bolerista y declamador, ¿en ese momento te visualizabas como actor o querías evolucionar por ese camino?

J.F.: Comencé cantando en un grupo musical que se llamó «Gastón Colón y sus Cinco Diablos», luego vino la poesía declamada y romántica en un programa de radio llamado «Candilejas»

I.A.: ¿Qué significó para ti salir de Santa Clara para llegar a La Habana del esplendor de los años 50?

J.F.: Un salto al vacío, dejar todo: familia, amigos, el entorno conocido de la ciudad natal, es algo que todavía hoy se añora, se recuerda y sobretodo se extraña.

I.A.:  ¿Alguna vez te imaginaste cuando eras ya una estrella en La Habana, que tu carrera como actor iba a desarrollarse fuera de Cuba?

J.F.: Nunca lo pensé, pues en Cuba había logrado alcanzar el respeto del público y la categoría profesional en una Cuba libre, democrática y republicana. Ya en el año 60 se comenzó a sentir la traición y la gran mentira cocinada desde años antes, yo tuve la suerte de ir a Venezuela, un país que representaba todo lo contrario de lo que había en Cuba

I.A.: Cuando llegaste a Venezuela en 1961, dejaste a una Cuba que estaba en un proceso revolucionario y complicado pero que todavía no se había definido como comunista.  ¿Qué sensación tuviste al llegar a Venezuela, que era un país en ese momento en pleno desarrollo que consolidaba su democracia con la famosa constitución del ´61?

J.F.: Ya en el año 60 se comenzó a sentir la traición y la gran mentira cocinada desde años antes, yo tuve la suerte de ir a Venezuela, un país que representaba todo lo contrario de lo que había en Cuba

Jorge Felix grupoI.A:  Fuiste contratado por un canal que iniciaba y que prometía al televidente nuevos rostros y se dice que de alguna manera quiso ser un calco de la CMQ de la Habana con libretistas, productores y actores.  Tú y Alberto Cuevas el escritor, estaban en ese paquete con «Casos y Cosas de Casa»… 

J.F.: 
CMQ, aún hoy 50 años después del desastre comunista, era una organización donde se desarrollaban los talentos tanto artísticos como técnico en profesionalismo y respeto, y Venevisión con Don Diego Cisneros y Renny Ottolina a la cabeza supieron recibir en Venezuela a un grupo importante de artistas, técnicos, escritores, escenógrafos, en fin, profesionales formados en la disciplina de CMQ Radio y Televisión

I.A: Al mismo tiempo que consolidas en Venezuela tu figura de comediante en «Casos y cosas de casa» con la pareja América Alonso, se empieza a desarrollar el género dramático de la telenovela, que fue un producto importante de exportación venezolana.  Allí nace una pareja apasionada que trajo mucho de qué hablar, la de Jorge Félix con Amelia Román…

J.F.: La etapa de las novelas en TV fue hermosa, pues la misma competencia de los dos canales más importantes de Venezuela se dieron a la tarea de mejorar tanto en técnico como contenido de las historias, logrando más calidad en todos los aspectos, proyectando mundialmente la TV Venezolana, artistas, escritores y calidad lograda. La pareja que hicimos con Amelia Román marcó etapa importante en ese desarrollo de la telenovela venezolana

Jorge Felix ayer y hoy
I.A:  Ya en Venezuela trajiste a María del Carmen, tu novia desde Santa Clara y con la que te habías casado en La Habana.  Formaste un hogar estupendo, con una estabilidad poco frecuente en el medio artístico, y nadie pudo señalar una aventura extramarital, aun siendo el galán más suspirado de las mujeres venezolanas.  ¿Cómo manejaste los posibles celos de tu mujer?

J.F.: La relación de pareja entre los artistas es más entendible pues tienen la misma profesión, pero la relación de un galán de TV, popular con admiradoras y una maestra es una cosa diferente, pero todo el mérito es de ella, pues siempre logró que nunca apareciera ninguna sombra que perturbara una relación de 50 años de felicidad

I.A: Ese hogar estable no se vio bendecido en los primeros años de matrimonio por el nacimiento de un hijo, lo cual los llevó a iniciar trámites para una posible adopción en Canadá, pero inesperadamente llegó Jorgito el cual viene a satisfacer el ansia de ser padres a una pareja tan consolidada como la tuya con María del Carmen.  ¿Cómo cambia tu vida a partir de ese momento?

J.F.: La llegada del hijo deseado por años transformó  hasta la mentalidad de futuro y consolidó mucho más la felicidad matrimonial

I.A:  ¿Qué tipo de padre consideras tú que eres, al no haber tenido tú un modelo de figura paterna desde muy pequeño?

J.F.: Viendo la clase de hijo que tengo llego a la conclusión que nos salió  bien aunque debo reconocer que es más mérito de la madre que del padre. Aunque uno se gradúa de padre en un día y hay que hacerlo bien a juro. El ejemplo de familia es lo más importante en la educación de los hijos.

I.A: Después de muchos años de matrimonio, hace siete años se va tu compañera de toda la vida.  ¿Cómo asumiste tu viudez y la soledad que conlleva esa situación?

J.F.: La viudez y la soledad es algo que hubiera preferido no conocer nunca. A la viudez no me acostumbro y la soledad me hace extrañar más, lo que quiere decir que la viudez y la soledad son mis compañeras habituales.

I.A: ¿El hecho de ser abuelo de dos adolescentes, ha llenado el vacío que ha dejado la partida de tu esposa?

J.F.: Mis nietos son unos seres especiales para mí, aparte de que los nietos los crían los padres, y los abuelos los disfrutamos. EL vacío que dejó Carmen sigue vacío.

Jorge Felix pintorI.A: Jorge, porque como pintor aficionado y extraordinario  «copiando a la perfección a otros famosos», tu predilección es por las obras del gran representante del arte pop, el brasileño Romero Britto?

Jorge Felix y un cuadroJ.F.: Me encanta Romero Britto, el exponente brasileño del arte POP y muchos me dicen que lo imito a la perfección. Por supuesto no comercializo lo que hago como un hobby que me llena las horas de soledad desde que enviudé.  Los colores y matices que usa el genial Brito me recuerdan muchas facetas de mi vida que ha estado llena de momentos de una explosión de alegría y en otros momentos de grises y marrones que he tratado de hacerlos cálidos como él en sus obras.

I.A: Hace pocos años, la televisión de Miami hizo eco de un accidente muy impactante que arrojó múltiples muertes y heridos, y tú fuiste uno de los involucrados en este accidente.  Pudo haber sucedido lo que le ocurrió a tu padre años atrás, sin embargo, te salvaste, pero tu vida cambió…

J.F.: Después de ese accidente, que por segundos me salvé, aprendí que el hoy es lo que cuenta, pues ayer ya es pasado, mañana es el futuro que no existe, lo que cuenta es el momento en el que estamos hoy y que puede en segundos cambiarlo todo.

I.A.:  El Jorge Félix de hoy en día es un señor ejecutivo que se maneja entre varios países produciendo telenovelas.  ¿Cómo se siente el actor detrás de un escritorio con un maletín de ejecutivo, esperándolo en la puerta de su oficina para el próximo viaje?

J.F.: Haciendo las cosas lo mejor que puedo, pero eso sí, como actor siempre representando el papel estelar del ejecutivo

I.A.:  Viviste más de la mitad de tu vida en Venezuela, lo cual te hace tan venezolano como cubano.  ¿Qué sientes tú al ver que se repite en tu segunda patria, lo que ocurrió en tu patria de origen?

J.F.: Venezuela es mi segunda Patria, mi hijo es venezolano, mis nietos también, me fui de Cuba porque antes que comunista soy cubano. La gran estafa que está viviendo Venezuela parece mentira que esté pasando y hoy tengo que repetir de nuevo: ¡Antes de socialista Venezolano!


Ivonne Attas 2010

Entrevistado por Ivonne Attas
Periodista
ivonea.calderon@gmail.com
@ivonneattas2






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